La terapia previa a la cirugía podría mejorar la recuperación de los mayores

— Agencias 12/09/2026

Recibir orientación psicológica antes de someterse a una cirugía mayor podría ayudar a los adultos mayores a tener una mejor recuperación y disminuir el riesgo de presentar ansiedad o depresión después del procedimiento, de acuerdo con un nuevo estudio.

La investigación, publicada el 9 de septiembre en JAMA Network Open, señala que el periodo previo a una operación representa tanto una etapa de vulnerabilidad como una oportunidad para detectar y atender problemas de salud mental.

Joanna Abraham, investigadora principal del estudio y profesora de anestesiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, explicó que el estrés provocado por una cirugía puede intensificar los síntomas de ansiedad y depresión, además de afectar la recuperación y el estado general de salud. Sin embargo, también puede ser un momento adecuado para identificar estas dificultades y proporcionar apoyo de manera anticipada.

Los investigadores estiman que hasta 33% de los adultos mayores que se someten a una cirugía en Estados Unidos presentan depresión antes del procedimiento, mientras que alrededor del 22% experimentan ansiedad.

A esto se suma que muchos pacientes de edad avanzada utilizan varios medicamentos que actúan sobre el cerebro, entre ellos sedantes, relajantes musculares y fármacos para facilitar el sueño. El uso simultáneo de estos tratamientos puede requerir una revisión cuidadosa antes de una operación.

Para el estudio, participaron más de 300 personas de 60 años o más que tenían programadas cirugías cardíacas, oncológicas u ortopédicas en hospitales de Illinois y Misuri.

Los participantes fueron divididos en dos grupos. Uno recibió un programa de acompañamiento antes de la cirugía, que incluía sesiones periódicas con trabajadores sociales o profesionales de salud mental. En total, los pacientes tuvieron entre ocho y 12 contactos telefónicos.

Además, médicos y farmacéuticos realizaron una evaluación individualizada de los medicamentos considerados de mayor riesgo, con el objetivo de ajustar las dosis cuando fuera necesario.

El segundo grupo recibió únicamente los materiales educativos que habitualmente se proporcionan antes de una cirugía, con información relacionada con mindfulness, sueño y cuidado de la salud cerebral.

Tres meses después de la intervención quirúrgica, los pacientes que habían recibido asesoramiento mostraron menores niveles de ansiedad y depresión que aquellos que recibieron la atención habitual. Las mejoras fueron particularmente importantes entre quienes habían sido sometidos a cirugías relacionadas con el cáncer.

El Dr. Eric Lenze, jefe de psiquiatría de la Universidad de Washington y principal investigador, destacó que así como es importante preparar físicamente al organismo antes de una cirugía, también resulta fundamental preparar la mente y el cerebro.

Según los investigadores, atender el bienestar emocional y revisar los medicamentos antes de una operación podría contribuir a que los pacientes alcancen una mejor calidad de vida después del procedimiento.

Los participantes también expresaron una percepción favorable sobre el acompañamiento proporcionado tanto por los profesionales de salud mental como por los farmacéuticos.

Abraham señaló que uno de los aspectos más prometedores de este modelo es su facilidad de implementación. Tanto los pacientes como los profesionales sanitarios consideraron que el programa era manejable y podía incorporarse a los procesos quirúrgicos habituales sin representar una carga significativa para el sistema hospitalario.

Los resultados sugieren que la preparación para una cirugía mayor no debería limitarse al estado físico del paciente, sino que también podría incluir una evaluación y atención preventiva de su salud mental y de los medicamentos que utiliza.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: La terapia previa a la cirugía podría mejorar la recuperación de los mayores