— Agencias 20/09/2026
El resfriado común es una de las infecciones más frecuentes tanto en México como en el resto del mundo. Aunque generalmente no representa un problema grave y desaparece por sí solo, síntomas como la congestión nasal, el dolor de garganta y la tos pueden resultar bastante incómodos y permanecer durante varios días.
Debido a que no existe un tratamiento que elimine directamente los virus responsables del resfriado, muchas personas recurren a diferentes remedios caseros para sentirse mejor. Sin embargo, no todos cuentan con evidencia científica que respalde su efectividad.
Algunas medidas tradicionales sí pueden ayudar a disminuir determinados síntomas, mientras que otras tienen beneficios poco claros o incluso pueden representar riesgos cuando se utilizan de manera incorrecta.
¿Qué remedios caseros pueden ayudar con el resfriado?
Los especialistas consideran que mantener una buena hidratación y descansar adecuadamente son dos de las medidas más importantes durante un resfriado.
Tomar suficiente agua, caldos o bebidas calientes ayuda a mantener hidratadas las mucosas, puede facilitar el manejo de las secreciones y disminuye el riesgo de deshidratación. El descanso, por otro lado, permite que el organismo concentre recursos en la respuesta frente a la infección.
La Dra. Veenadhari Wang, profesora de medicina familiar, destaca que durante la respuesta del organismo a una infección existe inflamación y pérdida de líquidos, por lo que mantenerse hidratado es fundamental.
Además de estas medidas básicas, algunos remedios tienen evidencia que respalda su utilidad para aliviar determinados síntomas:
Miel: diferentes investigaciones han encontrado que puede disminuir la frecuencia y la intensidad de la tos, particularmente en adultos y niños mayores de un año. Puede consumirse una cucharadita directamente o agregarse a agua o té tibio, especialmente antes de dormir. Nunca debe darse miel a menores de 12 meses, debido al riesgo de botulismo infantil.
Gárgaras con agua salada: preparar una solución con aproximadamente 1/4 a 1/2 cucharadita de sal en un vaso de agua tibia, equivalente a unos 237 mililitros, puede proporcionar alivio temporal frente al dolor y la irritación de garganta.
Tés e infusiones: bebidas elaboradas con ingredientes como jengibre, bugambilia o ajo pueden contribuir principalmente a mantener una adecuada hidratación y proporcionar alivio sintomático. Sin embargo, la evidencia sobre un efecto directo de estas infusiones sobre el sistema inmunitario es limitada.
Vitamina C y zinc: ¿realmente ayudan?
La vitamina C y el zinc son dos de los suplementos más utilizados cuando aparecen los primeros síntomas del resfriado. Sin embargo, los resultados de las investigaciones no son concluyentes en todos los casos.
En personas que consumen vitamina C de manera habitual, algunos estudios han observado una ligera reducción en la duración de los síntomas. No obstante, tomarla no parece evitar que la mayoría de las personas contraigan un resfriado.
En cuanto al zinc, algunas presentaciones, particularmente las pastillas o tabletas que se comienzan a utilizar durante las primeras 24 horas después de la aparición de los síntomas, pueden reducir modestamente la duración del cuadro.
Esto no significa que deba consumirse en grandes cantidades. El exceso de zinc puede provocar náuseas, molestias gastrointestinales y otros efectos adversos, por lo que no se recomienda utilizar dosis elevadas ni mantener el tratamiento durante periodos prolongados sin orientación médica.
¿Qué remedios tradicionales carecen de suficiente evidencia?
La popularidad de un remedio no necesariamente significa que haya demostrado ser efectivo.
El consumo de grandes cantidades de ajo, cebolla o determinados productos y suplementos herbales no cuenta con evidencia científica sólida que permita considerarlos tratamientos eficaces contra el resfriado.
Estos alimentos pueden formar parte de una alimentación equilibrada, pero no deben sustituir las medidas de atención recomendadas ni considerarse una cura para la infección viral.
También es importante evitar los antibióticos cuando se trata de un resfriado común. Estos medicamentos actúan contra bacterias, mientras que el resfriado es causado por virus. Utilizarlos sin necesidad puede provocar efectos secundarios y favorecer el desarrollo de resistencia bacteriana.
Precauciones que deben tenerse en cuenta
Aunque algunos productos para aliviar los síntomas pueden adquirirse sin receta, no todos son apropiados para todas las edades.
Cuidado con los medicamentos en niños: los productos de venta libre contra la tos y el resfriado no deben administrarse a niños pequeños sin indicación médica, especialmente en menores de 4 a 6 años, debido al riesgo de efectos adversos.
No dar aspirina a niños o adolescentes con infecciones virales: su uso en este grupo se relaciona con el riesgo de desarrollar síndrome de Reye, una complicación poco frecuente pero grave.
Buscar atención médica cuando sea necesario: si los síntomas duran más de 10 días, empeoran después de haber comenzado a mejorar, o aparecen fiebre elevada, dificultad para respirar o dolor intenso, es importante consultar a un profesional de la salud.
¿Cuánto tiempo dura normalmente un resfriado?
En la mayoría de los casos, el resfriado común mejora espontáneamente en alrededor de 7 a 10 días. Sin embargo, algunos síntomas, particularmente la tos, pueden mantenerse durante más tiempo.
La evolución debe vigilarse especialmente cuando los síntomas se prolongan, se intensifican o aparecen manifestaciones que no son habituales para un cuadro leve.
Durante la enfermedad, recurrir a una gran cantidad de remedios o medicamentos no necesariamente acelera la recuperación y puede aumentar el riesgo de efectos adversos.
¿Qué hacer para sentirse mejor?
Aunque actualmente no existe una cura específica para eliminar el resfriado común, algunas medidas sencillas pueden ayudar a sobrellevar sus síntomas.
Descansar, mantenerse bien hidratado, utilizar miel en personas mayores de un año y realizar gárgaras con agua tibia y sal son alternativas accesibles que pueden proporcionar alivio.
La clave está en distinguir entre las medidas que cuentan con algún respaldo científico y aquellas que simplemente forman parte de la tradición popular.
En la mayoría de los casos, el resfriado desaparece sin necesidad de tratamientos específicos. Sin embargo, si los síntomas se prolongan, empeoran o aparecen signos de alarma, es preferible buscar valoración médica en lugar de recurrir a la automedicación o a remedios sin evidencia.
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