— Agencias 13/10/2026
Durante los años ochenta, muchas familias mexicanas recurrían a remedios caseros transmitidos de generación en generación para tratar quemaduras, fiebre, congestión y problemas digestivos.
Sin embargo, los avances de la medicina han permitido identificar riesgos asociados con varias de estas prácticas, que pueden ser ineficaces o incluso perjudiciales.
1. Mantequilla para las quemaduras
Aplicar mantequilla sobre una quemadura puede retener el calor y aumentar el riesgo de infección. La recomendación es enfriar la zona con agua corriente fresca durante unos 20 minutos, sin aplicar grasas ni remedios caseros.
2. Alcohol de caña para bajar la fiebre
Las fricciones con alcohol pueden provocar intoxicación por absorción e inhalación de sus vapores, especialmente en niños. Para controlar la fiebre, es preferible utilizar medidas seguras y, cuando corresponda, medicamentos adecuados para la edad y bajo las indicaciones sanitarias pertinentes.
3. Ungüento mentolado dentro de la nariz
Introducir ungüentos mentolados en las fosas nasales puede irritar las vías respiratorias. Además, la aspiración de sustancias oleosas, como la vaselina, puede ocasionar neumonía lipoidea. Estos productos deben utilizarse únicamente según las instrucciones de la etiqueta y nunca dentro de la nariz.
4. Antiséptico rojo en las heridas
Algunas formulaciones antiguas de antisépticos rojos contenían compuestos de mercurio, que pueden ser tóxicos. Su composición varía según el producto, por lo que conviene evitar preparados de origen desconocido. Para limpiar heridas menores, generalmente basta con agua corriente y jabón suave alrededor de la lesión.
5. Refresco de cola para la diarrea
Utilizar refrescos para tratar la diarrea no es recomendable. Su elevada concentración de azúcar y su composición inadecuada de electrolitos pueden dificultar la rehidratación. La mejor opción es el suero de rehidratación oral, especialmente en niños y personas con riesgo de deshidratación.
6. Carne cruda para los golpes en los ojos
Colocar bistec crudo sobre un ojo golpeado puede exponer la zona a bacterias, como E. coli, y aumentar el riesgo de infección. Ante un golpe ocular, se puede aplicar una compresa fría envuelta en un paño, sin ejercer presión sobre el globo ocular. El dolor intenso, los cambios en la visión o una lesión importante requieren atención médica urgente.
7. Agua mineral con sal para la presión baja
Agregar sal a una bebida para intentar elevar la presión arterial puede resultar inadecuado, sobre todo en personas con enfermedades cardiovasculares o renales. La presión baja acompañada de desmayo, confusión, dolor torácico o dificultad para respirar requiere valoración médica, ya que puede tener causas que necesitan tratamiento específico.
8. Pasta dental para eliminar granitos
La pasta dental no está diseñada para tratar el acné. Sus ingredientes pueden irritar la piel y provocar enrojecimiento, descamación e incluso lesiones similares a quemaduras. Para controlar los granitos, es preferible utilizar productos formulados para el acné y adecuados al tipo de piel.
9. Manteca de cerdo para el empacho
Los masajes con manteca de cerdo no cuentan con evidencia sólida que demuestre que curen problemas digestivos. Además, atribuir el dolor abdominal a un simple empacho puede retrasar el diagnóstico de afecciones como apendicitis u obstrucción intestinal.
La importancia de elegir remedios seguros
Aunque algunas prácticas tradicionales siguen siendo populares, no todas cuentan con respaldo científico ni son inocuas. La recomendación es evitar sustancias irritantes, productos contaminados y tratamientos caseros que puedan retrasar la atención médica. Ante síntomas intensos, persistentes o que empeoran, lo más seguro es consultar a un profesional de salud.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX