— Agencias 27/09/2026
La soledad y el aislamiento social podrían reducir de manera importante los años de vida que una persona permanece libre de enfermedades, incluso cuando mantiene hábitos saludables, según un nuevo estudio publicado en Nature Communications.
Aunque suelen mencionarse juntos, soledad y aislamiento social no significan lo mismo. El aislamiento social se refiere a mantener pocos vínculos o tener contacto limitado con otras personas, mientras que la soledad es una sensación de desconexión o falta de relaciones significativas. Por ello, una persona puede tener pocos contactos sociales sin sentirse sola si considera suficientes las relaciones que mantiene.
Investigadores de la Universidad de Tulane analizaron información de más de 277.000 adultos de entre 40 y 69 años pertenecientes al Biobanco del Reino Unido. Todos estaban inicialmente libres de siete enfermedades importantes: diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares, demencia, cáncer, depresión y ansiedad.
El objetivo fue determinar cómo la soledad y el aislamiento social influían en los años que las personas podían esperar vivir sin desarrollar enfermedades físicas o mentales, tomando los 50 años como punto de referencia.
Los resultados mostraron diferencias según el sexo. Las mujeres que experimentaban soledad y aislamiento social tenían, en promedio, 2,4 años menos de vida libres de enfermedades físicas, mientras que en los hombres la reducción fue de aproximadamente 1,7 años.
En el caso de la salud mental, el impacto fue mayor. Las mujeres perdían alrededor de 3,7 años de vida sin trastornos mentales, mientras que los hombres registraban una reducción cercana a 5,8 años.
Los investigadores señalaron que mantener hábitos saludables, como realizar actividad física, llevar una alimentación adecuada, dormir bien y evitar el tabaco, podía disminuir parte del impacto asociado con el aislamiento social. Sin embargo, estos hábitos no redujeron de manera significativa los efectos relacionados con la soledad.
Los autores consideran que estos resultados refuerzan la importancia de distinguir entre la falta de contacto social y la sensación subjetiva de estar desconectado de los demás. Aunque ambos factores pueden afectar la salud, la soledad parece representar un riesgo independiente que no necesariamente desaparece al adoptar un estilo de vida saludable.
El estudio se suma a investigaciones previas que han relacionado el aislamiento social y la soledad con una mayor mortalidad y otros problemas de salud. Sin embargo, los resultados describen asociaciones observadas en la población estudiada y no demuestran por sí solos que la soledad sea la causa directa de una enfermedad.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX