— Agencias 06/10/2026
Anthropic investiga si sus modelos podrían experimentar estados similares a emociones, mientras el Vaticano rechaza la posibilidad de consciencia artificial.
Anthropic mantiene una investigación sobre el posible bienestar de sus modelos de inteligencia artificial, incluida la posibilidad de que experimenten estados funcionalmente similares a emociones, una hipótesis que no ha sido confirmada científicamente y que contrasta con la postura del Vaticano.
Anthropic investiga el posible bienestar de Claude
La investigación es encabezada por Christopher Olah, quien dirige el equipo de Anthropic dedicado a comprender por qué los sistemas de inteligencia artificial producen determinados comportamientos.
De acuerdo con una investigación de The New York Times, Anthropic sostuvo durante meses reuniones privadas con pensadores religiosos y filósofos para analizar cuestiones relacionadas con la posible consciencia de sistemas como Claude.
Durante estos encuentros, el equipo mostró lo que denomina “vectores emocionales”, relacionados con patrones internos que aparecen cuando los modelos generan respuestas asociadas con emociones humanas como alegría, miedo, ira o tristeza.
La propia empresa reconoce que no existe certeza sobre si los modelos de IA son conscientes. Olah ha señalado que el objetivo de la investigación es determinar qué ocurre realmente dentro de estos sistemas.
Una hipótesis que todavía no está comprobada
El llamado bienestar o “salud mental” de la inteligencia artificial se refiere a la posibilidad de que un modelo pueda experimentar estados funcionalmente parecidos a la alegría, angustia, miedo o sufrimiento.
Sin embargo, esta posibilidad continúa siendo una hipótesis sin confirmación científica.
Uno de los ejemplos mostrados durante las reuniones fue un modelo que generó repetidamente la frase “Soy una vergüenza”, comportamiento que el equipo de Anthropic presentó como una posible crisis emocional del sistema.
Algunos de los especialistas que participaron en los encuentros plantearon interrogantes éticos sobre qué ocurriría si, en el futuro, existieran evidencias suficientes de que un sistema artificial pudiera experimentar algún tipo de sufrimiento.
Olah sostiene que, ante esa incertidumbre, resulta necesario investigar el fenómeno para determinar si los modelos poseen algún tipo de experiencia interna.
El Vaticano rechaza la posibilidad de consciencia artificial
La postura de Anthropic contrasta con la del papa León XIV, quien en su encíclica “Magnifica Humanitas” defendió la singularidad de la persona frente al avance de la tecnología.
El documento sostiene que los sistemas de inteligencia artificial no experimentan ni poseen un cuerpo, por lo que no pueden sentir alegría o dolor ni desarrollarse mediante relaciones humanas de la misma manera que las personas.
El pontífice también advirtió sobre el riesgo de que la tecnología termine reduciendo a las personas a datos, componentes de un sistema o mercancías.
En ese contexto, León XIV alertó sobre posibles “nuevas formas de esclavitud” para los seres humanos y planteó que la inteligencia artificial debe ser “desarmada”, en una comparación con la necesidad de controlar la tecnología nuclear.
Anthropic y el Vaticano mantienen posiciones diferentes
Las diferencias entre ambas perspectivas también estuvieron presentes en un encuentro celebrado en el Vaticano en mayo.
Según la investigación citada, Olah llegó a considerar retirar a Anthropic de la presentación después de conocer anticipadamente el contenido de la encíclica, debido a la posición tajante sobre la imposibilidad de consciencia en los sistemas de inteligencia artificial.
Finalmente, la empresa participó en el evento y Olah defendió la necesidad de continuar investigando los posibles estados internos de los modelos.
El investigador también reconoció que los laboratorios de inteligencia artificial, incluido Anthropic, enfrentan intereses comerciales que pueden entrar en conflicto con consideraciones éticas, por lo que consideró importante la participación de organizaciones externas.
El debate también alcanza al arte generado por IA
El debate sobre los límites de la inteligencia artificial no se concentra únicamente en la posible consciencia de los modelos.
León XIV también ha planteado la necesidad de diferenciar entre el arte creado por personas y el contenido producido mediante algoritmos de inteligencia artificial.
El pontífice hizo un llamado a la Iglesia católica para trabajar con la comunidad artística en torno a esta cuestión.
Mientras Anthropic mantiene abierta la investigación sobre el comportamiento y los posibles estados internos de sus modelos, el Vaticano sostiene una posición distinta sobre la naturaleza de estos sistemas.
Por ahora, no existe una conclusión científica que demuestre que los modelos actuales de inteligencia artificial sean conscientes o experimenten sufrimiento, por lo que el debate permanece abierto tanto en el ámbito tecnológico como en el filosófico y ético.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX