— Agencias 30/09/2026
Una investigación de la Fiscalía de Massachusetts documentó abusos contra cerca de mil menores y fallas institucionales en tres diócesis católicas.
Una investigación de la Fiscalía General de Massachusetts reveló que más de 270 clérigos católicos abusaron de cerca de mil niños durante aproximadamente un siglo en las diócesis de Fall River, Springfield y Worcester.
Investigación revisó décadas de denuncias
El informe, de 191 páginas, señala que las autoridades revisaron más de 300 mil páginas de documentos y entrevistaron a más de 100 personas, entre supervivientes, abogados, defensores, integrantes del clero, personal de las diócesis y especialistas en derecho canónico y abuso infantil.
La investigación comenzó en 2019 y examinó la respuesta de los líderes diocesanos ante las denuncias, así como el cumplimiento de sus propias políticas y las medidas implementadas para proteger a los menores.
De acuerdo con la Fiscalía, investigaciones anteriores ya habían documentado abusos generalizados y fallas institucionales, pero este es el primer informe público comparable que analiza lo ocurrido en las tres diócesis.
Trasladaron a sacerdotes señalados
Entre los principales hallazgos, la investigación señala que líderes de las diócesis no actuaron ante algunas denuncias y señales de alerta, además de no informar determinados casos a la policía.
El informe documentó casos en los que sacerdotes señalados fueron trasladados a otras localidades sin explicar las razones, mientras que otros fueron reincorporados después de recibir tratamiento sin una supervisión considerada adecuada.
La Fiscalía destacó que durante las décadas de 1960 y 1970, los sacerdotes gozaban de un alto nivel de confianza dentro de sus comunidades, situación que facilitó su acceso a menores.
No hubo cargos por el plazo de prescripción
A pesar de los hallazgos, la Fiscalía no presentó cargos debido al plazo de prescripción aplicable a los delitos y porque muchos de los casos ocurrieron antes de las reformas legales implementadas en 2002.
Esas reformas establecieron como delito la exposición de menores a situaciones de peligro por negligencia grave y establecieron obligaciones para que sacerdotes y otros integrantes del clero denunciaran casos de abuso infantil.
El informe señala que, desde 2002, las tres diócesis han realizado cambios que mejoraron su respuesta ante las denuncias y la notificación de los abusos.
Fiscalía detecta fallas que aún persisten
La investigación también encontró deficiencias posteriores a las reformas. Entre ellas, señaló que no existe supervisión independiente por parte de los obispos sobre los protocolos y procedimientos utilizados para responder a las denuncias.
Asimismo, identificó problemas relacionados con la independencia y autoridad de las juntas de revisión encargadas de evaluar las acusaciones.
La Fiscalía encontró además deficiencias en distintos niveles en áreas consideradas fundamentales para la protección de menores, como la capacitación, investigación de denuncias, conservación de registros y auditorías.
Andrea Campbell pide justicia para las víctimas
Durante la presentación del informe, la fiscal general Andrea Campbell afirmó que la investigación no tenía como objetivo atacar una religión o institución, sino buscar justicia para las personas afectadas.
Campbell también reveló que es superviviente de abuso infantil.
Según sus declaraciones, los abusos no terminaron después de las reformas de 2002. Como ejemplo, mencionó los casos de dos sacerdotes de una iglesia en Springfield que fueron suspendidos a principios de septiembre tras recibir denuncias separadas por conducta inapropiada.
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