— Agencias 11/10/2026
El Banco de México advierte que simplificar las aplicaciones bancarias podría impulsar los pagos digitales, en un país donde el efectivo todavía domina las compras cotidianas.
El Banco de México (Banxico) considera que simplificar las aplicaciones bancarias y facilitar las transferencias electrónicas podría impulsar el uso de pagos digitales en México, donde el efectivo continúa como el principal medio para cubrir las compras cotidianas.
El planteamiento cobra relevancia mientras avanza la discusión de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una iniciativa que busca promover las operaciones electrónicas y reducir la dependencia del dinero físico.
En su análisis Panorama de la experiencia de usuario en transferencias, Banxico identificó la necesidad de homogeneizar los procesos para enviar dinero desde dispositivos móviles, de manera que las personas puedan completar las operaciones en menos pasos y con procedimientos más fáciles de comprender.
El objetivo es que las transferencias sean suficientemente sencillas y confiables para convertirse en una alternativa habitual, tanto para enviar dinero entre personas como para pagar productos y servicios en establecimientos comerciales.
La propuesta coloca a las instituciones financieras ante el reto de mejorar la experiencia de sus clientes, además de contar con herramientas tecnológicas para procesar las operaciones.
El efectivo mantiene el predominio
Aunque México dispone de diferentes opciones para realizar pagos electrónicos, su utilización todavía es limitada frente al efectivo en las compras de menor monto.
De acuerdo con las cifras del Índice Banamex de Inclusión Financiera 2025 citadas por El Economista, 85.2% de las compras de hasta 500 pesos se pagó en efectivo durante 2024. Las transferencias electrónicas y los pagos mediante aplicaciones móviles representaron 4.4%, mientras que las tarjetas de crédito y débito concentraron 10.4%.
La comparación con 2021 muestra un avance de los pagos desde el celular: en ese año representaban 1.6% de las compras de hasta 500 pesos. Sin embargo, el incremento no ha sido suficiente para desplazar al efectivo como la opción predominante en este segmento.
En las operaciones superiores a 500 pesos también prevaleció el dinero físico. Durante 2024, el efectivo representó 73.5% de los pagos de ese tipo; las tarjetas concentraron 19% y las transferencias electrónicas o aplicaciones móviles, 7.6%.
Estas cifras muestran que la disponibilidad de herramientas digitales no garantiza, por sí sola, que las personas las utilicen de manera frecuente. La facilidad de manejo, la confianza y las condiciones de acceso forman parte de los desafíos para ampliar su adopción.
Los pasos para transferir dinero, bajo la lupa
La experiencia de los usuarios es uno de los aspectos que Banxico considera necesario atender. Cuando una aplicación exige navegar por diferentes menús o completar procedimientos poco claros, realizar una transferencia puede convertirse en una tarea complicada, particularmente para quienes tienen menor familiaridad con los servicios digitales.
En un sondeo publicado por El Economista, clientes de distintas instituciones financieras señalaron dificultades para utilizar algunas aplicaciones. Entre los problemas mencionados estuvieron los procesos con demasiados pasos, las modificaciones que dificultan el manejo y las fallas del sistema en periodos de alta demanda, como las quincenas y los fines de semana.
También se expuso el desafío de facilitar el uso de estas herramientas a las personas adultas mayores. Aunque algunas cuentan con experiencia en internet y redes sociales, pueden necesitar ayuda para completar operaciones bancarias desde el teléfono.
Estos testimonios corresponden al sondeo del medio y no constituyen una medición representativa de todos los clientes bancarios. No obstante, ilustran dificultades que pueden limitar el aprovechamiento de los servicios digitales.
Para Banxico, la estandarización de los procesos y la reducción de pasos podrían contribuir a que las transferencias sean más intuitivas. Esto supone que las personas puedan identificar con claridad las funciones necesarias para enviar dinero y completar la operación sin recorridos innecesarios.
SPEI, CoDi y Dimo: herramientas disponibles
México ya cuenta con infraestructura para realizar transferencias electrónicas sin depender exclusivamente de los pagos con tarjeta.
El Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), administrado por Banxico, permite enviar dinero entre cuentas de instituciones financieras participantes. Para utilizarlo, las personas necesitan una cuenta y acceso a la aplicación móvil o al portal de internet de su institución.
El banco central también dispone de alternativas como CoDi, que utiliza códigos QR o notificaciones para facilitar los pagos, y Dimo, que permite transferir dinero mediante el número celular vinculado a la cuenta del destinatario.
La existencia de estas herramientas permite realizar operaciones digitales desde dispositivos móviles, pero su aprovechamiento depende también de que las personas conozcan su funcionamiento y puedan utilizarlas sin dificultades.
En este contexto, la mejora de las aplicaciones bancarias no representa únicamente un cambio de diseño. También implica hacer más comprensible el proceso de pago y facilitar que los usuarios identifiquen las opciones disponibles.
Una mayor digitalización requiere acceso
La expansión de los pagos electrónicos también está relacionada con las condiciones de conectividad y acceso a la tecnología.
La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reportó que 86.1% de las personas de seis años o más utilizó internet en México durante 2025. La proporción fue de 88.9% en zonas urbanas y 75.2% en las rurales.
Aunque estos datos muestran una amplia utilización de internet, también reflejan diferencias entre los entornos urbanos y rurales. Además, disponer de conexión no significa necesariamente contar con una cuenta bancaria, utilizar una aplicación financiera o tener las habilidades necesarias para completar operaciones digitales.
Para los consumidores y pequeños negocios de Coahuila y del norte del país, el tema resulta relevante en la medida en que los pagos electrónicos pueden facilitar transferencias y cobros cotidianos. Sin embargo, no hay en las cifras citadas un desglose específico que permita medir su utilización en el estado.
La discusión sobre los pagos digitales plantea así dos tareas complementarias: mejorar las herramientas que ya ofrecen los bancos y atender las barreras que dificultan su uso. El avance no dependerá únicamente de incorporar más funciones, sino también de que las operaciones sean claras, accesibles y confiables para distintos grupos de usuarios.
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