— Agencias 30/10/2026
Alexander Zverev arrasó al británico Arthur Fery con un contundente 6-0 y 6-2 en su debut como número uno del mundo y avanzó a las semifinales del ATP 500 de Viena.
Alexander Zverev tenía una cita especial en los cuartos de final del Erste Bank Open de Viena. Tras asegurar su ascenso a la cima del ranking mundial con el triunfo frente a Tallon Griekspoor, el alemán afrontaba su primer compromiso desde que confirmó su condición de nuevo número uno del mundo. Con la satisfacción de haber conquistado el mayor hito de su carrera, buscaba prolongar ese envión en la pista ante Arthur Fery, y lo logró con una demostración de poder: 6-0 y 6-2 en menos de una hora.
Un primer set casi perfecto
El estreno de Zverev como número uno del mundo no pudo ser más contundente. El alemán encontró profundidad desde la devolución y aprovechó sus oportunidades para conseguir el primer quiebre. Aunque no mostró su versión más sólida en el turno inicial de servicio, se adelantó rápidamente por 2-0. En el tercer game volvió a tomar la iniciativa desde el resto, generó una nueva chance de ruptura y la concretó con un globo impecable. A partir de allí, Sascha amplió la diferencia apoyado en la variedad de sus recursos y mantuvo una presión constante sobre Fery. Su agresividad volvió a dar frutos con un tercer break que dejó el parcial prácticamente sentenciado. Con apenas cinco puntos cedidos al servicio, Zverev firmó una actuación casi perfecta y se llevó el primer set por un contundente 6-0 en apenas 25 minutos.
El segundo set y el cierre
El alemán prolongó su exhibición en el segundo parcial y terminó de desmantelar cualquier intento de reacción de su adversario. Sascha volvió a castigar desde la devolución, fabricó oportunidades de ruptura y abrió la cuenta con un globo exquisito que dejó a Fery sin respuestas. Implacable con el servicio, consolidó la ventaja y se instaló 2-0. Después de ocho juegos consecutivos en contra, el británico consiguió finalmente inaugurar su casillero, aunque aquello no alteró en lo más mínimo el desarrollo del encuentro. Zverev retomó el asedio con una derecha demoledora, arrinconó a su rival y coronó el ataque en la red para consumar un nuevo quiebre. Sin conceder un solo punto en sus turnos de saque, el flamante número uno del mundo estiró la diferencia hasta el 5-1. La autoridad del alemán fue incontestable: cerró el encuentro en menos de una hora, con parciales de 6-0 y 6-2, y selló su regreso a las semifinales de Viena.
El contexto del rival
El británico llegaba revitalizado después de eliminar a Lorenzo Musetti y tenía ante sí una prueba de máxima exigencia para medir su evolución frente a uno de los jugadores más destacados de la temporada. El único antecedente entre ambos se remontaba a las semifinales de Wimbledon, donde Zverev se impuso en sets corridos.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX