— Gilberto Ortiz 11/10/2026
Piedras Negras, Coahuila.— Mientras cientos de personas migrantes han avanzado en sus trámites para establecerse en Piedras Negras, otras continúan su desplazamiento por la frontera norte en busca de mejores condiciones de vida. La madre Isabel Turcios, responsable de la Casa del Migrante, estimó que más de mil personas han logrado regularizar su situación migratoria en la ciudad.
La religiosa explicó que este proceso ha permitido que algunas de ellas se incorporen al mercado laboral, mientras que otras siguen buscando una oportunidad de empleo para cubrir sus necesidades y las de sus familias. La regularización representa una posibilidad para quienes desean permanecer en la localidad y comenzar una nueva etapa fuera de sus lugares de origen.
El fenómeno migratorio también ha tenido repercusiones en la integración familiar y educativa. De acuerdo con Turcios, entre las personas que han llegado a Piedras Negras se encuentran mujeres embarazadas cuyos hijos han nacido en territorio mexicano, por lo que la ciudad se ha convertido en el lugar de nacimiento de nuevos integrantes de estas familias.
La atención a la niñez constituye otro de los aspectos relacionados con la permanencia de la población migrante. La encargada del albergue señaló que menores pertenecientes a familias que han regularizado su situación, así como niños nacidos en la ciudad, han encontrado la oportunidad de incorporarse a la educación gracias a una escuela que les abrió sus puertas.
Este acceso a las aulas permite que los menores continúen su formación académica mientras sus familias buscan estabilidad en la frontera. Para quienes deciden establecerse en Piedras Negras, la posibilidad de estudiar y encontrar empleo forma parte de los retos que enfrentan durante su proceso de adaptación.
En cuanto a la atención humanitaria, la Casa del Migrante mantiene actualmente una población aproximada de 75 personas. El número corresponde a quienes permanecen en el refugio, donde reciben atención mientras atraviesan distintas circunstancias relacionadas con su movilidad y sus planes para continuar el viaje o permanecer en la ciudad.
La cifra de personas alojadas en el inmueble refleja la presencia de migrantes que requieren apoyo durante su estancia, en un contexto en el que también existen quienes ya han conseguido regularizarse y desarrollar actividades laborales fuera del albergue.
Respecto a la posibilidad de que se presente una nueva caravana migrante con destino a la frontera norte, Turcios consideró poco probable que ocurra una llegada masiva de personas en las condiciones que se han observado en otros momentos. Sin embargo, puntualizó que el movimiento migratorio no ha desaparecido y que todavía hay personas que avanzan por distintas rutas.
Entre ellas se encuentran quienes utilizan el ferrocarril para desplazarse y quienes continúan su recorrido a pie, alternativas que mantienen vigente el tránsito de personas por la región fronteriza.
La responsable de la Casa del Migrante distinguió así entre la posibilidad de una movilización numerosa y el flujo de personas que sigue llegando de manera individual o en grupos pequeños. Aunque no prevé una concentración masiva en el corto plazo, reconoció que Piedras Negras continúa formando parte de las rutas utilizadas por quienes buscan avanzar hacia la frontera estadounidense o encontrar condiciones para permanecer en México.
El panorama migratorio en la ciudad combina, de esta manera, procesos de regularización, incorporación al empleo, atención a familias con menores y la operación de espacios de asistencia para quienes todavía necesitan alojamiento durante su tránsito.
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