— Agencias 07/10/2026
Después de los 50 años, una caída puede tener consecuencias importantes para la movilidad y la independencia. Un estudio publicado en Scientific Reports encontró una asociación entre niveles bajos de vitamina B12 y un mayor riesgo de fracturas y caídas repetidas en adultos mayores.
La investigación analizó a 231,470 personas y encontró que quienes tenían concentraciones de B12 de 199 pg/mL o menos presentaban entre 33% y 37% más riesgo de fracturas y hasta 50% más probabilidad de sufrir caídas repetidas, en comparación con quienes tenían niveles de entre 300 y 900 pg/mL.
Sin embargo, existe una precisión fundamental: el estudio fue observacional, por lo que no demuestra que la deficiencia de B12 sea directamente responsable de las caídas o fracturas.
¿Qué encontró la investigación?
Los investigadores utilizaron un diseño conocido como landmark design para reducir algunos posibles sesgos. Además, dejaron pasar un año desde la medición inicial de B12 antes de comenzar el seguimiento y excluyeron a quienes habían sufrido una fractura durante ese periodo.
Durante el seguimiento, el 7.2% de las personas con niveles bajos de B12 presentó una fractura, frente al 6.0% de quienes tenían concentraciones consideradas normales.
También se observó una mayor frecuencia de caídas repetidas entre las personas con niveles bajos de esta vitamina.
Los resultados sugieren que la B12 podría estar relacionada con algunos factores que influyen en la estabilidad, la marcha y la salud ósea, aunque todavía es necesario determinar exactamente qué mecanismos explican esta asociación.
¿Por qué una deficiencia de B12 podría aumentar el riesgo de caídas?
La vitamina B12 desempeña un papel fundamental en el funcionamiento del sistema nervioso. Cuando existe una deficiencia importante y prolongada, pueden aparecer alteraciones neurológicas como hormigueo, entumecimiento, debilidad y problemas de sensibilidad.
Estos cambios pueden afectar la coordinación y el equilibrio, dificultando la marcha y aumentando la posibilidad de sufrir una caída.
En las personas mayores, este efecto podría sumarse a otros factores de riesgo frecuentes, como la pérdida de masa muscular, problemas de visión, alteraciones del equilibrio o determinados medicamentos.
¿También podría estar relacionada con la salud de los huesos?
Los investigadores plantean que podría existir otra explicación relacionada con el metabolismo óseo.
La B12 participa en el metabolismo de la homocisteína, y niveles elevados de este compuesto se han relacionado en algunos estudios con alteraciones de la estructura y resistencia de los huesos.
También se ha investigado la posible participación de la B12 en la actividad de los osteoblastos, células encargadas de formar tejido óseo.
Estos mecanismos podrían ayudar a explicar la asociación encontrada con las fracturas, aunque todavía no permiten afirmar que una concentración baja de B12 provoque directamente el debilitamiento de los huesos.
¿Por qué puede aparecer una deficiencia de B12 con la edad?
Consumir alimentos que contienen B12 no siempre garantiza una absorción adecuada.
Con el envejecimiento pueden aparecer cambios en el aparato digestivo que dificultan la utilización de esta vitamina. Entre ellos se encuentra la atrofia gástrica, que puede afectar procesos necesarios para absorber la B12.
Algunos medicamentos utilizados durante periodos prolongados también pueden influir en su absorción, especialmente determinados fármacos para controlar la acidez y el reflujo.
Por ello, una persona puede tener una alimentación aparentemente adecuada y aun así presentar una concentración insuficiente.
¿Cuáles son los síntomas de una deficiencia?
La deficiencia de B12 puede producir síntomas que fácilmente se confunden con otros problemas de salud.
Entre las manifestaciones posibles se encuentran:
Cansancio y debilidad.
Hormigueo o entumecimiento en manos y pies.
Problemas de equilibrio.
Dificultad para caminar.
Alteraciones de la memoria o concentración.
Anemia.
Una de estas señales por sí sola no confirma una deficiencia de B12, ya que puede tener muchas otras causas. Cuando existe sospecha, la evaluación médica y los análisis de laboratorio permiten determinar si realmente existe una deficiencia y cuál podría ser su origen.
¿Qué niveles de B12 se consideran bajos?
En esta investigación, se consideró deficiencia una concentración de 199 pg/mL o menos, mientras que el grupo de referencia tenía niveles de entre 300 y 900 pg/mL.
Estos valores corresponden al criterio utilizado por los investigadores y no deben interpretarse de manera aislada. La valoración clínica depende también de los síntomas, antecedentes, medicamentos y otros resultados de laboratorio.
En determinadas situaciones, el médico puede solicitar estudios adicionales para confirmar una deficiencia o investigar su causa.
¿Tomar B12 puede prevenir las fracturas?
No necesariamente.
El estudio encontró una asociación, pero no demuestra que tomar suplementos de B12 reduzca las fracturas o las caídas.
La suplementación puede estar indicada cuando existe una deficiencia comprobada o determinados factores de riesgo, pero no debería utilizarse automáticamente como estrategia para prevenir fracturas.
Además, la prevención de caídas requiere abordar múltiples factores: fuerza muscular, equilibrio, visión, densidad ósea, medicamentos, actividad física y condiciones médicas.
Por eso, lo importante es identificar si realmente existe una deficiencia y tratarla de manera adecuada.
¿Dónde se encuentra la vitamina B12?
La B12 está presente de manera natural principalmente en alimentos de origen animal, como:
Carne.
Pescado y mariscos.
Huevos.
Leche y derivados.
Queso y yogur.
Las personas que siguen una alimentación vegana estricta pueden tener un mayor riesgo de deficiencia y necesitan obtener B12 mediante alimentos fortificados o suplementos, de acuerdo con una adecuada orientación profesional.
¿Por qué es importante después de los 50?
Las caídas pueden desencadenar fracturas, hospitalizaciones, pérdida de movilidad y disminución de la independencia, especialmente en adultos mayores.
Por ello, cualquier factor potencialmente modificable merece atención.
El estudio de Scientific Reports no demuestra que corregir una deficiencia de B12 vaya a evitar por sí solo las caídas o fracturas. Sin embargo, aporta evidencia para seguir investigando la relación entre esta vitamina, el sistema nervioso y la salud musculoesquelética.
Para las personas mayores de 50 años, el mensaje no es comenzar a tomar suplementos de manera automática, sino consultar ante síntomas o factores de riesgo y comprobar si existe realmente una deficiencia.
B12 y caídas: ¿qué podemos concluir?
Las personas con concentraciones bajas de vitamina B12 presentaron más fracturas y caídas repetidas durante el seguimiento. La asociación fue particularmente notable en las caídas recurrentes.
Aun así, B12 baja no significa necesariamente que una persona vaya a sufrir una fractura, ni se ha demostrado que sea la causa directa de estos eventos.
Mantener niveles adecuados de vitamina B12, cuando existe una deficiencia, puede formar parte de un cuidado integral de la salud. Pero la prevención de caídas debe incluir también ejercicio de fuerza y equilibrio, cuidado de los huesos, revisión de medicamentos, atención de problemas de visión y evaluación de otros factores de riesgo.
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