Condiciones para crear en lugar de ser 'salvados'

— Agencias 11/10/2026

 

Durante casi un siglo el 12 de octubre fue la fecha de celebración del desembarcó de Cristobal Colón. La administración anterior decretó, a finales de 2020, el cambio de nombre: del Día de la Raza al Día de la Nación Pluricultural.

En un país donde las heridas históricas colectivas parecen insistir en la Conquista y la colonización, aún existen visiones carentes de complejidad y problemas estructurales que es necesario poner a debate, según cinco creadores de pueblos originarios o de ascendencias diversas: el utilitarismo, la perpetuación de clichés y el paternalismo son algunos de los temas que mencionan.

Para el poeta y cineasta Alfredo Guzmán Cayetano es innegable que existen apoyos que impulsan la cultura, no obstante, las instituciones tienden a mirar las cosas de una forma reduccionista. "Detrás de la palabra indígena hay estereotipos raciales, económicos y culturales muy presentes. A veces, desde el imaginario colectivo mexicano, hay una idea de ciertos moldes de los pueblos indígenas. Pero habiendo 68 pueblos en México cada uno es una nación diferente. Al menos desde la nación mazahua siento que hay diferencias. Los apoyos de los pueblos indígenas van dirigidos muchas veces, en particular, a comunidades del sur porque es, quizá, donde hay mayoritariamente poblaciones indígenas. Y se les olvida, entonces, atender a los pueblos del centro y olvidan a los del norte. Hay un sesgo muy grande de las instituciones, creen que hacen su trabajo bien, pero sólo "esencializan". Y hay un sesgo todavía más grande porque muchas de las comunidades literalmente necesitamos vender artesanías para subsistir", explica el también autor de "Te encontraré en el bonrro, Mizhokjimi mío. Ra chebigo kja bonrro, in Mizhokjimi", publicado por la UNAM este año.

Las palabras de Noé Martínez, artista visual de ascendencia huasteca que participó en la Bienal de Venecia de 2026 complementan: "Estamos a muchos años de que la política pública se refleje con el discurso cultural y viceversa (...) Obviamente, para el artesano que puede llegar a Los Pinos, a Original, y distribuye el trabajo que hace a un precio justo, entre comillas, siempre va a ser bueno. Que eso sea solventar el desarrollo, la continuidad de nuestras artes propias, de nuestros maestros artesanos está muy lejos de serlo. Son políticas muy incipientes, después de varios años vamos a saber qué tanto aportan o no".

Hay necesidades de los artistas, continúa Martínez, que son muy de primera mano: el artesano necesita producir y pagar cuentas: "Los ciudadanos de tercera muchas veces somos los artistas o artesanos. No participamos cien por ciento de la vida social, no participamos de la toma de decisiones. ¿Y por qué no participamos económicamente de cosas? Hay un valor económico ligado al valor simbólico, yo no me atrevería a decir todavía si eso va encaminado o no. Y la brecha existe porque es muy prematuro, traemos arrastrando muchos siglos de colonialismo".

Es relevante toma la palabra Claudia Marinclán, artista escénica de origen jñatrjo y náhuatl y becaria de Creadores Escénicos SACPC 2022-2023 que haya visibilidad de comunidades que necesitaban atención, la preservación de costumbres, tradiciones y rituales: "Pero siento que eso también enmarcaba mucho la creación a un sistema cerrado. No se percibía que hubiera una posibilidad de romper esa misma estructura, como si la población indígena no tuviera miles de formas para desarrollarse y muchos lenguajes". Aunque se mantiene la recuperación de las lenguas originarias se pregunta, ¿qué significa una recuperación así? "Es recuperar una ideología, una cosmovisión, una experiencia de vida".

El poeta y promotor EstebanBartolomé Segundo Romero, de origen mazahua, dice que los pueblos originarios requieren presupuestos para desarrollar investigación y elaborar materiales didácticos para los docentes y niños: "Nos falta mucho por hacer, por ejemplo, recuperar nuestra historia, que es netamente oral. No tenemos fuentes escritas para identificar y recuperar nuestra historia. Nuestra historia como pueblos orales solamente la podemos encontrar recuperando, analizando, investigando, interpretando los diferentes elementos que contienen nuestra tradición oral".

Es lindo ser testigo de la preocupación de las autoridades por reintegrar las lenguas originarias, afirma Christian Ortiz Eleno, artesano en cartonería de segunda generación con 24 años de experiencia: "Ahí es donde yo puedo dar un punto de vista a favor, hasta cierto punto". En una vista contraria señala que para ciertas autoridades los pueblos originarios están mejor detrás de un aparador, casi como un recuerdo. "Muchos pueblos por querer sacar recurso, están intentando regresar a sus raíces, pero desde un punto de vista folclorizado, sin usos y costumbres, sin tradiciones, no hay significado como tal. Hay pueblos que han sido desindianizados y como tal han perdido sus raíces originarias".

Esteban Bartolomé añade: hay personas que tratan de utilizarlos para solicitar apoyos y beneficios que no necesariamente impactan en la comunidad.

Guzmán Cayetano menciona que la noción de mestizaje es una gran mentira que le conviene a México: "A los pueblos no nos conviene tanto. He escuchado una frase: primero soy mazahua y luego mexicano. Tiene muchas capas que el gobierno no se pregunta (...) Hay algo de paternalismo muy fuerte en el gobierno todavía, pensando que necesitamos ser salvados, pero en realidad necesitamos las condiciones para crear, para hacer, para vender, para levantar (...) Aún hay muchos espacios que son instrumentalizados y usados. En los mismos pueblos hay sesgos, no basta con ir y hablar con el gran jefe mazahua".

Marinclán dice que es muy duro darse cuenta que la cuestión de la raíz indígena puede verse como una especie de "acto de imaginación. Es el recuerdo del recuerdo del recuerdo porque nadie sabe exactamente cómo fue, es un acto casi de fe lo que estamos haciendo, no sabemos cómo era, lo que estamos viviendo es el diseño de lo que pensaban los conquistadores". Hay gente que piensa que mover monumentos o cambiar el nombre de calles no tiene sentido, afirma, pero los entrevistados coinciden en que es importante, aunque, como señala Noé Martínez: "Quitar un nombre de la calle es uno de los ingredientes para guisar, pero no tenemos un platillo si los otros elementos no están".

Y Christian Eleno concluye: "La historia es contada por los vencedores, pero el tiempo le da la razón a los vencidos".

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