— Daniela Cordova 20/10/2026
Especialistas de las regiones Centro, Carbonífera y Norte advierten sobre productos de dudosa procedencia, posibles falsificaciones y consecuencias por consumir tratamientos sin garantías sanitarias.
La compra de medicamentos mediante Facebook, Mercado Libre, Amazon y otras plataformas digitales se ha convertido en una práctica cada vez más común que preocupa a especialistas y autoridades sanitarias, ante el riesgo de adquirir productos clonados, caducados, alterados o sin garantías de calidad. En Coahuila, las advertencias desde las regiones Centro, Carbonífera y Norte reflejan una problemática que trasciende las fronteras locales y se extiende a nivel global.
Desde Monclova, Marisa Barrera, propietaria de Farmacias del Ángel, advierte que la facilidad para encontrar tratamientos a precios más bajos puede llevar a los consumidores a adquirir productos sin conocer su procedencia, el laboratorio que los fabrica o si cuentan con las autorizaciones sanitarias correspondientes.La situación abarca fármacos para controlar la diabetes y la hipertensión, además de productos promocionados como naturales, entre otros cuya composición y eficacia no siempre pueden comprobarse a partir de los anuncios publicados en internet.
Ofertas digitales.
La posibilidad de comprar con unos cuantos clics y recibir los productos sin acudir a una farmacia representa una ventaja para muchos consumidores; sin embargo, también dificulta identificar quién está detrás de una oferta y cuáles son las condiciones en que se elaboraron, almacenaron y distribuyeron los medicamentos.
“¿Quién te va a asegurar que realmente sea de procedencia legítima lo que te están ahí vendiendo?”, mencionó Barrera, al señalar que los precios económicos no necesariamente corresponden a productos con la calidad requerida.La comerciante también advirtió sobre los tratamientos para adelgazar, entre ellos la fentermina, un medicamento cuyo uso requiere valoración y supervisión médica, además de cumplir las disposiciones aplicables para su adquisición. Que un producto haya funcionado para otra persona no significa que sea apropiado para todos los consumidores.
Verificar su procedencia.
En la región Carbonífera, el jefe de la Jurisdicción Sanitaria número 3, Carlos Jiménez Villarreal, coincide en la necesidad de evitar compras en sitios cuya confiabilidad no pueda comprobarse. El funcionario alertó sobre la posibilidad de recibir medicamentos caducados, alterados o diferentes de los solicitados. Aunque aclaró que no todos los productos comercializados por internet representan necesariamente un peligro, recomendó comprobar que las páginas sean oficiales y que los distribuidores cuenten con las autorizaciones correspondientes. También llamó a revisar la procedencia de los medicamentos y evitar la automedicación, especialmente cuando se trata de productos utilizados para adelgazar o atender síntomas sin una valoración profesional previa.
La recomendación cobra relevancia ante el encarecimiento de algunos tratamientos y las dificultades para conseguir determinados fármacos, circunstancias que pueden llevar a las familias a buscar alternativas más económicas sin considerar los riesgos asociados.
Automedicación.
En Piedras Negras, el doctor Manuel Chavarría, coordinador del área médica, advirtió sobre otro fenómeno relacionado: pacientes que consultan redes sociales y herramientas de inteligencia artificial para interpretar síntomas, identificar posibles enfermedades y buscar tratamientos antes de acudir con un especialista. En algunos casos las personas llegan a consulta convencidas de tener un diagnóstico y solicitan medicamentos específicos a partir de información que encontraron en internet, sin considerar que cada padecimiento requiere una evaluación individual.
El especialista subrayó que las plataformas digitales pueden servir como apoyo para obtener información general, pero no sustituyen la preparación médica ni la valoración clínica necesaria para determinar un tratamiento. Además, alertó sobre el consumo de suplementos y productos promocionados para aliviar el estrés, la ansiedad o los problemas para dormir, debido a que sus componentes pueden ocasionar efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos.
Comprar barato puede salir más caro.
Los tres testimonios coinciden en la importancia de consultar a profesionales de la salud y adquirir medicamentos en establecimientos confiables. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) es la autoridad responsable de regular y vigilar los medicamentos en México.
Antes de realizar una compra por internet, los consumidores deben verificar la identidad del vendedor, la autorización sanitaria cuando corresponda y la información del producto. También deben desconfiar de ofertas que prometan resultados extraordinarios o tratamientos sin requisitos médicos.Barrera insiste en que la salud no debe quedar supeditada al precio, mientras Jiménez Villarreal recomienda acudir a las unidades médicas para recibir orientación y Chavarría pide mantener la confianza en la consulta profesional.
En Coahuila, las advertencias desde sus distintas regiones apuntan a un mismo problema: la facilidad de comprar medicamentos en línea no garantiza que sean auténticos, seguros o adecuados para quien los consume. Detrás de una oferta atractiva puede existir un riesgo que el comprador desconoce hasta que aparecen las consecuencias.
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