— Agencias 13/09/2026
Alexander Zverev venció en cuatro sets a Ben Shelton y conquistó el US Open 2026, su segundo título de Grand Slam, seis años después de su dolorosa derrota en la final de 2020.
El alemán Alexander Zverev (2°) se proclamó campeón del US Open 2026 tras vencer en cuatro sets al estadounidense Ben Shelton (9°). Seis años después de aquella dolorosa derrota ante Dominic Thiem en la final de 2020, el alemán finalmente tuvo su revancha en Nueva York y sumó su segundo Grand Slam a su palmarés, tras el título de Roland Garros.
Primer set: Zverev impone su experiencia
Zverev salió al Arthur Ashe con la tranquilidad de quien ya conoce el peso de estos partidos. Desde la devolución desarmó el esquema de Shelton, absorbió la velocidad de sus golpes y lo llevó hacia el error hasta encontrar el primer quiebre. El alemán no dejó escapar la ventaja y confirmó el 2-0 con un turno de saque impecable. Shelton necesitaba sacudirse la tensión de su primera final de Grand Slam y encontró algo de aire, pero enfrente había un Zverev distinto, más liviano y seguro. El estadounidense cometió una doble falta en un momento crítico y Zverev aprovechó la grieta para quedarse con el set por 6-3.
Segundo set: Sascha afina el pulso en el tiebreak
El segundo capítulo encontró a Shelton más asentado, pero el alemán parecía haber construido una muralla alrededor de su saque. Shelton buscaba abrir una puerta desde la devolución, aceleraba cuando encontraba una pelota favorable, pero siempre faltaba algo: un golpe más profundo, una ejecución más limpia. Sin quiebres, el parcial desembocó en el desempate, donde Zverev desplegó la artillería pesada y asestó otro golpe para duplicar la ventaja.
Tercer set: el desparpajo de Shelton emerge
El marcador despertaba un recuerdo que Zverev prefería mantener lejos: en 2020 también había llegado a la final con dos sets en el bolsillo y una mano sobre el trofeo, pero Thiem terminó cambiando aquella historia. Esta vez, Sascha parecía caminar por un terreno más firme, sin conceder una sola oportunidad de quiebre en las dos primeras mangas. Shelton dispuso de su primera bola de break después de casi dos horas y media, pero Zverev respondió con jerarquía. Entonces apareció el carácter de Big Ben: con el tiebreak acercándose, Shelton dejó de esperar, aceleró sus golpes y encontró por fin el quiebre para dibujar un 7-5 que cambió el paisaje de la final.
Cuarto set: Zverev no se deja intimidar y sentencia
Esta vez, Zverev no iba a permitir que el pasado escribiera el final. Después de perder el tercer set, el alemán regresó a la pista con una determinación distinta y comenzó la cuarta manga dispuesto a cerrar la historia. Subió la agresividad desde el fondo, tomó la iniciativa en los intercambios y encontró rápidamente el quiebre para ponerse al frente. Confirmó la ventaja con un turno de saque impecable y estableció el 2-0. El desgaste de tres horas de batalla comenzaba a hacerse visible, pero su cabeza permanecía intacta. Su servicio lo sostuvo en los momentos más delicados y, cuando Shelton intentaba encontrar una última reacción, Sascha volvió a avanzar sobre la red, tomó el control y consiguió otro quiebre. Esta vez no hubo remontada posible. El alemán sentenció el triunfo con un 6-2 y se proclamó campeón del US Open.
Un título con sabor a revancha
Seis años después de aquella dolorosa derrota ante Thiem, Zverev finalmente tuvo su revancha en Nueva York. El alemán, que ya había conquistado Roland Garros, suma ahora su segundo Grand Slam y consolida su mejor temporada en los torneos más importantes del circuito.
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