— Agencias 18/10/2026
El diálogo de Anahí Allué como Fräulein Schneider en "Cabaret" resonaba en su cabeza como algo propio.
"Viví una guerra, y aquí estoy. Viví una revolución, y aquí estoy. Viví la inflación, miles de millones de marcos por un trozo de pan, y aquí estoy..."
Era 2025 y frente al público del Teatro de los Insurgentes sonreía y recibía los aplausos; tras bambalinas, se concentraba en su recuperación.
"La lucha que me tocó enfrentar el año pasado fue un antes y un después en mi vida, estoy hablando de un cáncer de mama, la noticia me agarró en 'Cabaret', haciendo un personaje entrañable que era Fräulein Schneider, y durante mis quimioterapias no me bajé nunca del escenario", comparte Anahí emocionada.
La actriz decidió que las quimioterapias y una mastectomía no iban a limitar su desempeño en el musical. Así, bailaba, cantaba, reía y se desgarraba de tristeza con al interpreta a la mujer alemana que regenta la pensión donde se alojan Cliff y Sally Bowles, en ese entonces interpretada por Mon Laferte en 2025.
"Ahora veo las cosas desde otro punto de vista, veo la vida diferente, quizá para eso me pasó lo que me pasó, fue como un llamado de atención para decirme: la vida también es para otras cosas, no sólo vivir para trabajar como si no hubiera un mañana".
Después de pasar por todas las emociones, desde el miedo hasta el coraje, Allué recuerda que dejó de preguntarse ¿por qué? Para pasar al ¿para qué? Y lo entendió todo, era para tomar conciencia de que nadie es eterno, disfrutar el presente y sentirse merecedora de las cosas buenas que pasan.
"Una de las cosas que he decidido es que yo no quiero hacer nada que no me guste, o que no me conmueva, y eso es un lujo. A veces me llegan obras a las que les digo, 'gracias, pero no quiero contar esto en un escenario ahorita, perdón'. Y tengo que pedir disculpas porque hay gente que le gustaría estar en un escenario haciendo lo que sea; esto sobre todo en teatro, en cine y televisión son lugares que todavía no han sido conquistados", comenta la actriz.
Una argentina muy mexicana
Anahí, nacida en Argentina, siempre tuvo claro que quería ser artista y contó con el apoyo de su madre, Inés de Allué, quien, al darse cuenta de su vocación y talento, decidió inscribirla en clases de ballet, y al crecer la apoyó para ingresar al Conservatorio Nacional de Arte Dramático de su país.
Luego, hubo oportunidad de emigrar. Allué llegó un 15 de septiembre a la tierra que se convirtió en su escenario y su hogar, México.
"Yo llegué a México a mis 36 años en 2001, y a partir de que el destino me trajo a este país que amo y es mi casa, he hecho una carrera de la que me siento orgullosa", dice la actriz, que cumplió 42 años de carrera.
Después de trabajar en musicales en la calle Corrientes, zona de teatros en Buenos Aires, como "El diluvio que viene" y "Cats", llegó a México para actuar en Chicago, donde comenzaría su carrera artística en el país.
"Extraño Buenos Aires, pero voy 15 días y ya está, además, en Argentina me siento extranjera y a veces me da culpa eso, pero luego pienso que es mejor porque si no estaría como la canción, sintiendo que no soy de aquí ni de allá, pero el amor que nació por este país es mutuo".
Ahora actúa en la obra "¡Qué desastre de función!" y dirige "Asesinato para dos".
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