GLP-1 a largo plazo: beneficios, riesgos y qué se sabe sobre su seguridad

— Agencias 27/09/2026

Los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, han transformado el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2.

Medicamentos como Ozempic y Wegovy han demostrado una importante capacidad para favorecer la pérdida de peso y, en determinados pacientes, disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares.

Sin embargo, conforme aumenta su utilización, también crece el interés por conocer qué tan seguros son cuando se utilizan durante varios años. Aunque los datos disponibles son tranquilizadores en muchos aspectos, todavía existen interrogantes sobre sus efectos a muy largo plazo.

¿Por qué pueden necesitarse durante años?

La obesidad es considerada una enfermedad crónica y, por ello, los medicamentos utilizados para controlarla pueden requerir un tratamiento prolongado. Diversos especialistas señalan que los GLP-1 deben entenderse como terapias de mantenimiento, de manera similar a algunos tratamientos empleados para controlar la hipertensión o el colesterol.

Una de las razones es que al suspenderlos puede producirse una recuperación importante del peso perdido, acompañada de una pérdida parcial de los beneficios metabólicos obtenidos durante el tratamiento.

En estudios clínicos, la tirzepatida a dosis de 15 mg semanales produjo pérdidas de peso de hasta aproximadamente 17.8% después de 72 semanas, mientras que la semaglutida a 2.4 mg semanales alcanzó alrededor de 13.9% a las 68 semanas. Sin embargo, los estudios de seguimiento muestran que una parte considerable del peso puede recuperarse después de suspender estos medicamentos.

Efectos secundarios y posibles riesgos a largo plazo

Los efectos adversos más habituales de los GLP-1 afectan al aparato digestivo. Entre ellos se encuentran:

Náuseas.

Vómitos.

Diarrea o estreñimiento.

Sensación de saciedad temprana.

Molestias abdominales.

En muchos casos, estos síntomas son más intensos durante el inicio o el aumento de la dosis y posteriormente disminuyen.

Por otro lado, algunas investigaciones han planteado posibles efectos que requieren mayor estudio:

Cambios en la densidad mineral ósea, particularmente en personas que experimentan una pérdida de peso importante. Esto no significa que los GLP-1 causen osteomalacia en todos los usuarios.

Alteraciones relacionadas con el metabolismo del ácido úrico y riesgo de gota, aunque la relación todavía se encuentra bajo investigación.

Gastroparesia o retraso del vaciamiento gástrico, especialmente en determinados pacientes y cuando existen otros factores de riesgo.

Una posible asociación entre semaglutida y neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION), una enfermedad ocular poco frecuente que puede afectar la visión. Algunos estudios han encontrado una asociación, pero esto no demuestra por sí mismo que el medicamento sea la causa.

Por esta razón, los datos obtenidos después de varios años de seguimiento son especialmente importantes. Aunque ya existe una cantidad considerable de información sobre estos medicamentos, todavía se necesita conocer mejor su perfil de seguridad después de cinco, diez años o más de utilización continua.

¿Qué beneficios cardiovasculares se han demostrado?

Uno de los aspectos mejor estudiados de algunos GLP-1 es su impacto cardiovascular.

El ensayo SELECT, que incluyó a más de 17,600 personas con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular establecida, encontró que la semaglutida redujo aproximadamente 20% el riesgo de eventos cardiovasculares mayores. También se observó una reducción de la mortalidad cardiovascular.

Estos resultados son relevantes porque muestran que los beneficios de determinados GLP-1 pueden ir más allá de la reducción del peso corporal.

Además, durante los años de seguimiento disponibles no se han identificado nuevas señales de seguridad que cambien de manera importante el balance conocido entre beneficios y riesgos en esta población.

¿Qué recomiendan las autoridades sanitarias?

El uso de medicamentos GLP-1 debe formar parte de un tratamiento supervisado por profesionales de la salud, acompañado de cambios en la alimentación, actividad física y seguimiento de otros factores metabólicos cuando sea necesario.

En México, COFEPRIS ha emitido alertas relacionadas con productos falsificados y con la comercialización de medicamentos fuera de los canales autorizados. Comprar plumas de semaglutida u otros medicamentos GLP-1 en redes sociales o establecimientos no autorizados puede representar un riesgo, ya que no existe la misma garantía sobre su procedencia, composición, almacenamiento o calidad.

La automedicación también puede aumentar la posibilidad de utilizar dosis incorrectas, ignorar contraindicaciones o pasar por alto efectos adversos que requieren valoración médica.

¿Se pueden suspender o reducir?

La posibilidad de disminuir progresivamente la dosis o suspender el tratamiento debe analizarse de manera individual.

Actualmente existe evidencia de que muchas personas recuperan una parte importante del peso después de interrumpir los GLP-1. Esto no significa que todos los pacientes deban utilizarlos indefinidamente, sino que la decisión de suspenderlos debe considerar factores como el peso alcanzado, enfermedades asociadas, control metabólico, respuesta al tratamiento y capacidad para mantener los cambios de estilo de vida.

Por ello, cualquier modificación de la dosis o suspensión debe realizarse con seguimiento médico.

Recomendaciones para quienes utilizan GLP-1 en México

Consultar con un profesional de la salud antes de comenzar, suspender o modificar el tratamiento.

Adquirir los medicamentos únicamente mediante canales autorizados.

Evitar productos vendidos en redes sociales o de procedencia desconocida.

Informar al médico sobre otros medicamentos y enfermedades existentes.

Consultar si aparecen síntomas persistentes o importantes, especialmente alteraciones visuales, dolor abdominal intenso, vómitos persistentes o problemas gastrointestinales importantes.

No modificar la dosis por cuenta propia.

Un tratamiento prometedor que todavía continúa bajo estudio

Los GLP-1 representan uno de los avances más importantes de los últimos años para el manejo de la obesidad y la diabetes tipo 2. Además de favorecer una reducción considerable del peso, algunos de estos medicamentos han demostrado beneficios cardiovasculares importantes.

Sin embargo, que un tratamiento sea eficaz no significa que esté completamente libre de riesgos. La mayoría de los efectos adversos conocidos son manejables, mientras que otros posibles riesgos a largo plazo todavía están siendo investigados.

La evidencia disponible respalda su utilización en pacientes seleccionados y bajo supervisión médica, pero el seguimiento a largo plazo continuará siendo fundamental. Por ahora, la clave está en individualizar el tratamiento, vigilar sus posibles efectos adversos y evitar la automedicación.

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