— Agencias 12/09/2026
Las alteraciones en la calidad de la voz podrían ser un indicador temprano de deterioro cognitivo y demencia, incluso en personas que no presentan problemas de audición, según un nuevo estudio.
La investigación, publicada recientemente en el Journal of Voice, encontró que las personas con cambios en características como el tono, el volumen o la claridad de la voz, pero sin pérdida auditiva, tenían un 58% más de riesgo de desarrollar deterioro cognitivo o demencia.
El riesgo fue todavía mayor entre quienes presentaban simultáneamente problemas de voz y pérdida auditiva. El doctor Robert Sataloff, presidente de la Facultad de Medicina de la Universidad Drexel, en Filadelfia, explicó que los trastornos de la voz podrían constituir una señal más temprana de alteraciones cerebrales que la pérdida auditiva por sí sola.
La pérdida de audición ya ha sido reconocida como un factor asociado con un mayor riesgo de demencia. Sin embargo, los investigadores plantearon que los cambios en la voz también podrían estar relacionados con procesos neurodegenerativos, debido a que algunas enfermedades cerebrales, como el Parkinson, suelen producir alteraciones en el habla y la voz.
Entre el 75% y el 90% de las personas con Parkinson desarrollan cambios en la calidad de la voz o dificultades para hablar, y estas alteraciones pueden aparecer antes o durante el desarrollo de otros síntomas físicos de la enfermedad.
Para realizar el estudio, los investigadores analizaron los registros médicos de más de 833,000 personas de 50 años o más. Compararon la evolución de la salud cerebral de quienes habían recibido un diagnóstico de trastorno de la voz con la de personas que no presentaban este problema.
Los resultados mostraron que quienes tenían un trastorno de la voz presentaban un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo durante el año posterior al diagnóstico. Por otro lado, las personas con pérdida auditiva pero sin alteraciones vocales registraron un aumento del 27% en el riesgo de deterioro cognitivo, en línea con investigaciones anteriores.
La combinación de pérdida auditiva y problemas de voz se relacionó con más del doble de riesgo de deterioro cognitivo. Las personas de este grupo también tendían a ser mayores y presentaban con mayor frecuencia otros problemas de salud, como hipertensión, enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
El estudio no fue diseñado para determinar exactamente por qué los cambios en la voz podrían estar relacionados con la demencia. Una posibilidad es que las dificultades para hablar hagan que las personas reduzcan sus interacciones sociales y actividades estimulantes, las cuales pueden contribuir al mantenimiento de la salud cerebral.
También existe la posibilidad de que los trastornos de la voz y el deterioro cognitivo compartan determinados procesos biológicos. El Parkinson constituye nuevamente un ejemplo de esta posibilidad, ya que las alteraciones vocales pueden aparecer antes que otros signos de la enfermedad.
Los especialistas recomiendan que las personas que presenten cambios persistentes o inexplicables en su voz o habla consulten con un profesional de la salud. Una evaluación realizada por un otorrinolaringólogo podría ayudar a identificar la causa del problema y, cuando sea necesario, facilitar una evaluación adicional de las funciones cognitivas.
Es importante señalar que estos resultados muestran una asociación y no demuestran que los cambios en la voz causen demencia. Se necesitan más investigaciones para determinar si las alteraciones vocales pueden utilizarse de manera confiable como una herramienta para detectar de forma temprana el deterioro cognitivo.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX