— Agencias 30/09/2026
Un análisis de millones de registros médicos en Estados Unidos encontró una asociación entre algunas condiciones neurodivergentes, particularmente el TDAH y el autismo, y el diagnóstico de diabetes tipo 2 a edades más tempranas.
Los resultados fueron presentados en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) 2026 y se basaron en información de aproximadamente 4.2 millones de personas con diabetes tipo 2, comparadas con millones de personas sin la enfermedad.
La asociación fue especialmente evidente entre los pacientes menores de 20 años, aunque fue disminuyendo conforme aumentaba la edad al momento del diagnóstico de diabetes.
¿Qué encontraron los investigadores?
Entre los menores de 20 años incluidos en el análisis:
El 14.4% de quienes tenían diabetes tipo 2 contaba con un diagnóstico de TDAH, frente al 6.9% del grupo de comparación.
El 5.7% de los jóvenes con diabetes tipo 2 tenía un diagnóstico de autismo, frente al 1.8% entre quienes no tenían diabetes.
El análisis general incluyó alrededor de 4.2 millones de personas con diabetes tipo 2 y 17.1 millones sin diabetes, con aproximadamente 3.4 millones de pares emparejados para realizar las comparaciones.
Los investigadores observaron que la presencia registrada de condiciones neurodivergentes era particularmente elevada entre quienes habían recibido el diagnóstico de diabetes tipo 2 a edades tempranas.
¿Significa esto que el TDAH o el autismo causan diabetes?
No.
El estudio es observacional y utiliza registros médicos, por lo que permite identificar asociaciones, pero no demostrar que el TDAH o el autismo provoquen diabetes tipo 2.
Existen diferentes factores que podrían contribuir a la relación observada.
Por ejemplo, algunas personas neurodivergentes pueden presentar alteraciones del sueño, diferencias en los niveles de actividad física, determinadas características alimentarias o dificultades para acceder a servicios de salud adaptados a sus necesidades.
También pueden intervenir los medicamentos utilizados para tratar determinadas condiciones y otros factores relacionados con el peso y el metabolismo. Sin embargo, estos mecanismos no fueron demostrados individualmente por este análisis.
Otro aspecto importante es el contacto con el sistema sanitario. Las personas que reciben atención médica con mayor frecuencia pueden tener más oportunidades de someterse a pruebas y recibir diagnósticos de enfermedades metabólicas.
¿Por qué podría ser importante la atención médica adaptada?
El manejo de una enfermedad crónica requiere seguimiento constante, comprensión de las indicaciones y capacidad para mantener determinados hábitos.
En personas con TDAH o autismo, las necesidades de comunicación y organización pueden ser diferentes. Por ello, los investigadores señalan la importancia de que los servicios de salud sean capaces de ofrecer una atención más adaptada.
Algunas estrategias pueden incluir:
Explicar las indicaciones de manera clara y estructurada.
Utilizar recordatorios y herramientas para facilitar el seguimiento.
Adaptar la comunicación a las necesidades individuales.
Identificar barreras para la actividad física y la alimentación saludable.
Facilitar revisiones metabólicas cuando existan factores de riesgo.
Esto no significa que todas las personas neurodivergentes necesiten estudios metabólicos especiales, sino que la atención debe individualizarse de acuerdo con sus factores de riesgo.
¿Qué factores podrían explicar la asociación?
Los investigadores plantean varias posibilidades que deberán estudiarse con mayor profundidad.
Sueño
Los problemas de sueño son frecuentes en algunas personas con TDAH y autismo. Dormir de manera insuficiente o tener un sueño de mala calidad puede relacionarse con alteraciones metabólicas.
Actividad física
Algunas personas pueden encontrar barreras particulares para realizar actividad física de manera regular, aunque esto varía ampliamente entre individuos.
Medicamentos
Determinados tratamientos pueden modificar el apetito, el peso u otros parámetros metabólicos. Esto debe evaluarse de manera individual y no significa que los medicamentos sean una causa directa de diabetes.
Acceso a la atención médica
Las dificultades de comunicación, organización o adaptación de los servicios sanitarios pueden influir en la oportunidad con la que se identifican factores de riesgo y enfermedades metabólicas.
¿Qué pueden hacer las familias?
Tener TDAH o autismo no significa que una persona vaya a desarrollar diabetes tipo 2.
Sin embargo, como ocurre con cualquier persona, es importante prestar atención a factores modificables como alimentación, actividad física, sueño y peso corporal cuando corresponda.
En niños y adolescentes con factores de riesgo adicionales, el pediatra o médico tratante puede determinar si es necesario realizar pruebas de glucosa u otros estudios metabólicos.
También es importante evitar enfoques que estigmaticen a las personas neurodivergentes. El objetivo debe ser adaptar la atención sanitaria a sus necesidades, no asumir que todas presentan el mismo riesgo.
¿Qué significa para México?
La diabetes tipo 2 representa un importante problema de salud pública en México, y su aparición a edades cada vez más tempranas plantea retos adicionales para los sistemas de salud.
Los resultados presentados en EASD 2026 sugieren que comprender mejor la relación entre neurodivergencia y salud metabólica podría ayudar a diseñar servicios más accesibles y adecuados para determinados pacientes.
No obstante, antes de modificar las recomendaciones clínicas específicamente para personas con TDAH o autismo se necesitan investigaciones adicionales que permitan determinar qué factores explican la asociación y qué intervenciones pueden reducir el riesgo.
¿Qué falta por investigar?
El análisis plantea varias preguntas importantes:
¿Qué mecanismos biológicos y sociales explican la asociación?
¿Qué papel tienen el sueño, la actividad física, la alimentación y los medicamentos?
¿Influye el acceso a la atención médica en la edad del diagnóstico?
¿Qué estrategias de prevención funcionan mejor en jóvenes neurodivergentes?
Por ahora, el principal mensaje es que TDAH y autismo aparecen con mayor frecuencia en los registros de personas que desarrollan diabetes tipo 2 a edades tempranas, pero esta relación no demuestra causalidad.
Para las familias y profesionales de la salud, el hallazgo refuerza la importancia de una prevención metabólica individualizada, una atención médica accesible y una comunicación adaptada a las necesidades de cada persona.
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