— Agencias 12/09/2026
La terapia hormonal utilizada para aliviar los síntomas de la menopausia podría estar relacionada con un menor riesgo de sufrir un infarto, un ictus y otros problemas cardiovasculares, especialmente cuando se inicia poco tiempo después de comenzar la menopausia, según un nuevo estudio.
Los sofocos y los sudores nocturnos son algunos de los síntomas más frecuentes durante esta etapa y pueden afectar hasta al 80% de las mujeres. La terapia hormonal se utiliza habitualmente para disminuir estas molestias, pero una nueva investigación sugiere que también podría estar asociada con ciertos beneficios cardiovasculares.
El estudio, publicado el 8 de septiembre en JAMA Internal Medicine, encontró que las mujeres que utilizaron terapia hormonal presentaron un riesgo 22% menor de desarrollar enfermedades cardiovasculares durante el periodo de seguimiento.
Los investigadores, encabezados por Samar El Khoudary, de la Universidad Commonwealth de Virginia, señalaron que la asociación fue particularmente marcada entre las mujeres negras y aquellas que comenzaron el tratamiento durante los primeros 10 años posteriores al inicio de la menopausia.
En concreto, las mujeres que iniciaron la terapia hormonal dentro de esa primera década presentaron un riesgo 27% menor de problemas cardiovasculares frente a quienes comenzaron el tratamiento después.
Sin embargo, los autores enfatizaron que estos resultados no significan que la terapia hormonal deba utilizarse exclusivamente para prevenir enfermedades del corazón. Debido a que los beneficios cardiovasculares observados no han sido consistentes en todos los estudios y es necesario valorar cuidadosamente los posibles riesgos y beneficios, no recomiendan iniciar este tratamiento con el único objetivo de prevenir enfermedades cardiovasculares.
Para realizar el análisis, los investigadores estudiaron a más de 2,700 mujeres que habían reportado sofocos y sudores nocturnos como parte de una investigación de largo plazo sobre la menopausia. Más de 750 de ellas comenzaron a utilizar terapia hormonal para controlar sus síntomas.
Las participantes fueron seguidas durante aproximadamente 20 años. Durante ese periodo se registraron 224 casos, tanto mortales como no mortales, de infarto, ictus, insuficiencia cardíaca u otras enfermedades cardiovasculares.
Uno de los hallazgos más destacados fue la diferencia observada entre grupos. Las mujeres negras que utilizaron terapia hormonal presentaron un riesgo 49% menor de sufrir problemas cardíacos en comparación con otras participantes.
La Dra. Stephanie McNally, directora médica del Northwell Katz Institute for Women's Health, quien revisó los resultados, destacó que el momento en que se inicia el tratamiento podría ser especialmente importante. Según explicó, los mayores beneficios se observaron cuando la terapia comenzó más cerca del último periodo menstrual.
Los investigadores también señalaron que los síntomas vasomotores, como los sofocos y los sudores nocturnos, podrían estar relacionados con cambios en el sistema cardiovascular. Esta relación podría ser especialmente relevante en las mujeres negras, quienes presentan una mayor probabilidad de experimentar síntomas vasomotores prolongados.
A pesar de estos resultados, los especialistas advierten que la terapia hormonal no es adecuada de la misma manera para todas las mujeres. Además, los tratamientos disponibles actualmente pueden diferir considerablemente de las terapias utilizadas durante el periodo en que se recopilaron los datos del estudio.
Por ello, la decisión de utilizar terapia hormonal debe tomarse de manera individual, considerando los antecedentes médicos, los factores de riesgo cardiovascular, los síntomas y el balance general entre beneficios y posibles riesgos. Los investigadores también recuerdan que se trata de un estudio observacional, por lo que sus resultados muestran una asociación y no demuestran que la terapia hormonal sea directamente responsable de reducir el riesgo cardiovascular.
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