— Daniela Cordova 12/09/2026
Tras sobrevivir a un infarto en Italia, la joven saltillense Regina de 19 años regresa hoy al aeropuerto de Monterrey para reencontrarse con su familia.
Lo que comenzó como unas vacaciones de verano por Europa terminó convirtiéndose en una carrera contra el tiempo para Regina Tovar Cerna, una joven coahuilense de 19 años que recibió un trasplante de corazón en Italia después de sufrir un infarto fulminante. Este viernes, tras semanas de recuperación, finalmente volvió a México para abrazar nuevamente a su familia.
Regina, originaria de Saltillo y residente en Monterrey, se encontraba de viaje cuando ocurrió la emergencia en las aguas de Liguria, Italia. Mientras nadaba, comenzó a sentirse mal y, con las pocas fuerzas que le quedaban, consiguió regresar a la orilla antes de desplomarse.
Una emergencia que nadie esperaba

Fue trasladada inicialmente a un hospital en La Spezia, donde sufrió un paro cardíaco. Los médicos descubrieron que el corazón estaba fallando y que sus pulmones también habían quedado gravemente comprometidos.
La causa fue una anomalía congénita en sus arterias coronarias que no había sido detectada anteriormente. El daño provocado por el infarto fue irreversible y los especialistas determinaron que la única posibilidad para salvarle la vida era un trasplante urgente.

Tres semanas esperando un corazón
Regina fue trasladada entre hospitales de Italia hasta llegar al Molinette de Turín, uno de los centros especializados en trasplantes cardíacos. Ahí fue incluida en una lista nacional de emergencia. Mientras esperaba un donador, los médicos utilizaron sistemas de soporte mecánico para mantenerla con vida. Sus familiares, que viajaron desde México, enfrentaron días de angustia sin saber si llegaría a tiempo un corazón compatible.
La espera se prolongó durante aproximadamente tres semanas. Entonces llegó la llamada que cambió para siempre la historia de Regina: había aparecido un corazón compatible en Calabria.

Ocho horas que cambiaron su vida
Un equipo médico viajó para realizar la extracción del órgano mientras en Turín preparaban a Regina para la cirugía. El trasplante duró alrededor de ocho horas y concluyó exitosamente. El nuevo corazón comenzó a latir en su pecho y los soportes que la mantenían con vida pudieron ser retirados. Después vinieron las semanas de cuidados, estudios, biopsias y rehabilitación para comprobar que el órgano no fuera rechazado.
Finalmente, los médicos confirmaron que su recuperación avanzaba favorablemente y fue dada de alta.
Hoy vuelve a los brazos de su familia

Para periódico El Tiempo su tía Marisol compartió que, esta tarde, Regina llegó al Aeropuerto Internacional de Monterrey, donde sus familiares le dieron la bienvenida después de una historia que comenzó con un viaje y estuvo a punto de terminar en tragedia.
Para Marisol, lo ocurrido tiene un significado imposible de explicar. Regina no solo recibió una segunda oportunidad: recibió un corazón italiano que le permitió seguir con la vida que apenas comenzaba a construir. Ahora, la joven estudiante de Medicina vuelve a casa con una historia que pretende transformar en esperanza. Su familia contempla que, en el futuro, pueda impulsar un mensaje a favor de la donación de órganos.
Después de haber estado a miles de kilómetros de México, Regina finalmente regresa a Monterrey. Esta vez, con un nuevo corazón y una vida que volvió a empezar. "Me diste una segunda vida" fueron las primeras palabras de Regina dirigidas a los médicos luego de despertar de la riesgosa cirugía.
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