— Agencias 29/10/2026
Las hospitalizaciones por endocarditis infecciosa relacionada con el consumo de drogas disminuyeron en Estados Unidos entre 2020 y 2022. Sin embargo, detrás de esta reducción se observa un cambio en los patrones de consumo: una proporción cada vez mayor de las infecciones está vinculada con la inyección de estimulantes, como la metanfetamina.
De acuerdo con un estudio publicado el 27 de octubre en Clinical Infectious Diseases, la tasa de casos asociados con el uso de drogas se redujo aproximadamente un 18 % en 2022 respecto a 2020. Los investigadores consideran que esta tendencia podría reflejar cambios en las prácticas de consumo y un mayor acceso a servicios de prevención y tratamiento de las adicciones.
¿Qué es la endocarditis infecciosa?
La endocarditis infecciosa es una infección que afecta el revestimiento interno del corazón o sus válvulas. Puede desarrollarse cuando bacterias u otros microorganismos ingresan al torrente sanguíneo y llegan al tejido cardíaco.
Una de las vías de exposición ocurre cuando las personas se inyectan drogas utilizando agujas o materiales contaminados. Los microorganismos pueden entrar directamente a la circulación y provocar una infección que, en ocasiones, ocasiona daños permanentes en las válvulas, complicaciones graves e incluso la muerte.
¿Qué encontró la investigación?
El equipo encabezado por el Dr. Paul Christine, profesor asistente de medicina de la Universidad de Colorado Anschutz, analizó registros federales de hospitalización correspondientes al periodo de 2016 a 2022.
Durante esos años se registraron más de 118,000 hospitalizaciones por endocarditis infecciosa relacionada con el consumo de drogas. Los casos alcanzaron su punto máximo en 2020, durante la pandemia de COVID-19, con aproximadamente 18,700 infecciones. Para 2022, la cifra había disminuido a cerca de 15,300.
Además de la reducción general, los investigadores identificaron modificaciones en las sustancias relacionadas con estos episodios:
Opioides: su participación disminuyó de más del 49 % de los casos en 2016 a aproximadamente el 40 % en 2022.
Opioides y estimulantes combinados: aumentaron del 23 % al 29 %.
Estimulantes por sí solos: pasaron del 15 % al 18 %.
En conjunto, los casos que involucraban estimulantes, ya fuera solos o combinados con opioides, aumentaron del 37 % en 2016 a casi el 47 % en 2022.
Estos resultados indican que, aunque las hospitalizaciones disminuyeron, los estimulantes tienen una presencia cada vez mayor entre las infecciones cardíacas relacionadas con el consumo de drogas.
¿Por qué podrían estar disminuyendo los casos?
Los investigadores plantean varias explicaciones posibles. Una de ellas es el mayor acceso a tratamientos para los trastornos por consumo de sustancias y a programas de reducción de daños, como la distribución de jeringas estériles y la educación sobre prácticas de consumo más seguras.
Otra posibilidad es que algunas personas hayan cambiado la vía de administración de las drogas inyectadas por otras formas de consumo, como fumar, lo que podría reducir el riesgo de introducir microorganismos directamente en el torrente sanguíneo.
No obstante, el estudio no permite determinar cuál de estos factores explica la disminución observada.
El desafío de tratar la adicción a estimulantes
El Dr. Christine señaló que uno de los problemas actuales es la disponibilidad limitada de tratamientos eficaces para los trastornos por consumo de estimulantes, en comparación con las opciones existentes para la dependencia de opioides.
Por ello, su equipo planea investigar nuevas estrategias terapéuticas para las personas que consumen estimulantes y evaluar si también han disminuido otras infecciones graves relacionadas con el uso de drogas, como las que afectan la piel, los tejidos blandos y los huesos.
En conclusión, la reducción de las hospitalizaciones por endocarditis infecciosa representa un cambio favorable en las estadísticas de Estados Unidos, pero el aumento proporcional de los casos relacionados con estimulantes plantea nuevos retos para los sistemas de salud. Fortalecer la prevención, ampliar los servicios de reducción de daños y desarrollar tratamientos para las distintas adicciones será fundamental para continuar disminuyendo estas complicaciones.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX