— Agencias 17/09/2026
La exposición a la contaminación del aire podría afectar la calidad del sueño al aumentar la aparición de tos durante la noche, incluso cuando los niveles de partículas contaminantes se encuentran por debajo de los límites establecidos.
Un nuevo estudio, publicado en Communications Health, analizó datos de la aplicación Sleep Cycle y encontró una relación entre el incremento de la contaminación por partículas y una mayor frecuencia de episodios de tos nocturna.
Sleep Cycle utiliza los sonidos registrados durante el sueño, como la respiración, los ronquidos y la tos, para evaluar diferentes aspectos de la calidad del descanso. Los investigadores aprovecharon esta información para estudiar la relación entre la contaminación ambiental y los síntomas respiratorios nocturnos.
Cecilia Mascolo, profesora de sistemas móviles de la Universidad de Cambridge y principal investigadora del estudio, señaló que los resultados podrían indicar que no existe un nivel completamente libre de riesgo para la exposición a la contaminación atmosférica. Sin embargo, enfatizó que el estudio fue observacional, por lo que no permite demostrar que la contaminación sea directamente la causa de la tos.
Las partículas contaminantes pueden llegar a las zonas profundas de los pulmones y provocar irritación e inflamación de las vías respiratorias. Tong Xia, profesor asistente de la Universidad Tsinghua de Pekín, explicó que la tos puede ser una manifestación de irritación pulmonar y, en algunos casos, podría preceder al desarrollo de problemas respiratorios persistentes.
Para realizar la investigación, el equipo examinó registros de sonidos nocturnos obtenidos en 32 ciudades pertenecientes a 12 países durante aproximadamente 500 días. Posteriormente, compararon la frecuencia de tos durante el sueño con los niveles locales de contaminación ambiental. El análisis incluyó información de decenas de miles de usuarios de la aplicación.
Los resultados mostraron que por cada aumento de 10 microgramos de partículas contaminantes por metro cúbico de aire, la frecuencia de tos nocturna se incrementó aproximadamente un 2.4%.
En Estados Unidos, los estándares actuales de calidad del aire establecen una concentración media anual máxima de 9 microgramos de partículas por metro cúbico, de acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental (EPA).
La asociación entre contaminación y tos nocturna también se mantuvo después de considerar la temporada de gripe, lo que sugiere que este factor por sí solo no explicaría los resultados observados.
Los autores señalan que todavía se necesitan estudios adicionales para determinar con mayor precisión cómo la contaminación afecta el sueño y la salud respiratoria. Mientras tanto, reducir la exposición a contaminantes mediante medidas como el uso de filtros de aire o mascarillas podría ser una estrategia a considerar, especialmente durante periodos de mayor contaminación.
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