— Penélope Cueto 05/10/2026
Saltillo, Coahuila, 5 de octubre de 2026.- La industria de la construcción en la Región Sureste de Coahuila registra un freno de hasta 12% durante este año, consecuencia de la disminución de inversiones, principalmente en el sector industrial. A pesar de ese panorama, el sector mantiene expectativas favorables para 2027 ante una posible recuperación económica y una mayor certeza para nuevos proyectos.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Región Sureste, Hugo Eduardo Salas Guzmán, explicó que la actividad relacionada con la obra pública estatal mantiene un comportamiento positivo, mientras que la rama industrial, considerada una de las principales fuentes de ingresos para las empresas constructoras, continúa con una dinámica limitada.
El dirigente precisó que la desaceleración alcanza hasta 12%, aunque las cifras todavía no reflejan un escenario crítico.
El representante empresarial destacó que la recuperación de las inversiones y una mayor estabilidad en el contexto internacional podrían favorecer la llegada de nuevos proyectos.
Además, señaló que la confianza de los inversionistas depende en gran medida de las condiciones económicas y de la certeza necesaria para concretar expansiones y desarrollos productivos.
“Hay confianza en que la situación internacional se regule y que esa certidumbre permita la llegada de nuevas inversiones”, expresó.
Costos presionan al sector
El comportamiento de la industria también enfrenta presión por el aumento en los costos de operación.
Hugo Eduardo Salas Guzmán, presidente de la CMIC Región Sureste, indicó que a la disminución de inversiones se agrega el incremento en el precio de diversos insumos utilizados por las empresas constructoras, situación que impacta directamente en los presupuestos y márgenes de operación.
En ese sentido, el dirigente manifestó que resulta complejo para el sector entender algunas cifras oficiales de inflación cuando existen materiales y productos relacionados con la construcción que presentan incrementos superiores.
“Actualmente, la inflación nacional se ubica alrededor de 3.6%, aunque nosotros comportamientos distintos en varios insumos estratégicos”, sostuvo.
A pesar de estos desafíos, la cámara empresarial mantiene una perspectiva favorable para el próximo año, especialmente en materia de infraestructura pública. Sin embargo, advirtió que el crecimiento de la inversión privada y de la actividad comercial será determinante para fortalecer la recuperación del sector.
Inquietud por el suministro de diésel
Otro de los temas que generan preocupación entre las constructoras corresponde al suministro de diésel, combustible fundamental para la transportación de materiales, maquinaria y productos relacionados con la actividad constructiva.
La posibilidad de cambios en el flujo comercial entre México y Estados Unidos mantiene atento al sector.
Salas Guzmán reconoció que hasta el momento no existen afectaciones visibles en los precios, debido a los mecanismos actuales que mantienen estabilidad en el mercado, aunque las noticias relacionadas con ese combustible sí generan incertidumbre dentro de la industria.
“Aún no se ha notado diferencia. Anteriormente hubo desabasto de asfalto, pero la situación se reguló tras la autorización de algunas importaciones; sí es algo que nos preocupa”, afirmó.
La experiencia reciente con el suministro de asfalto muestra que la implementación de medidas correctivas permitió restablecer el abasto. No obstante, el sector constructor considera indispensable mantener condiciones estables en el mercado energético para evitar impactos en los costos de producción y en la ejecución de proyectos futuros.
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