— Redacción El Tiempo 31/10/2026
Halloween se celebra cada 31 de octubre con disfraces, dulces y decoraciones de terror. Su historia se remonta a antiguas tradiciones celtas que evolucionaron con los siglos.
Cada 31 de octubre, calabazas, brujas, fantasmas y personajes de terror aparecen en calles, viviendas, escuelas y negocios como parte de Halloween, una celebración que se extendió por distintos países y que en México convive con las tradiciones del Día de Muertos.
Aunque suele relacionarse con Estados Unidos por sus fiestas de disfraces y la costumbre de pedir dulces de casa en casa, sus raíces se encuentran en antiguas celebraciones europeas. Con el paso del tiempo, estas prácticas se mezclaron con otras costumbres hasta dar forma a la festividad que actualmente disfrutan niños, jóvenes y adultos.
La fecha se ha convertido en una oportunidad para organizar reuniones temáticas, decorar espacios y compartir actividades familiares, mientras las redes sociales amplifican la creatividad de quienes participan.
El origen de Halloween se remonta a la tradición celta
Para conocer los antecedentes de Halloween es necesario viajar aproximadamente dos mil años atrás, cuando los antiguos pueblos celtas celebraban Samhain, una festividad asociada con el final de la temporada de cosechas y el comienzo del invierno.
Esta celebración se practicaba principalmente en Irlanda y otras regiones de Europa. De acuerdo con las creencias atribuidas a los celtas, durante esa noche la frontera entre el mundo de los vivos y los muertos se volvía más delgada.
Por esa razón, se encendían fogatas y se realizaban prácticas destinadas a protegerse de los espíritus. Aunque algunas costumbres actuales se relacionan popularmente con estas creencias, Halloween ha cambiado considerablemente desde aquella época.
Con la expansión del cristianismo, las tradiciones se relacionaron con celebraciones religiosas como el Día de Todos los Santos. El término Halloween deriva de la expresión inglesa All Hallows' Eve, que significa víspera de Todos los Santos.
Durante el siglo XIX, inmigrantes irlandeses llevaron sus costumbres a Estados Unidos, donde la celebración adquirió nuevas características y se popularizaron actividades como los disfraces, las fiestas y la petición de dulces.

Disfraces y dulces: así se celebra Halloween en México
En México, Halloween ha ganado presencia durante las últimas décadas, especialmente entre niños y jóvenes. En los días previos al 31 de octubre, viviendas y establecimientos se decoran con telarañas artificiales, esqueletos, calabazas y figuras inspiradas en historias de terror.
Las tiendas ofrecen disfraces, máscaras y dulces, mientras que escuelas, centros comerciales y otros espacios organizan concursos de caracterización y fiestas temáticas.
Una de las actividades más conocidas es el tradicional «dulce o truco», en el que los niños recorren las calles y tocan puertas para recibir golosinas. La costumbre también se ha adaptado a colonias, fraccionamientos y eventos organizados por comunidades.
Los jóvenes y adultos suelen celebrar con reuniones entre amigos, fiestas y disfraces inspirados en películas, series y personajes populares. A su vez, las redes sociales se convierten en un escaparate para compartir maquillajes, atuendos y decoraciones elaboradas para la ocasión.

Halloween y Día de Muertos: cuáles son sus diferencias
La celebración de Halloween coincide con la temporada del Día de Muertos, una de las tradiciones culturales más representativas de México. Aunque ambas están relacionadas con la muerte y se desarrollan en fechas cercanas, sus orígenes, propósitos y expresiones son diferentes.
Halloween se caracteriza por los disfraces, los dulces, las fiestas y los elementos asociados con el misterio y el terror. Su celebración principal ocurre el 31 de octubre.
El Día de Muertos, por su parte, se conmemora principalmente el 1 y 2 de noviembre y está dedicado a recordar y honrar a familiares y seres queridos fallecidos.
Entre sus elementos más representativos se encuentran los altares, las fotografías, las veladoras, el pan de muerto y las flores de cempasúchil. Estas ofrendas forman parte de las prácticas con las que muchas familias recuerdan a quienes ya no están.
En distintas ciudades mexicanas, ambas celebraciones conviven durante los últimos días de octubre y los primeros de noviembre, con actividades recreativas, eventos culturales y expresiones tradicionales.

Una celebración que cruzó fronteras
Halloween pasó de tener antecedentes en antiguas festividades europeas a convertirse en una celebración internacional que adopta distintas formas según el país y las costumbres de cada comunidad.
Actualmente, los disfraces, las decoraciones y las reuniones forman parte de una fecha que permite a familias y amigos compartir actividades recreativas, mientras que en México la cercanía con el Día de Muertos da lugar a una temporada marcada por diferentes formas de recordar, celebrar y convivir.
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