Alcohol y arritmias: ¿qué relación existe con la fibrilación auricular?

— Agencias 02/10/2026

Una copa de vino durante la cena o una cerveza en una reunión pueden parecer hábitos cotidianos sin relación con el corazón. Sin embargo, el consumo de alcohol puede influir en el ritmo cardíaco, especialmente cuando se ingieren cantidades elevadas o grandes cantidades en un periodo corto.

Una declaración científica de la American Heart Association, publicada en Circulation, revisó la evidencia disponible sobre alcohol y enfermedades cardiovasculares, incluida la fibrilación auricular (FA).

¿El alcohol puede desencadenar fibrilación auricular?

Sí. La relación entre el consumo elevado de alcohol y la fibrilación auricular está mejor establecida que la que existe con cantidades pequeñas.

La fibrilación auricular es una arritmia en la que las aurículas presentan una actividad eléctrica desorganizada, lo que provoca un ritmo cardíaco irregular.

El alcohol puede favorecer su aparición o recurrencia a través de diferentes mecanismos, entre ellos cambios en la actividad eléctrica del corazón, efectos sobre el sistema nervioso autónomo, alteraciones metabólicas y aumento de la presión arterial.

¿Qué ocurre con una copa al día?

Aquí la evidencia es mucho menos clara.

Los estudios observacionales han encontrado resultados contradictorios sobre si consumir una o dos bebidas al día modifica de manera significativa el riesgo de fibrilación auricular.

Además, este tipo de investigaciones tiene una limitación importante: las personas que consumen alcohol también pueden diferir en otros aspectos, como edad, alimentación, actividad física, tabaquismo, peso y enfermedades previas.

Por ello, una asociación estadística no demuestra necesariamente que el alcohol sea la causa del resultado observado.

En consecuencia, la evidencia disponible no permite recomendar comenzar a beber alcohol con el objetivo de proteger el corazón o prevenir arritmias.

El consumo elevado presenta una relación más consistente

A medida que aumenta la cantidad de alcohol consumida, la relación con problemas cardiovasculares se vuelve más evidente.

La declaración señala que los patrones de consumo elevado y, especialmente, la ingesta intensa en pocas horas, se relacionan con un mayor riesgo de alteraciones del ritmo cardíaco.

Una situación conocida como “síndrome del corazón festivo” puede aparecer después de episodios de consumo excesivo de alcohol. Se caracteriza por la aparición de una arritmia, con frecuencia fibrilación auricular, incluso en personas que previamente no tenían antecedentes conocidos de este problema.

Aunque algunos episodios pueden resolverse espontáneamente, la repetición de estos eventos y el consumo elevado mantenido pueden favorecer nuevos episodios y contribuir al desarrollo de problemas cardiovasculares.

¿Qué ocurre en personas que ya tienen fibrilación auricular?

En quienes ya presentan fibrilación auricular, reducir el consumo de alcohol puede disminuir la frecuencia de las recurrencias.

Un ensayo clínico realizado en Australia incluyó a 140 adultos con fibrilación auricular que consumían al menos 10 bebidas por semana. Durante seis meses, un grupo redujo considerablemente su consumo de alcohol, mientras que el grupo de comparación mantuvo un consumo mayor.

La recurrencia de fibrilación auricular fue menor entre quienes redujeron sustancialmente su consumo, y también pasaron menos tiempo en fibrilación auricular durante el seguimiento.

Estos resultados son relevantes, pero deben interpretarse dentro de su contexto: los participantes ya tenían fibrilación auricular y consumían cantidades relativamente elevadas de alcohol al inicio. No pueden extrapolarse directamente a personas sanas o a quienes consumen cantidades mucho menores.

No todas las personas responden igual

La relación entre alcohol y arritmias puede variar según la persona.

Entre los factores que deben considerarse están:

Antecedentes de fibrilación auricular u otras arritmias.

Cantidad de alcohol consumida.

Frecuencia de consumo.

Ingesta concentrada en pocas horas.

Presión arterial.

Enfermedades cardiovasculares.

Medicamentos utilizados.

Otros factores de riesgo individuales.

Por esta razón, no existe una respuesta idéntica para todas las personas respecto a cómo el alcohol puede afectar su ritmo cardíaco.

¿Cuál es el mensaje principal?

La evidencia disponible permite distinguir dos situaciones.

El consumo elevado y, especialmente, las grandes cantidades de alcohol ingeridas en poco tiempo presentan una relación más consistente con la fibrilación auricular y otros problemas cardiovasculares.

En cambio, los efectos de consumir cantidades pequeñas o moderadas sobre el riesgo de fibrilación auricular son menos claros y continúan siendo objeto de investigación.

Lo que sí está establecido es que no se recomienda comenzar a consumir alcohol buscando beneficios cardiovasculares.

Para las personas que ya tienen fibrilación auricular, el consumo de alcohol es un factor que vale la pena abordar durante la consulta médica, particularmente cuando existen episodios recurrentes.

En términos prácticos, no solo importa cuánto alcohol se consume, sino también con qué frecuencia y en qué cantidad durante cada ocasión.

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