Síntomas de un ictus que los expertos advierten que suelen ignorarse

— Agencias 14/09/2026

Ataque isquémico transitorio: señales que no deben ignorarse

Los ataques isquémicos transitorios (AIT), conocidos popularmente como “mini derrames”, ocurren cuando el flujo sanguíneo hacia una zona del cerebro se interrumpe temporalmente. Los síntomas pueden desaparecer en minutos u horas, pero esto no significa que el episodio sea inofensivo. Un AIT puede ser una señal de advertencia de un accidente cerebrovascular y requiere valoración médica urgente para identificar la causa y reducir el riesgo de un evento posterior.

Reconocer las manifestaciones neurológicas repentinas permite actuar con rapidez. Entre las principales señales de alarma se encuentran las siguientes:

1. Debilidad o adormecimiento repentino de un lado del cuerpo

La pérdida súbita de fuerza o sensibilidad en la cara, el brazo o la pierna, especialmente cuando aparece en un solo lado del cuerpo, es una de las señales más importantes de un posible AIT o accidente cerebrovascular.

El síntoma puede ser leve y desaparecer rápidamente, por lo que algunas personas pueden atribuirlo al cansancio o a haber permanecido mucho tiempo en una determinada posición. Sin embargo, cuando aparece de manera repentina, debe considerarse una emergencia y requiere evaluación inmediata.

2. Dificultad repentina para hablar o comprender

Un AIT puede afectar temporalmente las regiones cerebrales relacionadas con el lenguaje. Como consecuencia, la persona puede presentar dificultad para encontrar las palabras, hablar con claridad, comprender lo que otras personas dicen o expresar correctamente una idea.

Aunque el episodio desaparezca después de algunos minutos, no debe atribuirse simplemente al estrés o al cansancio. La aparición repentina de una alteración del lenguaje es motivo suficiente para solicitar atención médica urgente.

3. Alteraciones repentinas de la visión

La pérdida parcial o total de la visión, particularmente cuando ocurre de forma repentina en un solo ojo, puede estar relacionada con una alteración temporal del flujo sanguíneo. Una manifestación característica puede describirse como una sombra o cortina que cubre parte o todo el campo visual.

Este fenómeno, conocido como amaurosis fugaz, puede estar asociado con enfermedad de las arterias carótidas u otras alteraciones vasculares. Aunque la visión se recupere, el episodio debe investigarse de inmediato.

4. Mareo intenso y pérdida repentina del equilibrio

Los problemas repentinos para caminar, coordinar los movimientos o mantener el equilibrio pueden aparecer cuando se afecta la circulación de determinadas regiones del cerebro, como el cerebelo o el tronco encefálico.

El vértigo también puede tener causas del oído interno y no siempre significa que exista un AIT. Sin embargo, cuando el mareo aparece de forma brusca y se acompaña de dificultad para caminar, visión doble, debilidad, alteraciones del habla u otros síntomas neurológicos, es necesario buscar atención de emergencia.

5. Dolor de cabeza intenso y de aparición súbita

Un dolor de cabeza que aparece de manera repentina y alcanza una intensidad máxima en cuestión de segundos puede ser una señal de una emergencia neurológica. Aunque una cefalea de este tipo no es la manifestación típica de un AIT, puede estar relacionada con otras condiciones graves, incluida una hemorragia cerebral.

Por esta razón, un dolor de cabeza súbito e inusualmente intenso no debe tratarse simplemente con analgésicos y esperar a que desaparezca. Requiere valoración médica inmediata, especialmente si se acompaña de vómitos, pérdida de conciencia, alteraciones visuales o síntomas neurológicos.

6. Hormigueo o pérdida repentina de sensibilidad

La aparición súbita de hormigueo, entumecimiento o pérdida de sensibilidad puede ser otra manifestación de una alteración neurológica. Cuando afecta principalmente un lado de la cara o del cuerpo y aparece junto con debilidad o dificultad para hablar, aumenta la sospecha de un evento cerebrovascular.

Aunque existen muchas causas benignas para el hormigueo, su aparición repentina y asociada con otros síntomas neurológicos debe considerarse una señal de alarma.

7. Dificultad repentina para tragar

Los problemas inesperados para deglutir alimentos, líquidos o incluso saliva pueden presentarse cuando se afectan determinadas áreas del sistema nervioso. En algunos casos, la disfagia puede acompañar a eventos que comprometen el tronco encefálico.

No obstante, la dificultad para tragar tiene numerosas causas. Si aparece de manera repentina y se acompaña de alteraciones del habla, debilidad, pérdida de equilibrio o cambios en la sensibilidad, se requiere atención médica inmediata.

8. Confusión o alteraciones repentinas de la memoria

Una persona que presenta de manera súbita dificultad para comprender lo que ocurre a su alrededor, responder adecuadamente o recordar información reciente puede estar experimentando una alteración neurológica.

Los cambios repentinos en el estado mental pueden tener múltiples causas y no todos corresponden a un AIT. Por ello, cuando aparecen inesperadamente, es importante realizar una evaluación médica para determinar su origen y descartar un accidente cerebrovascular u otra emergencia.

9. Somnolencia o disminución repentina del estado de alerta

Una alteración inesperada del nivel de conciencia, acompañada de otros signos neurológicos, puede indicar un problema cerebral o cardiovascular que requiere atención urgente. Sin embargo, la fatiga o la somnolencia aisladas no son síntomas específicos de un AIT.

Si una persona presenta un cambio brusco en su nivel de alerta, especialmente si tiene dificultad para despertar, confusión, problemas para hablar o debilidad, debe recibir atención médica de emergencia.

¿Qué hacer ante estos síntomas?

Una característica importante de un AIT es que los síntomas pueden desaparecer antes de que la persona llegue al hospital. Eso no significa que el peligro haya pasado. No se debe esperar a que las manifestaciones desaparezcan por completo ni conducir por cuenta propia.

Ante la aparición repentina de debilidad facial o corporal, dificultad para hablar, pérdida de visión, alteraciones del equilibrio u otros síntomas neurológicos, se debe solicitar atención médica de emergencia inmediatamente. Una evaluación temprana permite identificar posibles causas, iniciar medidas preventivas y disminuir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

En términos prácticos, cualquier síntoma neurológico repentino que afecte la cara, los brazos, el habla, la visión o el equilibrio debe tratarse como una emergencia hasta que un profesional descarte una causa grave.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: Síntomas de un ictus que los expertos advierten que suelen ignorarse