— Agencias 24/09/2026
El consumo elevado de alimentos ultraprocesados (AUP) podría estar relacionado con una peor calidad de los músculos de los muslos y, potencialmente, con una mayor vulnerabilidad de las rodillas.
Así lo sugiere un estudio publicado en abril de 2026 en la revista Radiology, en el que investigadores analizaron mediante resonancia magnética la composición muscular de 615 adultos de mediana edad.
El equipo, encabezado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), encontró que las personas que consumían una mayor proporción de ultraprocesados presentaban también una mayor cantidad de grasa infiltrada en los músculos del muslo.
Este hallazgo resulta relevante porque la calidad de la musculatura que rodea la rodilla desempeña un papel importante en la estabilidad y distribución de las cargas. Sin embargo, es importante señalar que el estudio encontró una asociación y no demuestra que los ultraprocesados causen directamente osteoartritis.
¿Qué encontró el estudio?
La investigación incluyó a 275 hombres y 340 mujeres, con una edad promedio de aproximadamente 60 años y un IMC medio de 27.
Ninguno de los participantes presentaba signos de osteoartritis al inicio de la evaluación.
Mediante estudios de resonancia magnética, los investigadores pudieron observar la cantidad de grasa presente dentro de los músculos del muslo. Los resultados mostraron una relación entre un mayor consumo de alimentos ultraprocesados y una mayor infiltración de grasa muscular.
En promedio, los participantes obtenían alrededor del 41 % de su alimentación a partir de productos clasificados como ultraprocesados durante el año previo a la evaluación.
La asociación se mantuvo incluso después de considerar variables como el consumo total de calorías, actividad física, IMC y algunos factores sociodemográficos.
¿Qué significa tener grasa infiltrada en los músculos?
La infiltración grasa muscular ocurre cuando parte del tejido muscular contiene una cantidad elevada de grasa. En las imágenes de resonancia puede observarse como áreas o estrías de mayor contenido graso dentro del músculo.
Este fenómeno puede relacionarse con una menor calidad y capacidad funcional del músculo.
Los músculos del muslo, especialmente el cuádriceps, desempeñan un papel fundamental en el movimiento y en la distribución de las fuerzas que llegan a la rodilla. Cuando su estructura y función se deterioran, la capacidad de absorber y controlar determinadas cargas puede verse afectada.
Por esta razón, una peor calidad muscular podría contribuir a problemas musculoesqueléticos, aunque el estudio no demuestra que la infiltración grasa sea, por sí sola, la causa de la osteoartritis.
¿Por qué la alimentación podría influir en la salud muscular?
Los alimentos ultraprocesados suelen contener cantidades importantes de azúcares añadidos, grasas, sodio y aditivos, mientras que algunos aportan cantidades relativamente bajas de fibra y otros nutrientes presentes en alimentos poco procesados.
Además, una dieta basada en estos productos puede desplazar alimentos que aportan proteínas, vitaminas, minerales y otros compuestos necesarios para mantener la masa y función muscular.
Los investigadores plantean que la relación observada podría formar parte de un conjunto de mecanismos metabólicos y nutricionales que afectan la composición corporal y la salud musculoesquelética.
¿Qué alimentos se consideran ultraprocesados?
Los ultraprocesados son productos industriales formulados a partir de diferentes ingredientes y sustancias, generalmente diseñados para ser muy palatables, prácticos y de larga duración.
Algunos ejemplos son:
Botanas empaquetadas.
Refrescos y bebidas azucaradas.
Cereales de desayuno altamente procesados.
Comidas preparadas para calentar.
Algunos embutidos y carnes procesadas.
Postres y productos de repostería industrial.
Algunos productos lácteos saborizados o endulzados.
No todos los alimentos procesados tienen el mismo perfil nutricional, por lo que la clasificación de un producto y su impacto en la salud dependen de su composición.
¿Esto significa que los ultraprocesados causan osteoartritis?
No necesariamente.
El estudio fue de tipo observacional, por lo que permite identificar asociaciones entre diferentes variables, pero no establecer que una sea directamente responsable de la otra.
Aunque los investigadores ajustaron los resultados considerando factores como peso corporal, actividad física y consumo de calorías, todavía pueden existir otros factores que influyan en la relación observada.
Por ello, no puede concluirse que comer ultraprocesados provoque directamente osteoartritis o que eliminar estos productos prevenga por sí solo la enfermedad.
Lo que sí aporta el trabajo es evidencia adicional sobre la importancia de estudiar la calidad muscular y la alimentación como parte de la salud musculoesquelética.
¿Cómo cuidar los músculos y las rodillas?
Una alimentación basada principalmente en productos frescos o mínimamente procesados puede facilitar una dieta nutricionalmente más completa.
Entre las opciones que pueden formar parte de una alimentación equilibrada se encuentran:
Frutas y verduras.
Leguminosas.
Huevos.
Pescado.
Carnes poco procesadas.
Yogur natural.
Avena y otros cereales integrales.
Frutos secos y semillas.
La alimentación debe complementarse con actividad física regular, especialmente ejercicios de fuerza, que ayudan a conservar la masa muscular y mejorar la función de los músculos que participan en el movimiento y estabilidad de la rodilla.
¿Qué importancia tiene para la prevención de problemas de rodilla?
La osteoartritis es una de las principales enfermedades musculoesqueléticas y su aparición está influida por múltiples factores, entre ellos la edad, genética, lesiones previas, composición corporal, actividad física y características metabólicas.
Tradicionalmente, muchas estrategias preventivas se han centrado en controlar el peso y mantener actividad física. Los resultados de este estudio plantean que también podría ser importante prestar atención a la calidad de la alimentación y del tejido muscular.
Sin embargo, todavía se necesitan investigaciones adicionales para determinar si reducir los ultraprocesados puede disminuir directamente la infiltración grasa muscular o modificar el riesgo futuro de osteoartritis.
En conclusión
El consumo elevado de alimentos ultraprocesados se relacionó con una mayor infiltración de grasa en los músculos del muslo en adultos de mediana edad estudiados mediante resonancia magnética.
Aunque los resultados no demuestran que estos alimentos causen deterioro muscular u osteoartritis, refuerzan la importancia de considerar la calidad de la dieta, además del peso corporal y la actividad física, cuando se busca mantener una buena salud musculoesquelética.
Una alimentación basada principalmente en alimentos frescos o mínimamente procesados, junto con ejercicios de fuerza y actividad física regular, puede contribuir a conservar la masa y función muscular y formar parte de una estrategia integral para cuidar las rodillas.
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