— Gilberto Ortiz 15/10/2026
Dos accidentes en los que se vieron involucrados niños menores de tres años movilizaron a sus familiares para buscar atención médica en distintos hospitales de Piedras Negras, luego de que una pequeña presuntamente tuviera contacto con cloro y otro menor sufriera una caída que le provocó lesiones en el cráneo.
Uno de los casos se registró cuando Ana N, de un año y 10 meses, fue trasladada a la Clínica 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), después de que su madre detectara que tenía una botella de cloro en las manos.
De acuerdo con la información recabada, Vanessa N, de 31 años, se preparaba para acostar a sus hijas cuando, durante un momento en que atendía los preparativos para dormir, otra de las menores le advirtió que la bebé tenía el recipiente entre las manos.
La madre intervino inmediatamente para quitárselo; sin embargo, desconocía si la pequeña había ingerido el producto y, en su caso, qué cantidad. Momentos después, la niña presentó vómito, por lo que fue llevada a recibir atención médica.
En la unidad del IMSS, personal médico identificó irritación en la lengua. La paciente fue reportada estable y quedó bajo observación para vigilar su evolución y descartar complicaciones relacionadas con la posible exposición al químico.
Por este hecho se notificó a la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF), conforme al procedimiento correspondiente.
El segundo incidente ocurrió cuando David N, de dos años, quien ingresó al Hospital General Salvador Chavarría tras golpearse la cabeza durante una caída.
Según la versión proporcionada por sus familiares, el niño se encontraba jugando con una pelota en la banqueta, afuera de su domicilio, donde sus padres convivían con otros integrantes de la familia.
Al observar que se acercaban más niños por la calle, el pequeño intentó reunirse con ellos, por lo que su padre, Héctor N, de 38 años, lo tomó en brazos para evitar que se dirigiera hacia la vialidad.
Debido a que el menor se encontraba inquieto, su madre, Jaqueline N, de 29 años, pidió que se lo pasara. Durante el cambio de brazos, el niño comenzó a patear y se echó hacia atrás, lo que ocasionó que cayera y se golpeara la cabeza.
Sus familiares lo trasladaron inmediatamente al hospital, donde fue reportado consciente. La valoración médica detectó una fractura parietal y un hematoma subgaleal, por lo que quedó bajo observación en el área de Pediatría.
En este segundo caso también se dio aviso a la PRONNIF. Ambos incidentes permanecen diferenciados por sus circunstancias y lesiones, mientras los menores reciben atención médica y seguimiento a su evolución.
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