— Agencias 02/10/2026
Los ejercicios isométricos, como mantener la posición de sentadilla contra una pared, podrían contribuir a disminuir la presión arterial, incluso cuando se realizan con poca frecuencia.
Un estudio dirigido por investigadores del King’s College de Londres incluyó a 100 adultos de aproximadamente 37 años con presión arterial normal o normal-alta. Un grupo realizó ejercicios de sentadilla contra la pared tres veces por semana durante cuatro semanas.
Al finalizar, la presión arterial sistólica disminuyó alrededor de 9.5 mmHg en comparación con el grupo de control. Posteriormente, los participantes redujeron la frecuencia del ejercicio durante otro mes.
Incluso quienes realizaron el ejercicio una vez por semana mantuvieron una reducción de aproximadamente 6.6 mmHg, mientras que quienes continuaron con tres sesiones semanales alcanzaron una disminución cercana a 14 mmHg.
Sin embargo, cuando los participantes dejaron completamente el ejercicio, las mejoras en la presión arterial comenzaron a desaparecer.
Los investigadores plantean que los ejercicios isométricos podrían favorecer cambios en los vasos sanguíneos que faciliten el flujo de sangre. No obstante, se necesitan estudios más prolongados y con más participantes para determinar cuánto tiempo pueden mantenerse estos beneficios.
En resumen: una rutina sencilla de ejercicios isométricos podría ser una alternativa práctica para complementar el control de la presión arterial, pero no sustituye los medicamentos ni las recomendaciones médicas cuando estos son necesarios.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX