— Agencias 15/10/2026
La anticoncepción de emergencia permite reducir el riesgo de embarazo después de una relación sexual sin protección, cuando falla un preservativo o se utiliza incorrectamente otro método anticonceptivo.
Aunque suele conocerse como la pastilla del día después, existen varias alternativas cuya eficacia depende del método elegido y del tiempo transcurrido.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce tres opciones principales: las pastillas de levonorgestrel, el acetato de ulipristal y el dispositivo intrauterino (DIU) de cobre. Este último es el método más eficaz, con una efectividad superior al 99% cuando se coloca dentro de los cinco días posteriores a la relación sexual.
Entre las alternativas orales, el acetato de ulipristal ofrece una ventaja cuando han transcurrido entre 72 y 120 horas. Conocer las diferencias entre estos métodos permite tomar decisiones informadas y buscar atención oportunamente.
¿Qué diferencia al ulipristal del levonorgestrel?
El levonorgestrel es uno de los medicamentos más utilizados para la anticoncepción de emergencia. Habitualmente se administra en una dosis única de 1.5 mg y actúa principalmente retrasando o impidiendo la ovulación.
El acetato de ulipristal se administra en una dosis única de 30 mg y también retrasa la ovulación, pero puede conservar una mayor eficacia durante los días posteriores a la relación sexual.
Ambos deben utilizarse lo antes posible. Aunque pueden emplearse dentro de las primeras 120 horas, su eficacia no es igual durante todo ese periodo.
La principal diferencia aparece entre las 72 y las 120 horas: el ulipristal es más eficaz que el levonorgestrel en ese intervalo. Esto no significa que el levonorgestrel deje de funcionar automáticamente después de tres días, sino que su eficacia puede disminuir con el paso del tiempo.
¿Por qué el DIU de cobre es la opción más eficaz?
El DIU de cobre es un pequeño dispositivo que un profesional de la salud coloca dentro del útero. El cobre afecta la función de los espermatozoides y dificulta la fecundación.
Cuando se coloca dentro de los cinco días posteriores a una relación sexual sin protección, su eficacia como anticonceptivo de emergencia supera el 99%.
Además, puede mantenerse como método anticonceptivo habitual durante varios años, según el dispositivo utilizado y las recomendaciones clínicas.
A diferencia de las pastillas, su eficacia no depende de la absorción de un medicamento por vía oral y no parece verse afectada de manera importante por el peso corporal.
Sin embargo, requiere colocación por personal capacitado y una valoración médica para determinar si es apropiado para cada persona.
¿Influye el peso corporal en la eficacia?
Algunos estudios sugieren que el levonorgestrel podría ser menos eficaz en personas con obesidad. También existen indicios de que el ulipristal puede presentar una reducción de eficacia con un índice de masa corporal elevado, aunque la evidencia tiene limitaciones y no permite establecer un umbral universal.
Por ello, no es correcto afirmar que una pastilla dejará de funcionar necesariamente a partir de determinado peso.
El DIU de cobre mantiene una eficacia muy elevada independientemente del peso corporal. No obstante, las personas con obesidad no deben ser desalentadas de utilizar anticoncepción oral de emergencia si no tienen acceso inmediato a otras opciones.
¿La anticoncepción de emergencia provoca un aborto?
No. Las pastillas de emergencia actúan principalmente retrasando o impidiendo la ovulación, con lo que reducen la posibilidad de fecundación.
La anticoncepción de emergencia no interrumpe un embarazo establecido ni es equivalente a los medicamentos utilizados para provocar un aborto.
El DIU de cobre también se utiliza para prevenir el embarazo después de una relación sexual sin protección y debe colocarse dentro del periodo recomendado.
Estos métodos tampoco sustituyen a la anticoncepción regular. Quienes desean prevenir embarazos de forma continua pueden valorar alternativas como los implantes, los DIU y las pastillas anticonceptivas.
¿Qué opciones existen en México?
En México, el levonorgestrel es una de las opciones más conocidas. La disponibilidad del ulipristal puede variar entre farmacias y servicios de salud, mientras que el DIU de cobre requiere acudir a un establecimiento donde puedan colocarlo.
Por eso, conviene consultar una farmacia autorizada o un servicio de salud sexual y reproductiva para conocer las opciones disponibles.
Si han pasado varias horas desde la relación sexual, no es recomendable retrasar la búsqueda de orientación mientras se intenta localizar un método específico. Cuanto antes se utilice la anticoncepción de emergencia, mayores serán las posibilidades de prevenir un embarazo.
¿Qué factores deben considerarse al elegir?
La decisión depende de varios aspectos:
Tiempo transcurrido: el DIU de cobre es la opción más eficaz; entre las pastillas, el ulipristal ofrece una ventaja entre las 72 y las 120 horas.
Disponibilidad: no todos los métodos están disponibles de inmediato en todos los lugares.
Peso corporal: puede ser relevante al comparar las pastillas, pero no debe utilizarse como motivo para negar anticoncepción de emergencia.
Preferencias y antecedentes médicos: pueden ayudar a determinar qué alternativa resulta más apropiada.
Anticoncepción posterior: el método de emergencia no necesariamente proporciona protección continua.
Después de tomar ulipristal, se recomienda esperar hasta el sexto día para comenzar o reanudar anticonceptivos hormonales que contienen progestágenos, ya que utilizarlos demasiado pronto puede reducir su efecto. Tras el levonorgestrel, los anticonceptivos hormonales habituales pueden iniciarse o reanudarse inmediatamente. Mientras el método regular comienza a ser eficaz, deben seguirse las indicaciones específicas sobre el uso de preservativo.
Además, la anticoncepción de emergencia no protege contra las infecciones de transmisión sexual (ITS).
¿Cuándo realizar una prueba de embarazo?
Después de utilizar anticoncepción de emergencia, la menstruación puede adelantarse o retrasarse y el sangrado puede ser diferente al habitual.
Si no aparece una menstruación normal, persisten las dudas o existen síntomas que hagan sospechar un embarazo, se recomienda realizar una prueba. Una referencia práctica es hacerla tres semanas después de la relación sexual sin protección.
Si aparece dolor abdominal intenso, desmayo o sangrado abundante, es importante buscar atención médica urgente.
Conclusión
La anticoncepción de emergencia ofrece distintas alternativas y su eficacia depende del método y del tiempo transcurrido. El DIU de cobre supera el 99% de eficacia cuando se coloca dentro de los cinco días posteriores a la relación sexual; el ulipristal es una opción oral especialmente útil entre el tercer y el quinto día, mientras que el levonorgestrel sigue siendo una alternativa importante, sobre todo cuando se utiliza pronto.
Lo fundamental es actuar sin demoras, recibir orientación cuando sea necesario y recordar que estos métodos previenen embarazos, pero no protegen contra las infecciones de transmisión sexual.
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