— Noé Niño 15/09/2026
Familias de Monclova, Piedras Negras y Región Carbonífera recurren a consultorios de bajo costo, mientras especialistas reconocen que el precio aumenta cuando se requiere atención médica especializada.
Para algunas familias de Piedras Negras, la Región Carbonífera y Monclova, enfermarse representa un doble problema: enfrentar el padecimiento y conseguir dinero para pagar consultas, medicamentos, estudios o tratamientos. Mientras los consultorios económicos ofrecen atención por menos de 100 pesos, acudir con un especialista puede superar los mil pesos, una diferencia que se vuelve más difícil de absorber cuando la enfermedad requiere seguimiento constante.
Una consulta puede duplicar el gasto familiar. El caso de Yohana Ivone Ceballos Díaz refleja la diferencia entre una atención económica y una consulta especializada. En una primera visita a Farmacias Similares, en la colonia Montes, pagó 100 pesos por la consulta, 550 pesos por medicamento y 50 pesos por la aplicación de una inyección, con un gasto total de 700 pesos.Posteriormente acudió con un oftalmólogo en una clínica de especialistas, donde desembolsó mil 200 pesos por la consulta y otros 900 pesos por medicamentos. En total, gastó 2 mil 100 pesos, es decir, mil 400 pesos más que en la primera atención. Para una familia, esa diferencia puede representar dinero destinado a alimentación, transporte u otros gastos básicos, especialmente cuando la atención médica no estaba contemplada dentro del presupuesto.
Esperar una cita también tiene un costo. Leidy González relató que prácticamente no ha utilizado los servicios médicos del IMSS o ISSSTE debido a las dificultades que ha enfrentado para conseguir atención cuando la necesita. En una experiencia reciente, explicó que tuvo que esperar más de dos meses para realizarse estudios de laboratorio, por lo que finalmente recurrió a la atención particular. “A mi esposo le rebajan semana con semana y es un servicio al que no puedo acceder”, expresó al referirse a las aportaciones que realiza su pareja a la seguridad social. Ante la necesidad de atender a sus hijos, González señaló que prefiere acudir a Farmacias Similares, donde encuentra consultas rápidas y accesibles. En los consultorios del ejido, dijo, el costo no supera los 100 pesos, mientras que algunos medicamentos para padecimientos comunes, como la gripe, representan alrededor de 200 pesos. Sin embargo, cuando requieren especialistas, los gastos aumentan. La atención en clínicas particulares puede alcanzar varios cientos de pesos, además del costo de los medicamentos y estudios.

Especialistas advierten sobre la atención oportuna. Alejandra Gutiérrez Cobián, especialista en Medicina Interna y Geriatría en Clínica México, explicó que una consulta con un médico especialista tiene un costo de mil pesos, mientras que los medicamentos pueden representar hasta otros mil pesos.El precio depende de la especialidad, la valoración requerida y los servicios que necesita cada paciente. La doctora señaló que la atención en clínicas especializadas busca ofrecer una respuesta rápida y priorizar la salud y el bienestar de quienes acuden. Reconoció que los consultorios instalados en farmacias representan una alternativa para resolver padecimientos leves, pero advirtió que cuando una enfermedad se complica o requiere una valoración específica, es necesario acudir con un médico preparado para atenderla. La diferencia entre una consulta económica y una especializada no solamente está en el precio, sino también en el tipo de atención que necesita cada padecimiento. Retrasar una valoración puede generar complicaciones y aumentar los gastos posteriores.
Enfermedades crónicas convierten la salud en gasto permanente. El médico familiar Pedro Rodríguez explicó que una consulta puede costar entre 500 y mil 300 pesos, dependiendo de la especialidad y la condición clínica del paciente. No obstante, el desembolso no termina con la visita al médico, ya que una enfermedad puede requerir estudios, medicamentos, tratamientos y procedimientos que incrementan la carga económica para las familias. Entre los padecimientos que generan mayores gastos se encuentran la diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedad renal crónica, debido a que requieren seguimiento médico, controles y tratamientos durante periodos prolongados.
Posponer consultas puede agravar enfermedades silenciosas. Rodríguez señaló que es común que pacientes pospongan consultas o estudios por falta de recursos, situación que puede retrasar diagnósticos y tratamientos. Advirtió que enfermedades como la diabetes y la hipertensión pueden avanzar sin presentar molestias y, sin atención oportuna, provocar daños en órganos como el corazón y los riñones, además de complicaciones como alteraciones de la función renal, pie diabético, amputaciones o accidentes cerebrovasculares. El especialista indicó que también existe un cambio cultural, principalmente entre personas jóvenes, quienes muestran mayor interés por invertir en su salud. A esto se suma la llegada de nuevos medicamentos para controlar la diabetes y favorecer la reducción de peso, lo que podría modificar el panorama de estas enfermedades. Desde su experiencia, Rodríguez identificó a los antibióticos y analgésicos entre los medicamentos que los pacientes adquieren con mayor frecuencia sin receta para evitar el costo de una consulta. También recurren a antigripales y otros productos para aliviar síntomas. Explicó que esta práctica puede retrasar una atención adecuada, pues un cuadro que inicialmente parece una infección respiratoria podría evolucionar a complicaciones como una neumonía. Por ello, recomendó no sustituir la valoración médica por el consumo de medicamentos por cuenta propia. La situación se vuelve más compleja cuando el paciente requiere una cirugía. Los procedimientos abdominales y ortopédicos pueden implicar gastos de hospitalización, estudios, medicamentos y recuperación.Además, el impacto puede extenderse al ámbito laboral. Una persona que debe ausentarse por enfermedad, cirugía o rehabilitación puede enfrentar una reducción temporal de sus ingresos, mientras la familia continúa cubriendo sus necesidades y los gastos derivados de la atención médica.
Medicamentos y automedicación suman presión al bolsillo. Una investigación realizada por El Tiempo Monclova en farmacias de la localidad identificó entre los medicamentos de mayor consumo sin receta al paracetamol, ibuprofeno y ácido acetilsalicílico, utilizados principalmente para tratar dolor y fiebre. También se encuentran productos para gripe y tos, antiácidos, medicamentos para la acidez, antihistamínicos y otros analgésicos. Aunque algunos son de fácil acceso, su consumo requiere responsabilidad para evitar efectos secundarios o interacciones. Leer las etiquetas, respetar las dosis y consultar a un médico cuando los síntomas persisten entre 48 y 72 horas son medidas que pueden ayudar a reducir riesgos. Los testimonios y los costos muestran que el gasto en salud puede comenzar con 100 pesos en un consultorio económico, aumentar a mil o mil 200 pesos al acudir con un especialista y continuar con medicamentos, estudios o tratamientos. Cuando se trata de una enfermedad crónica o una cirugía, el desembolso puede extenderse durante meses o convertirse en una obligación permanente. Para las familias de la Región Carbonífera, Piedras Negras y Monclova, atenderse no solamente implica recuperar la salud, sino también encontrar la manera de pagarla.Con la colaboración de Edith Gámez de Monclova y Melannie Flores de Sabinas.
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