Bebidas light y pérdida de peso: ¿Ayudan o no?

— Agencias 06/10/2026

Para quienes buscan bajar de peso, sustituir los refrescos azucarados por bebidas light puede parecer una estrategia sencilla. Sin embargo, durante años ha existido el debate sobre si los edulcorantes realmente facilitan el control del peso o si podrían influir negativamente en el apetito y el metabolismo.

Un ensayo clínico de dos años, realizado por investigadores de la Universidad de Liverpool y la Universidad de Leeds, aporta nuevos datos a esta discusión. El estudio, conocido como SWITCH trial, evaluó a adultos con sobrepeso u obesidad que consumieron bebidas sin azúcar endulzadas con aspartamo, acesulfamo-K o sucralosa, y los comparó con participantes que bebieron agua.

Los resultados mostraron que ambos grupos lograron perder peso dentro de un programa estructurado de control de peso. El grupo que consumió bebidas light perdió en promedio 4.8 kg, mientras que el grupo que bebió agua perdió 3.7 kg.

Aunque la diferencia favoreció numéricamente a las bebidas dietéticas, no fue estadísticamente significativa. Por lo tanto, el estudio no demostró que las bebidas light sean superiores al agua para adelgazar.

¿Cómo se realizó el estudio?

El ensayo incluyó a 493 adultos con sobrepeso u obesidad, quienes fueron seguidos durante 104 semanas, aproximadamente dos años.

Los participantes fueron asignados a dos estrategias: un grupo consumió principalmente bebidas dietéticas con edulcorantes no calóricos y el otro utilizó agua como bebida principal.

Es importante señalar que las bebidas no fueron el único componente de la intervención. Ambos grupos participaron en un programa estructurado de control de peso que incluía modificaciones conductuales destinadas a favorecer la pérdida y el mantenimiento del peso.

Además de reducir su peso corporal, los participantes presentaron cambios favorables en algunos indicadores, como la circunferencia de cintura y cadera, la composición corporal y determinados marcadores metabólicos.

Durante el segundo año, cuando ya no recibían el mismo nivel de apoyo directo, los participantes pudieron mantener parte de la pérdida de peso y tampoco se observaron diferencias significativas entre los grupos.

¿Las bebidas light hacen perder más peso?

No se pudo demostrar que sean mejores que el agua.

Aunque quienes consumieron bebidas dietéticas perdieron, en promedio, 1.1 kg más que quienes bebieron agua, esta diferencia no alcanzó significación estadística.

Esto significa que el ensayo no proporciona evidencia suficiente para afirmar que las bebidas light produzcan una mayor pérdida de peso.

Al mismo tiempo, tampoco encontró que su consumo dentro del programa dificultara adelgazar o mantener el peso perdido.

Por ello, pueden representar una alternativa para algunas personas que desean reducir su consumo de azúcar y mantener el sabor dulce de ciertas bebidas, especialmente cuando sustituyen refrescos u otras bebidas azucaradas.

¿Los edulcorantes aumentan el apetito?

Una de las principales dudas sobre los edulcorantes no calóricos es si podrían estimular el apetito, modificar determinadas respuestas metabólicas o terminar dificultando el control del peso.

En este ensayo de dos años, no se identificó un efecto negativo que hiciera que las bebidas dietéticas fueran menos eficaces para controlar el peso que el agua.

Esto aporta evidencia relevante frente a algunas hipótesis que han sugerido que los edulcorantes necesariamente provocarían mayor apetito o aumento de peso.

Sin embargo, estos resultados no significan que todas las dudas sobre los edulcorantes hayan quedado resueltas. El estudio evaluó productos específicos, una población determinada y unas condiciones concretas de intervención.

¿Por qué es importante este ensayo?

Una de las fortalezas del SWITCH trial es su diseño aleatorizado y su duración de 104 semanas.

Buena parte de la investigación previa sobre bebidas dietéticas y peso ha sido observacional. Estos estudios pueden detectar asociaciones, pero no permiten determinar con certeza si una conducta es la responsable directa de un determinado resultado.

Un ensayo clínico aleatorizado permite realizar una comparación más controlada entre las estrategias estudiadas.

Además, seguir a los participantes durante dos años permite evaluar no solamente la pérdida inicial de peso, sino también una cuestión fundamental: qué ocurre cuando llega el momento de mantener los resultados.

¿Contradice esto las recomendaciones de la OMS?

No necesariamente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado no utilizar los edulcorantes no azucarados como una estrategia principal para controlar el peso a largo plazo, debido a que la evidencia disponible no demuestra un beneficio sostenido en este objetivo.

El SWITCH trial aborda una pregunta ligeramente diferente: qué ocurre cuando las bebidas dietéticas se comparan directamente con el agua dentro de un programa estructurado de pérdida y mantenimiento de peso.

Por ello, sus resultados ayudan a matizar el debate. El estudio no encontró que las bebidas light perjudicaran el control del peso en las condiciones analizadas, pero tampoco demostró que fueran necesarias o superiores al agua.

¿Entonces las bebidas light son saludables?

No necesariamente.

Que una bebida sin azúcar no haya dificultado la pérdida de peso en este ensayo no significa que sea equivalente al agua en todos los aspectos de una alimentación saludable.

El agua sigue siendo una opción sencilla para hidratarse sin aportar azúcar ni edulcorantes.

Las bebidas light pueden tener utilidad principalmente como sustituto de refrescos azucarados para las personas que disfrutan del sabor dulce y buscan reducir su consumo de azúcar y calorías.

La clave está en qué bebida reemplazan. Sustituir un refresco azucarado por una bebida sin azúcar puede disminuir la cantidad de azúcar y calorías consumidas, pero eso no significa que la bebida dietética sea indispensable para adelgazar.

¿Qué significa para quienes quieren bajar de peso?

El SWITCH trial sugiere que, dentro de un programa estructurado de control de peso, elegir agua o una bebida light puede depender en buena medida de las preferencias individuales.

La pérdida de peso observada no se debió únicamente a la elección de una bebida, sino a un conjunto de cambios conductuales destinados a mejorar el control del peso.

Por eso, cambiar un refresco azucarado por una bebida light puede ser una herramienta para reducir calorías, pero no sustituye una alimentación equilibrada, la actividad física ni otros cambios de hábitos.

En resumen, para los adultos incluidos en este ensayo, consumir bebidas dietéticas durante dos años no dificultó la pérdida ni el mantenimiento del peso en comparación con beber agua.

Así, quienes prefieren ocasionalmente una bebida light no necesariamente tienen que eliminarla por miedo a que los edulcorantes provoquen aumento de peso. Y quienes prefieren agua pueden continuar eligiéndola sin que ello represente una desventaja para perder peso.

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