— Agencias 22/09/2026
Las personas con lupus eritematoso sistémico (LES) podrían tener un menor riesgo cardiovascular cuando mantienen de manera constante su tratamiento con hidroxicloroquina (HCQ), de acuerdo con los resultados de una nueva investigación publicada en Arthritis Care & Research.
El estudio encontró que los pacientes con niveles bajos de hidroxicloroquina en sangre y menor adherencia al tratamiento presentaban un mayor riesgo estimado de enfermedad cardiovascular durante el seguimiento.
Shivani Garg, directora del Programa de Lupus de Yale y autora principal del estudio, señaló que los resultados resaltan la importancia de mejorar la adherencia al tratamiento y de mantener concentraciones adecuadas del medicamento.
¿Por qué el lupus aumenta el riesgo cardiovascular?
El lupus es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca tejidos del propio organismo. La inflamación puede afectar diferentes estructuras, como las articulaciones, la piel y las células sanguíneas, así como órganos como los riñones, pulmones, corazón y cerebro.
Esta inflamación sistémica, junto con otros factores relacionados con la enfermedad y su tratamiento, contribuye a que las personas con lupus presenten un riesgo cardiovascular superior al de la población general.
De acuerdo con los investigadores, este incremento puede ser particularmente importante en mujeres jóvenes con lupus, quienes pueden presentar un riesgo de infarto considerablemente mayor que mujeres de la misma edad sin la enfermedad.
La hidroxicloroquina como tratamiento fundamental
La hidroxicloroquina es uno de los medicamentos principales utilizados para controlar el lupus. Entre sus beneficios se encuentra la reducción de los brotes y la disminución del daño acumulado provocado por la enfermedad.
Sin embargo, mantener un tratamiento diario durante años puede resultar difícil para algunos pacientes.
El equipo de investigación buscó determinar si la cantidad de medicamento presente en la sangre y la constancia con la que se tomaba estaban relacionadas con el riesgo cardiovascular.
¿Qué analizaron los investigadores?
El estudio incluyó a 248 personas con lupus.
Los investigadores utilizaron una herramienta de evaluación cardiovascular de la American Heart Association para estimar el riesgo de enfermedad cardíaca y posteriormente lo compararon con diferentes indicadores de adherencia al tratamiento.
Entre las medidas utilizadas se encontraban:
Concentración de hidroxicloroquina en sangre.
Número de renovaciones de las recetas.
Cambios en la adherencia al tratamiento durante el seguimiento.
De esta manera, los investigadores pudieron aproximarse a qué tan consistentemente cada paciente estaba tomando el medicamento.
Menor adherencia, mayor riesgo estimado
Los pacientes que presentaban concentraciones muy bajas de hidroxicloroquina en sangre y menos renovaciones de sus recetas mostraron un mayor riesgo cardiovascular estimado durante los siguientes uno o dos años.
El incremento promedio del riesgo fue de aproximadamente 7% entre quienes tenían una baja adherencia desde el inicio del estudio y de cerca de 6% entre quienes mostraron una disminución de la adherencia hacia el final.
Aunque estas diferencias pueden parecer pequeñas, los investigadores consideran que tienen relevancia debido a que los pacientes estudiados eran relativamente jóvenes, con una edad promedio de 47 años.
Una diferencia de riesgo que se mantiene durante muchos años podría tener consecuencias acumulativas sobre la salud cardiovascular.
¿Por qué medir la hidroxicloroquina en sangre?
Una de las propuestas derivadas de la investigación es utilizar la medición de los niveles sanguíneos de HCQ para ayudar a identificar a los pacientes que podrían no estar tomando el medicamento de manera constante o que podrían requerir una revisión de su tratamiento.
Garg señaló que conocer de manera objetiva la concentración del medicamento podría ayudar tanto al médico como al paciente a comprender mejor la relación entre la adherencia, el control del lupus y el riesgo cardiovascular.
Esto podría ser especialmente útil frente a una estrategia basada únicamente en utilizar una dosis estándar para todos los pacientes, ya que la concentración del medicamento puede variar entre personas.
¿Qué significa para las personas con lupus?
Los resultados refuerzan la importancia de tomar la hidroxicloroquina exactamente como fue prescrita y de mantener un seguimiento médico regular.
No obstante, el estudio muestra una asociación entre menor adherencia o niveles bajos de HCQ y mayor riesgo cardiovascular; no demuestra por sí solo que aumentar la concentración del medicamento vaya a prevenir directamente un infarto o un accidente cerebrovascular.
Por ello, los pacientes no deben modificar la dosis ni suspender la hidroxicloroquina por cuenta propia. La dosis y la necesidad de monitorizar sus niveles deben determinarse individualmente por el equipo médico.
Mantener controlada la actividad del lupus y atender los factores cardiovasculares modificables —como presión arterial, colesterol, tabaquismo, diabetes, peso y actividad física— continúa siendo parte importante de la prevención cardiovascular en estos pacientes.
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