— Noé Niño 18/09/2026
Empresarios locales ven oportunidades de inversión y empleo, pero aún no existe una convocatoria pública que confirme qué constructoras participarán en la obra.
Piedras Negras, Coahuila.— El anuncio de Puerto Verde, el nuevo cruce internacional proyectado entre Piedras Negras y Eagle Pass, abrió una expectativa entre empresarios de la región por el impacto que podría tener en el comercio exterior, la industria y la generación de empleos, pero también dejó una pregunta pendiente para la iniciativa privada local: ¿las empresas de Piedras Negras tendrán oportunidad de participar en la construcción?
El proyecto fue incluido por el Gobierno de México dentro de su programa de infraestructura mediante un esquema de inversión mixta, en el que el Estado mantendrá la participación mayoritaria.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que en este modelo el sector privado aporta recursos y participa en la inversión, mientras que el Estado conserva la propiedad y la participación mayoritaria. Para Puerto Verde, Banobras confirmó que se trata de uno de los siete proyectos de inversión mixta contemplados por el Gobierno federal.
Gobierno crea empresa para administrar el proyecto
Un nuevo elemento apareció en agosto pasado.
La Secretaría de Hacienda autorizó la creación de Inversión Mixta Piedras Negras, S.A. de C.V., una empresa de participación estatal mayoritaria que tendrá entre sus objetivos coordinar, estructurar, administrar y gestionar proyectos como el Puente Internacional III, Puerto Verde, y el Libramiento Norte de Piedras Negras.
La sociedad quedó estructurada inicialmente con una participación de 51 por ciento de Hacienda y 49 por ciento del Fondo Nacional de Infraestructura, y tendrá facultades para celebrar contratos con empresas públicas o privadas, nacionales o extranjeras, para construir, operar, conservar y modernizar infraestructura.
Esto significa que existe jurídicamente la posibilidad de contratar empresas privadas para diferentes trabajos, pero hasta ahora no se ha hecho pública una convocatoria que permita saber qué empresas podrán participar, cuáles serán los requisitos o si habrá mecanismos específicos para favorecer la contratación de compañías locales.
Ese punto podría convertirse en uno de los temas de mayor interés para constructoras, proveedores y prestadores de servicios de Piedras Negras.
Empresarios ven una oportunidad económica
El sector empresarial de Piedras Negras ya había manifestado públicamente su respaldo al proyecto.
Pablo Covarrubias Gámez, presidente de CANACINTRA Piedras Negras, calificó a Puerto Verde como una obra de gran relevancia para la economía regional y señaló que la infraestructura puede generar empleos durante la construcción y posteriormente atraer nuevas inversiones.
La postura empresarial local no es nueva. Desde 2024, CANACO Piedras Negras había informado que las cámaras empresariales mantenían diálogo con los promotores del proyecto y respaldaban su desarrollo por el potencial que representa para la actividad industrial y comercial de la región.
También representantes de CANACINTRA, INDEX, CANACO, COPARMEX y el sector aduanero habían expresado que una nueva infraestructura fronteriza permitiría incrementar la capacidad para mover mercancías y favorecer el crecimiento industrial.

La pregunta de las empresas locales
Aunque los empresarios han hablado de los beneficios generales de Puerto Verde, permanece un aspecto que todavía no está definido públicamente: la participación de las empresas de Piedras Negras en la construcción.
La documentación oficial consultada establece que la empresa estatal podrá contratar compañías privadas nacionales o extranjeras para desarrollar los trabajos. Sin embargo, no establece en los documentos revisados un porcentaje reservado para empresas locales ni una lista de constructoras que hayan sido seleccionadas.
Por eso, para la iniciativa privada local el siguiente paso será conocer las reglas de contratación.
La construcción del puente, las vialidades de conexión, infraestructura ferroviaria, instalaciones aduaneras, obras complementarias y servicios relacionados podrían representar contratos para distintos sectores, desde constructoras y empresas de ingeniería hasta proveedores de materiales, transporte, maquinaria, seguridad y servicios especializados.
Del otro lado de la frontera también hay debate
Mientras en Piedras Negras el proyecto es visto principalmente como una oportunidad para ampliar la capacidad logística, en Eagle Pass la discusión ha tomado otro rumbo.
Durante septiembre, el Concejo de Eagle Pass retiró de su agenda una propuesta de asociación con Puerto Verde Holdings. El documento planteaba una posible participación de la ciudad en el proyecto, pero también generó oposición de residentes que expresaron preocupación por el impacto sobre los ingresos de los puentes municipales, el control del nuevo cruce y los efectos sobre las comunidades cercanas.
La discusión empresarial y política del lado estadounidense también está relacionada con la competencia que representaría el nuevo cruce para los puentes existentes.
En contraste, integrantes de la Alianza para el Desarrollo Económico de Eagle Pass y Piedras Negras han señalado que su prioridad es ampliar el Puente Internacional II y han respaldado la decisión de Eagle Pass de no formalizar inicialmente un acuerdo con Puerto Verde.
Una obra que ya cambió de dimensión
Puerto Verde comenzó como un proyecto impulsado por inversionistas privados, pero actualmente forma parte de la estrategia federal de infraestructura y cuenta con una estructura empresarial estatal creada específicamente para participar en proyectos estratégicos de Piedras Negras.
La obra contempla infraestructura para transporte de carga terrestre y ferroviario, y del lado mexicano se ha estimado una inversión superior a 5 mil 500 millones de pesos, mientras que la inversión del lado estadounidense rondaría los 300 millones de dólares.
El proyecto, por tanto, no solamente plantea la construcción de un nuevo puente.
Para Piedras Negras también abre una discusión sobre quién construirá, quién proveerá y cuánto de esa inversión terminará contratándose dentro de la economía local.
Hasta ahora, la información pública permite confirmar la participación estatal y privada, pero no permite afirmar que las empresas locales tendrán contratos ni que serán excluidas. Esa definición dependerá de las convocatorias, contratos y reglas de contratación que todavía deben hacerse públicas.
Para los empresarios de la ciudad, el siguiente punto de interés será precisamente ese: conocer cuándo se licitarán los trabajos, bajo qué modalidad, qué requisitos deberán cumplir las compañías y si las constructoras y proveedores de Piedras Negras podrán competir directamente por los contratos de Puerto Verde.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX