— Agencias 01/10/2026
Zinedine Zidane volverá a enfrentarse a Italia este viernes, 20 años después de su expulsión en la final del Mundial 2006, ahora como entrenador de Francia.
Veinte años después de ser expulsado en la final del Mundial de 2006, Zinedine Zidane volverá a enfrentarse a Italia este viernes, esta vez vestido de traje como entrenador de Francia.
El cabezazo que marcó una era
Ya avanzada la prórroga de la final de 2006 en Berlín, Zidane propinó un fuerte cabezazo en el pecho al defensa italiano Marco Materazzi. La fuerza del impacto hizo que Materazzi saliera despedido hacia atrás, y la brillante carrera de Zidane terminó con una tarjeta roja.
Aunque han pasado dos décadas, el incidente del cabezazo sigue siendo uno de los momentos más icónicos y comentados del futbol.
La reflexión de Zidane
"Las imágenes siempre me lo recuerdan; se muestran una y otra vez", dijo Zidane el jueves en la rueda de prensa previa al partido. "Pero, afortunadamente, eso no es todo lo que hice, y hay otras [imágenes] que son más agradables". Zidane sigue sin arrepentirse de lo que hizo.
"No es arrepentimiento. Es parte de mi carrera. No estoy orgulloso de lo que pasó, pero no siempre se pueden hacer cosas buenas", afirmó. "Todos recorremos un camino en la vida en el que [a veces] hacemos cosas que no son las mejores. Pero ahora lo importante es lo que viene después".
El final de una carrera y el inicio de otra
Zidane no volvió a jugar después de la final de 2006 y, en aquel momento, pensó que aquello sería por lo último que se le recordaría con Francia.
"Sí, porque no sabía que iba a convertirme en entrenador. Así que para mí fue el final, y puedo decir que las cosas fueron muy, muy difíciles", recordó Zidane. "Estoy listo para volver y dirigir a la selección francesa; quiero dar todo lo que tengo".
Sin contacto con Materazzi
Desde entonces, no ha vuelto a hablar con Materazzi. "No", dijo Zidane con firmeza. "En absoluto".
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX