— Agencias 25/09/2026
El huachicol fiscal de diésel aumentó 520% entre enero y junio, con mayores volúmenes ilegales y efectos sobre la recaudación y el mercado nacional.
El contrabando fiscal de diésel proveniente de Estados Unidos alcanzó 3.1 millones de barriles en junio de 2026, un incremento de 520% respecto a enero, de acuerdo con un análisis del Observatorio Ciudadano de la Energía.
Huachicol fiscal de diésel registra fuerte incremento
El mercado ilegal de combustibles registró un crecimiento significativo durante la primera mitad de 2026. Según el análisis elaborado por el especialista Francisco Barnés de Castro para el Observatorio Ciudadano de la Energía, el volumen de diésel introducido ilegalmente desde Estados Unidos pasó de 500 mil barriles en enero a 3.1 millones en junio.
Durante junio, el flujo clandestino habría alcanzado un promedio de 102 mil barriles diarios, mientras que el crecimiento anual del huachicol fiscal de diésel se ubicó en 24%.
El análisis señala que las importaciones ilegales representan actualmente alrededor de 16% de la demanda total de diésel en México. El nivel más elevado registrado previamente habría sido de 26% en 2021.
Estados Unidos y Canadá aparecen en las rutas de contrabando
El fenómeno no se limita al cruce de combustible por la frontera terrestre entre México y Estados Unidos. El análisis refiere que las investigaciones estadounidenses también han identificado combustible cuyo origen sería Canadá y que posteriormente ingresa a México.
Esta operación puede involucrar triangulación comercial y mecanismos utilizados para ocultar el origen del producto antes de su entrada y comercialización en territorio mexicano.
El documento también estima que durante los últimos tres años aproximadamente 25% del diésel importado desde Estados Unidos habría ingresado evitando el pago de impuestos.
Impacto del huachicol fiscal en el mercado mexicano
El ingreso ilegal de combustible afecta la recaudación porque permite comercializar productos sin cubrir los impuestos correspondientes, incluidos gravámenes aduaneros y el IEPS.
Esta situación también genera una diferencia entre quienes comercializan combustible dentro del marco legal y quienes operan mediante esquemas de contrabando.
El análisis advierte además sobre la dependencia de México de las importaciones para cubrir su consumo de diésel, estimado en alrededor de 400 mil barriles diarios, así como sobre los riesgos asociados con inventarios estratégicos limitados.
¿Cómo puede afectar al precio de mercancías y servicios?
Las distorsiones en el mercado de combustibles pueden trasladarse a otros sectores de la economía, particularmente al transporte de carga y la distribución de mercancías.
El diésel es un insumo relevante para diversas actividades logísticas. Por ello, las alteraciones en su comercialización pueden repercutir en los costos de transporte y, posteriormente, en los precios de productos que llegan a los consumidores.
El análisis sostiene que el impacto del huachicol fiscal no se limita a la pérdida de ingresos tributarios, sino que también puede generar distorsiones en el mercado energético y en las cadenas de distribución.
Trazabilidad y cooperación internacional
Ante el crecimiento del contrabando, el análisis plantea fortalecer los mecanismos de vigilancia y trazabilidad del combustible. Entre las medidas señaladas se encuentra el seguimiento digital de las operaciones y la identificación del origen y pago de impuestos de cada cargamento.
También se plantea reforzar la cooperación entre México, Estados Unidos y Canadá para identificar las rutas comerciales y las estructuras financieras vinculadas con el contrabando de hidrocarburos.
El crecimiento registrado durante 2026 coloca al huachicol fiscal de diésel como un fenómeno con implicaciones para la recaudación, el mercado energético y las cadenas logísticas de México.
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