De apostar poco a perderlo todo: el riesgo de la ludopatía

— Agencias 14/09/2026

La ludopatía puede llevar a perder dinero, bienes y vínculos familiares, además de relacionarse con otras conductas adictivas y problemas de control.

Durante 20 años, Arturo apostó hasta perder millones de pesos, bienes materiales y su hogar. Su historia muestra las consecuencias de una adicción al juego que puede afectar las finanzas, las relaciones familiares y la salud mental.

Ludopatía: una adicción que puede comenzar con apuestas pequeñas

Arturo recuerda que llegó a apostar hasta 500 mil pesos en una noche y, pese a perder, permanecía con deseos de continuar. En su experiencia, el problema no depende de cuánto dinero tenga una persona, sino de la necesidad de experimentar la emoción asociada con ganar o perder.

“Perdí el deseo de estar conmigo, perdí mi paternidad, perdí a mi esposa, la confianza de toda la gente que estaba a mi lado”, relata.

También identifica como factores que impulsaron su conducta el ego, la soberbia y el deseo de convertirse en millonario o alcanzar mayor poder.

El perfil de una persona con ludopatía puede estar marcado por el aislamiento, la ambición, las mentiras y los secretos. La conducta también puede relacionarse con otras adicciones, entre ellas alcohol, drogas, pornografía y masturbación, de acuerdo con el testimonio proporcionado.

El impacto de las apuestas en la familia

Arturo explica que una de las principales consecuencias no siempre es la pérdida económica, sino el deterioro de la tranquilidad y de las relaciones personales.

Las deudas pueden provocar llamadas constantes de acreedores, conflictos familiares y aislamiento. Con el tiempo, familiares y personas cercanas pueden establecer límites ante la imposibilidad de continuar ayudando.

Para Arturo, reconocer el problema y pedir ayuda representa un paso fundamental para comenzar a enfrentar las consecuencias de la adicción.

¿Qué es la ludopatía?

La Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación define la ludopatía o juego patológico como un trastorno de conducta caracterizado por un impulso incontrolable por apostar, pese a las consecuencias negativas.

También se describe como una enfermedad crónica y progresiva relacionada con la falta de control de los impulsos.

Miguel Ángel Medina, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM y del Centro de Prevención en Adicciones Dr. Héctor Ayala Velázquez, explica que al apostar las personas con ludopatía experimentan procesos relacionados con la segregación de dopamina y serotonina, neurotransmisores asociados con sensaciones de placer.

El especialista identificó patrones de pérdida de control entre aficionados durante la Copa Mundial 2026, particularmente alrededor de las apuestas relacionadas con partidos y resultados.

Apuestas deportivas y plataformas digitales

La ludopatía no se limita a los casinos. Puede involucrar máquinas tragamonedas, bingos, loterías, cartas, ruletas, dados, dominós, carreras de caballos y peleas de animales, además de las apuestas realizadas mediante aplicaciones y páginas de internet.

Las plataformas digitales han ganado popularidad y permiten comenzar con cantidades como 100 pesos, con la expectativa de obtener premios mayores.

A esto se suma la promoción de las apuestas mediante influencers y creadores de contenido en redes sociales como TikTok e Instagram.

Medina señala que actualmente las personas pueden tener acceso a un casino desde el teléfono celular, lo que facilita la disponibilidad de este tipo de actividades.

El juego puede extenderse a otros ámbitos

Las apuestas digitales ya no se limitan a los resultados deportivos. También pueden involucrar acontecimientos relacionados con entretenimiento y otros temas.

En este contexto, los anuncios de apuestas digitales pueden aparecer en sitios deportivos y de pornografía.

Arturo señala que el problema puede ser difícil de identificar debido a que no siempre existen señales visibles como las asociadas con otras adicciones.

Sin embargo, explica que algunos jugadores comienzan a aislarse, presentan depresión y reaccionan de manera negativa cuando pierden dinero.

Deudas y pérdida de control

La adicción puede llevar a algunas personas a comprometer recursos destinados a renta, alimentación o salud familiar.

Arturo recuerda que durante su proceso de rehabilitación comprendió que, para una persona con una adicción avanzada, prácticamente cualquier cosa puede convertirse en objeto de una apuesta, incluso alimentos o cigarrillos.

También señala que las apuestas pueden pasar de cantidades pequeñas a montos cada vez mayores y que, en etapas avanzadas, algunas personas pueden experimentar pensamientos suicidas ante las deudas y la sensación de no encontrar una salida.

Buscar ayuda y controlar el acceso al dinero

Arturo señala que las personas con ludopatía pueden acudir a grupos de ayuda como Jugadores Anónimos o a clínicas de rehabilitación.

Como consejero en ludopatía, recomienda romper los secretos familiares y pedir ayuda para enfrentar las deudas, pero evitar solicitar nuevos préstamos.

También aconseja que una persona de confianza pueda resguardar el dinero y administrarlo para cubrir las obligaciones pendientes.

Para las familias, recomienda establecer un plan de control financiero y limitar el acceso de la persona a juegos, aplicaciones de apuestas y cuentas bancarias, con el objetivo de evitar que continúe perjudicándose.

Asimismo, plantea retirar de su control las propiedades que tenga a su nombre y acudir a un grupo de 12 pasos o Jugadores Anónimos.

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