Café y memoria: cuánto podría beneficiar al cerebro

— Agencias 04/10/2026

Tomar café con cafeína de manera moderada podría estar relacionado con un menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.

Una investigación publicada en JAMA en febrero de 2026 analizó los hábitos de consumo de más de 131,000 adultos durante varias décadas y encontró una asociación favorable entre ciertas cantidades de café con cafeína y la salud cerebral.

Los resultados sugieren que quienes consumían 2 a 3 tazas de café con cafeína al día presentaban un menor riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes bebían menos de una taza o no consumían café.

Sin embargo, los investigadores advierten que estos resultados muestran una asociación, por lo que no demuestran que el café, por sí mismo, prevenga la demencia o el Alzheimer.

¿Cuánto café se relacionó con un menor riesgo?

El consumo de 2 a 3 tazas diarias fue el rango que mostró la asociación más favorable. En este grupo se observó aproximadamente un 18% menos riesgo de demencia frente a quienes consumían menos de una taza al día o ninguna.

El análisis incluyó a 131,821 participantes, de los cuales 86,606 eran mujeres y 45,215 hombres. Los participantes pertenecían a dos grandes cohortes estadounidenses y fueron seguidos durante periodos de hasta 43 años.

Durante el seguimiento se registraron más de 11,000 casos de demencia, proporcionando una amplia cantidad de información para analizar la relación entre el consumo de estas bebidas y la salud cognitiva.

¿El café descafeinado ofrece el mismo beneficio?

No se encontró una asociación significativa entre el consumo de café descafeinado y una menor incidencia de demencia.

Este resultado plantea la posibilidad de que la cafeína participe en los efectos observados. Sin embargo, no permite concluir que la cafeína sea por sí sola responsable del beneficio, ya que el café contiene numerosos compuestos bioactivos.

Entre ellos se encuentran los polifenoles, sustancias que han sido estudiadas por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

¿El té también podría ayudar?

El estudio también encontró una asociación entre el consumo de té y un menor riesgo de demencia.

Las personas que bebían aproximadamente 1 a 2 tazas de té al día presentaron un 14% menos riesgo en comparación con quienes consumían poco o nada.

Al igual que sucede con el café, este resultado no significa que el té pueda prevenir por sí mismo las enfermedades neurodegenerativas. Además, la composición de las bebidas puede variar considerablemente dependiendo del tipo de té y de la preparación.

¿Cómo podría influir la cafeína en el cerebro?

Los mecanismos todavía no están completamente establecidos. Investigaciones previas han planteado distintas posibilidades, entre ellas efectos sobre la actividad de la adenosina, la inflamación y determinados procesos relacionados con la función neuronal.

También se ha investigado la posibilidad de que algunos componentes del café y el té influyan en procesos asociados con la acumulación de beta-amiloide, una proteína relacionada con la enfermedad de Alzheimer.

No obstante, estas hipótesis no significan que beber café pueda eliminar o prevenir la formación de las placas características de la enfermedad.

El café no es una fórmula para prevenir el Alzheimer

Uno de los aspectos más importantes del estudio es distinguir entre asociación y causalidad.

Aunque los investigadores ajustaron el análisis considerando factores como tabaquismo, actividad física, alimentación, enfermedades previas, medicamentos y antecedentes familiares, los estudios observacionales no pueden demostrar por sí solos que el café sea la causa de la reducción del riesgo.

Por ello, el café debe considerarse como un posible componente dentro de un estilo de vida saludable y no como un tratamiento o estrategia única para prevenir el Alzheimer.

¿Qué otros hábitos protegen la salud cerebral?

La prevención del deterioro cognitivo depende de múltiples factores. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular, dormir adecuadamente y controlar problemas como hipertensión, diabetes y colesterol elevado son medidas importantes para preservar la salud cerebral.

Además, evitar el tabaquismo y mantener una vida social y mentalmente activa también forman parte de un enfoque integral para reducir factores de riesgo asociados con el deterioro cognitivo.

¿Quién debe tener cuidado con la cafeína?

No todas las personas toleran la cafeína de la misma manera. Un consumo elevado puede provocar insomnio, ansiedad, palpitaciones, temblores o molestias gastrointestinales en personas sensibles.

Quienes presentan determinadas enfermedades cardiovasculares, hipertensión no controlada o problemas importantes de sueño pueden necesitar limitar su consumo y consultar con un profesional de la salud.

En conclusión

La evidencia disponible sugiere que un consumo moderado de café con cafeína, particularmente alrededor de 2 a 3 tazas al día, está asociado con un menor riesgo de demencia. El café descafeinado no mostró la misma asociación en este estudio, mientras que el té también presentó una relación favorable, aunque menor.

Estos resultados son prometedores, pero no convierten al café en un tratamiento ni demuestran que prevenga el Alzheimer. Para proteger la memoria y la salud cerebral, lo más importante continúa siendo mantener un conjunto de hábitos saludables a largo plazo.

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