— Agencias 18/10/2026
La aparición de manchas, granitos o ampollas en la piel puede ser señal de una enfermedad infecciosa o de una reacción no contagiosa. La fiebre, el malestar general, el dolor de garganta y la evolución de las lesiones son datos importantes para orientar el diagnóstico, aunque se requiere una valoración médica para identificar la causa.
Las enfermedades eruptivas son frecuentes durante la infancia, debido a la facilidad con la que algunos virus y bacterias se transmiten en escuelas y hogares. Entre las principales se encuentran:
1. Varicela: causada por el virus varicela-zóster. Produce lesiones que evolucionan de manchas rojas a ampollas con líquido y, finalmente, costras. Puede acompañarse de fiebre, cansancio y falta de apetito. Es contagiosa hasta que todas las lesiones forman costras.
2. Sarampión: infección viral altamente contagiosa que suele comenzar con fiebre alta, tos, secreción nasal y ojos irritados. Después aparece una erupción rojiza que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo. Puede causar complicaciones graves, como neumonía. Ante la sospecha, es importante llamar a un servicio de salud antes de acudir para evitar contagios.
3. Rubéola: suele provocar una erupción que comienza en la cara y se extiende al tronco y las extremidades. También puede causar fiebre leve y ganglios inflamados detrás de las orejas o en la nuca. La infección durante el embarazo puede ocasionar daños graves al feto.
4. Escarlatina: infección bacteriana causada por estreptococos del grupo A. Se caracteriza por fiebre, dolor de garganta y una erupción áspera al tacto, similar a una lija. El diagnóstico puede confirmarse mediante pruebas y, cuando corresponde, requiere tratamiento con antibióticos prescritos por un profesional.
5. Quinta enfermedad: provocada por el parvovirus B19. Puede comenzar con síntomas parecidos a los de un resfriado y posteriormente producir un enrojecimiento intenso de las mejillas, seguido de una erupción con aspecto de encaje en otras partes del cuerpo. Las embarazadas y las personas con determinados trastornos sanguíneos deben consultar si presentan síntomas o estuvieron expuestas al virus.
6. Roséola infantil: afecta principalmente a menores de dos años. Se caracteriza por fiebre alta durante varios días, seguida de una erupción rosada cuando la temperatura comienza a bajar. En algunos casos, la fiebre puede desencadenar convulsiones febriles.
7. Enfermedad de boca, mano y pie: causada por enterovirus, produce fiebre, lesiones dolorosas en la boca y pequeñas ampollas en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Generalmente mejora en una semana, pero las lesiones bucales pueden dificultar la ingesta de líquidos y favorecer la deshidratación.
¿Cómo prevenir estas enfermedades?
La vacunación contra la varicela, el sarampión y la rubéola ayuda a reducir el riesgo de infección y complicaciones. También son importantes el lavado frecuente de manos, la ventilación de espacios, la limpieza de superficies y evitar compartir utensilios personales.
Busca atención médica urgente si la erupción se acompaña de dificultad para respirar, confusión, somnolencia intensa, rigidez de cuello o manchas rojas o moradas que no desaparecen al presionarlas. En bebés pequeños, la fiebre también requiere especial atención.
Identificar la causa de las lesiones permite elegir el tratamiento adecuado y prevenir la transmisión cuando se trata de una enfermedad contagiosa.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX