— Agencias 27/09/2026
La endometriosis no se limita al dolor pélvico, las menstruaciones dolorosas o las dificultades para lograr un embarazo. Una investigación publicada en 2026 encontró una asociación entre esta enfermedad y un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, incluso en mujeres que no presentan algunos de los factores metabólicos tradicionalmente relacionados con esta enfermedad.
El hallazgo proviene del estudio ARCHES, que analizó los registros médicos de 2,939,364 personas asignadas como mujeres al nacer pertenecientes a la Utah Population Database, en Estados Unidos. Las participantes fueron seguidas entre 1996 y 2021, con un periodo promedio de seguimiento de 10.8 años.
Durante ese tiempo, 99,978 mujeres fueron diagnosticadas con endometriosis. Al comparar los registros, los investigadores encontraron que quienes tenían endometriosis presentaban un 46 % mayor riesgo relativo de desarrollar diabetes tipo 2 que aquellas sin el diagnóstico.
Este porcentaje no significa que 46 de cada 100 mujeres con endometriosis desarrollarán diabetes. Se refiere a una diferencia relativa observada entre los grupos y, debido al diseño del estudio, no demuestra que la endometriosis sea la causa directa de la diabetes.
La asociación varió según el tipo de endometriosis
Los investigadores también analizaron si la relación cambiaba dependiendo de la localización de las lesiones.
La asociación más elevada se observó en los casos clasificados como endometriosis en otros sitios. Cuando la localización estaba especificada, el riesgo relativo de diabetes tipo 2 fue 2.67 veces mayor que en las mujeres sin endometriosis. Cuando el sitio no estaba especificado, fue 2.47 veces mayor.
El análisis también consideró diferentes presentaciones de la enfermedad, entre ellas la endometriosis peritoneal superficial, ovárica y profunda infiltrante, además de la adenomiosis, que está relacionada con la endometriosis pero actualmente se considera una enfermedad diferente.
Estos resultados sugieren que la asociación con alteraciones metabólicas podría no ser uniforme y que determinadas características de la enfermedad podrían influir en la magnitud observada.
El vínculo fue más evidente antes de la menopausia
La situación menopáusica también modificó los resultados.
Entre las mujeres premenopáusicas con endometriosis, la asociación con diabetes tipo 2 fue todavía mayor: el riesgo ajustado fue aproximadamente 55 % superior al observado en mujeres sin endometriosis.
Este resultado resulta relevante porque la endometriosis suele diagnosticarse durante los años reproductivos y, en algunas pacientes, pueden transcurrir años antes de obtener un diagnóstico.
Además, se trata de una enfermedad muy heterogénea. Mientras algunas mujeres presentan dolor intenso y síntomas evidentes, otras pueden tener manifestaciones más leves o incluso permanecer sin diagnóstico durante largos periodos.
Una asociación particularmente elevada en mujeres con IMC menor de 30
Uno de los resultados que llamó la atención apareció al analizar a las participantes de acuerdo con su índice de masa corporal.
Entre las mujeres con un IMC inferior a 30, aquellas con endometriosis presentaron un riesgo ajustado de diabetes tipo 2 2.39 veces mayor que las mujeres sin la enfermedad.
Esto es relevante porque el exceso de peso es uno de los factores que habitualmente se consideran al valorar el riesgo de diabetes tipo 2. Sin embargo, el resultado no significa que una mujer con peso normal y endometriosis tenga necesariamente un riesgo elevado de desarrollar diabetes.
Los propios investigadores señalan que pueden existir factores de confusión que no hayan sido completamente considerados, además de posibles diferencias en la frecuencia con la que las enfermedades son detectadas y registradas en los sistemas de salud.
¿Qué podría relacionar a la endometriosis con la diabetes?
Todavía no existe una explicación definitiva.
La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica en la que aparece tejido similar al endometrio fuera del útero. Dependiendo de su localización, puede afectar diferentes órganos y estructuras pélvicas y generar una respuesta inflamatoria persistente.
Los investigadores plantean que la inflamación crónica y determinadas alteraciones hormonales podrían participar en la relación observada con la diabetes tipo 2.
Esto resulta biológicamente plausible, ya que la inflamación también interviene en mecanismos relacionados con la resistencia a la insulina y las alteraciones metabólicas.
Sin embargo, esta explicación continúa siendo una hipótesis. El estudio demuestra una asociación estadística, pero no permite establecer por sí solo que la endometriosis provoque diabetes.
¿La relación existe incluso sin obesidad?
Los resultados apuntan a que la asociación no parece explicarse únicamente por el peso corporal.
De hecho, la relación fue particularmente marcada entre las participantes con un IMC inferior a 30. Además, los investigadores encontraron que la asociación persistió independientemente de los antecedentes de diabetes gestacional.
Esto plantea la posibilidad de que determinados mecanismos relacionados con la endometriosis puedan influir en el metabolismo mediante vías diferentes de los factores de riesgo tradicionales.
Aun así, se necesitan más investigaciones para determinar si estos hallazgos tienen implicaciones prácticas en la evaluación metabólica de las mujeres con endometriosis. El estudio no establece nuevas recomendaciones de detección de diabetes.
Un estudio basado en casi 3 millones de registros
Una de las principales fortalezas del estudio ARCHES fue el tamaño de su población.
Los investigadores utilizaron información de la Utah Population Database, que integra registros médicos y otros datos poblacionales. El análisis permitió estudiar la aparición de nuevos diagnósticos de endometriosis y diabetes tipo 2 durante más de dos décadas.
El seguimiento promedio de 10.8 años permitió observar qué participantes desarrollaron diabetes después de haber recibido un diagnóstico de endometriosis.
Sin embargo, una base de datos médica también tiene limitaciones. La identificación de una enfermedad depende de que haya sido diagnosticada y registrada, por lo que las personas con endometriosis que nunca recibieron un diagnóstico pueden no aparecer dentro del grupo afectado.
El diagnóstico de endometriosis puede tardar años
La dificultad para reconocer la enfermedad también debe considerarse al interpretar los resultados.
Los síntomas pueden variar considerablemente entre pacientes. Algunas pueden presentar:
Dolor menstrual intenso.
Dolor pélvico crónico.
Dolor durante las relaciones sexuales.
Alteraciones intestinales o urinarias relacionadas con el ciclo menstrual.
Dificultad para conseguir un embarazo.
Sin embargo, no todas las mujeres presentan estos síntomas ni con la misma intensidad. Esta variabilidad puede contribuir a retrasar el diagnóstico y hacer que los registros médicos no reflejen completamente la cantidad real de personas que viven con endometriosis.
Los investigadores utilizaron códigos diagnósticos validados y realizaron diferentes análisis para evaluar la consistencia de sus resultados.
¿Qué significa para una mujer que tiene endometriosis?
Por ahora, estos resultados no indican que todas las mujeres con endometriosis deban realizarse pruebas adicionales de diabetes de manera automática.
Lo que sí aportan es evidencia de una posible conexión entre una enfermedad ginecológica crónica y la salud metabólica que merece continuar investigándose.
Las medidas generales para disminuir el riesgo de diabetes tipo 2 siguen siendo importantes, como mantener actividad física regular, llevar una alimentación equilibrada, evitar el aumento excesivo de peso cuando sea posible y conocer los antecedentes familiares.
Si aparecen síntomas como sed excesiva, aumento de la frecuencia urinaria, cansancio persistente o visión borrosa, es recomendable consultar con un profesional de salud para determinar si se requieren pruebas de glucosa u otros estudios.
Un vínculo que aún necesita confirmación
El estudio ARCHES amplía la investigación sobre los posibles efectos de la endometriosis más allá del aparato reproductor.
En conjunto, las participantes con endometriosis presentaron un 46 % mayor riesgo relativo de diabetes tipo 2, aunque la magnitud de la asociación varió según características como el tipo de endometriosis, la situación menopáusica y el IMC.
Los resultados abren nuevas preguntas sobre la posible interacción entre inflamación, hormonas y metabolismo, pero todavía no permiten afirmar que la endometriosis cause diabetes tipo 2 ni justifican por sí solos modificar las recomendaciones médicas actuales.
Además, Diabetologia publicó el 8 de septiembre de 2026 una corrección relacionada con uno de los valores reportados para las mujeres posmenopáusicas. Por ello, la versión corregida del artículo debe considerarse la referencia para interpretar los resultados actuales.
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