— Agencias 24/10/2026
Julián Álvarez anotó el único gol del partido y el Atlético de Madrid venció 1-0 al Deportivo La Coruña, quedando a dos puntos del líder Barcelona; Obed Vargas no jugó.
Julián Álvarez rescató al Atlético de Madrid de pinchar en casa al anotar el único gol del partido ante el Deportivo La Coruña, mientras parte de la afición aún no le ha perdonado la 'traición' del verano al querer irse del club, pero hoy seguro que celebró esos tres puntos; Obed Vargas no jugó. Julián es uno más: ha recuperado el apoyo de un sector y situado al Atlético a dos puntos del líder, el Barcelona, a la espera de lo que suceda este domingo en el clásico.
Un Atlético plano de salida
El Deportivo se encontró, sin embargo, a un Atlético plano de salida: un conjunto sin plan de juego, sin presión, sin intensidad, sin ideas, sin disparos a puerta entre los tres palos. Un Atlético parecido al que compareció el pasado martes en Stuttgart, en el partido de la Liga de Campeones. Saltó a la hierba el equipo de Simeone con tres delanteros en el once inicial, con Kang In Lee y Lookman en las bandas derecha e izquierda, respectivamente, y con Julián Álvarez como delantero centro con libertad de movimientos, pero no consiguió alarmar a la defensa de cinco del Deportivo.
Yeremay y el dominio del Deportivo
Irrumpió Julián con ganas y aplausos de su afición, con algún recorte y algún robo interesante, pero se fue diluyendo con el paso de los minutos sin que le llegasen balones desde el centro del campo. No se vio a Hjulmand en esa tarea, ni tampoco estaba acertado Alex Baena. Con ese panorama, el Deportivo comenzó a soltarse, a mover el esférico sin ninguna oposición, a sentirse cada vez más cómodo. Ya había avisado nada más comenzar con un remate de cabeza de Loureiro que atajó Oblak y poco después con otro de Nsongo. Estaba el Atlético anestesiado, viendo sin más cómo el rival tocaba a su antojo, mientras Yeremay se agrandaba por la banda izquierda haciendo sufrir a Llorente y a Kang In Lee. Eran momentos de desasosiego rojiblanco y de desesperación en la grada, que comenzó incluso a silbar.
Los cambios de Simeone y el gol de Julián
Giuliano y Le Normand saltaron a la hierba en el inicio del segundo acto. Barrios y Lookman, al vestuario. Pubill al lateral y Llorente al centro del campo. Buscaba Simeone con todo ello una reacción rápida. Un minuto y 10 segundos después el Atlético engarzó una gran jugada. Llorente, Baena y Grimaldo llevaron el balón al área del Deportivo. Grimaldo fue el último en asistir al centro, donde se encontraba Julián, que seguía la acción desde atrás, para firmar el 1-0. Segundo tanto del internacional argentino en cuatro días y ovación en las tribunas, desde donde se coreó su nombre. "Autor del tanto Julián......, se escuchó desde megafonía. Alvareeez, respondió la grada".
Un final de asedio del Deportivo
El tanto fue mano de santo para el Atlético, que entonces sí parecía presionar más la salida de un valiente Deportivo que nunca arrojó la toalla. El Atlético tenía más el balón, pero sufrió en los últimos minutos acosado por un Deportivo desbocado. Todo después de que Hancko pudiese sorprender con un disparo lejano, Julián sentenciar en un mano a mano con Leo Román y Sorloth estrenarse con el gol con un bonito disparo con la izquierda. A partir de ahí, se desató el Deportivo, que impuso un asedio que acongojó a los rojiblancos. Rondó el empate, que milagrosamente no consiguió Kevin el último suspiro.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX