— Héctor Esparza 29/09/2026
Al salir a tomar fotografías para las redes de Causa Común, la agrupación que fundó, la activista social y catedrática Migdy Vargas llegó junto con dos compañeras, Keyss Norma y Nancy, a un punto del río Nazas que le dejó "un nudo en el estómago". Lo que encontró fue basura en abundancia. Reconoció que sería fácil culpar a las comunidades cercanas y sostener que "la gente no cuida", pero considera que esa mirada aleja el problema de quienes viven lejos del río. "¿A dónde creemos que se va todo?", cuestionó, al referirse a lo que se compra, se desecha y se da por desaparecido en cuanto llega al bote.
La experiencia le dejó sentimientos encontrados, dijo, porque en La Laguna se habla de forma constante de defender el Nazas, recuperar los ríos y exigir agua para la región. "¿Qué queremos salvar del Nazas si lo hemos convertido en un basurero?", planteó. A su juicio, mirar hacia "los otros" resulta cómodo, mientras que "mucho más incómodo es mirar nuestros propios patrones de consumo", que describió como una necesidad permanente de comprar, usar, tirar y volver a comprar, sostenida en la idea de que crecer significa consumir más.

Vargas insistió en que el río no se reduce al agua que lleva. "El río no empieza cuando lleva agua", afirmó, y explicó que también lo integran su cauce, su tierra, las especies que lo habitan y la memoria de quienes crecieron junto a él. Es, añadió, "todo lo que ocurre incluso cuando nosotros lo miramos y creemos que está vacío".
Después de años de participar en colectivos, marchas y pronunciamientos, la activista admitió que hoy ya no tiene una conclusión "bonita". Dijo tener solo una certeza, la de que no se puede hablar de defender el territorio "sin preguntarnos también por nuestra propia manera de habitarlo". Para ella, "salvar al Nazas no puede significar solamente exigir que alguien más haga algo", y también tendrá que significar "aprender a vivir de otra manera". Causa Común, que ella preside como fundadora, capacita a las personas para que se empoderen y cuenten con alternativas para formular programas sociales.
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