El uso del celular por la noche reduce el sueño de los adolescentes

— Agencias 23/10/2026

Un estudio publicado el 19 de octubre en la revista JAMA Pediatrics encontró que el uso prolongado del teléfono inteligente durante la noche se relaciona con dificultades para conciliar el sueño, una menor duración del descanso y más interrupciones durante la noche en adolescentes.

Los resultados sugieren que limitar el uso del celular después de las 10 p. m. y durante los minutos previos a acostarse podría favorecer una mejor calidad del sueño.

¿Qué encontró la investigación?

El equipo de investigadores analizó los datos de 425 adolescentes, con una edad promedio cercana a los 15 años, que participaban en un estudio sobre el desarrollo cerebral. En total, examinaron información correspondiente a casi 7,600 noches.

Los resultados mostraron que, en las noches en que los participantes utilizaron sus teléfonos después de las 10 p. m. durante más tiempo de lo habitual para ellos, durmieron en promedio 20 minutos menos y tardaron aproximadamente 64 minutos en conciliar el sueño.

Además, el uso nocturno del dispositivo se relacionó con una mayor probabilidad de despertarse durante los primeros 30 minutos después de quedarse dormidos. Los investigadores también observaron que cada minuto adicional de uso por encima del promedio personal se asociaba con un mayor retraso para dormir y una reducción del tiempo total de descanso.

Incluso utilizar el teléfono entre cinco y 15 minutos antes de quedarse dormido se relacionó con más despertares nocturnos.

¿Por qué el celular puede afectar el sueño?

El psiquiatra infantil y especialista en medicina del sueño Daniel Bigman, quien revisó los hallazgos, explicó que existen varios mecanismos posibles:

Retraso de la hora de dormir: las actividades en el teléfono pueden prolongar el tiempo que los adolescentes permanecen despiertos.

Estimulación mental: las redes sociales, los videos, los mensajes y las notificaciones pueden mantener el cerebro alerta cuando debería comenzar a relajarse.

Exposición a la luz: la luz emitida por las pantallas puede interferir con los mecanismos que regulan el ciclo de sueño y vigilia.

Aunque estos factores ofrecen explicaciones plausibles, los resultados muestran una asociación entre el uso nocturno del teléfono y las alteraciones del sueño, no una demostración definitiva de que el dispositivo sea la única causa.

Consecuencias de dormir mal durante la adolescencia

El sueño insuficiente o fragmentado puede afectar distintas áreas del desarrollo y del funcionamiento diario. Entre las posibles consecuencias se encuentran:

Menor atención y dificultad para concentrarse.

Disminución del rendimiento académico.

Irritabilidad y mayor reactividad emocional.

Incremento del estrés y la ansiedad.

Alteraciones del estado de ánimo.

Somnolencia durante el día y menor motivación.

Dificultades para controlar los impulsos y tomar decisiones.

Por ello, favorecer hábitos de sueño saludables es especialmente importante durante la adolescencia.

¿Cómo reducir el impacto del teléfono?

Los especialistas recomiendan que las familias promuevan alternativas tranquilas durante la noche, en lugar de recurrir únicamente a amenazas o castigos relacionados con el uso del dispositivo.

Algunas medidas útiles incluyen:

Establecer una hora para dejar de utilizar el celular, especialmente después de las 10 p. m.

Evitar revisar mensajes, redes sociales o videos inmediatamente antes de acostarse.

Sustituir el tiempo frente a la pantalla por actividades relajantes, como leer, escuchar música o realizar ejercicios suaves de respiración y estiramiento.

Mantener horarios regulares para dormir y despertar.

En conclusión, reducir el uso del teléfono inteligente durante las horas previas al descanso podría ayudar a los adolescentes a dormir más y con menos interrupciones. Promover estos hábitos de manera gradual y con la participación de toda la familia puede facilitar su adopción.

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