— Daniela Cordova 08/09/2026
La tecnología, aprendizaje guiado y rezago dificultan formar estudiantes preparados para PISA.
Los resultados de la prueba PISA 2025 encendieron nuevamente las alertas sobre el desempeño educativo de los jóvenes mexicanos. Frente a una caída de 22 puntos en matemáticas y 15 en lectura respecto a 2015, además de cinco puntos menos en ciencias, desde las aulas también surgen cuestionamientos sobre las condiciones en que se están formando las nuevas generaciones.
Para Jorge Ramos, maestro de cuarto grado de primaria de la escuela Silvestre Flores Adame, uno de los factores que deben analizarse es el impacto que tiene actualmente la tecnología, particularmente las redes sociales utilizadas como entretenimiento.
Tecnología y aprendizaje
El docente consideró que los estudiantes reciben un estímulo constante mediante dispositivos y plataformas digitales, lo que puede dificultar su concentración durante jornadas escolares basadas principalmente en explicaciones verbales. A su juicio, no basta con incorporar proyectos si estos carecen de fundamentos teóricos y de una verdadera relación con el contexto de los alumnos.
Ramos sostuvo que preparar a los niños para enfrentar desafíos académicos futuros requiere modificar la manera en que participan dentro del aula. Más que obligarlos a completar productos, plantea la necesidad de generar ambientes donde se sientan parte del aprendizaje y encuentren sentido en las actividades.
Pensar más allá de la respuesta
Entre las principales necesidades identifica el desarrollo del aprendizaje autónomo y el pensamiento crítico. Considera necesario que desde primaria los estudiantes lean, resuelvan casos, analicen textos y produzcan diferentes tipos de escritos, en lugar de depender constantemente de instrucciones para llegar a una respuesta.
También señaló que los alumnos no siempre están familiarizados con la forma en que se plantean evaluaciones como PISA. Por ello, considera conveniente acercarlos a este tipo de ejercicios, aunque mediante pruebas contextualizadas y relacionadas con su realidad, evitando simplemente copiar modelos utilizados en otros países.
Matemáticas, uno de los desafíos
Otro punto de preocupación se encuentra en los contenidos matemáticos. El maestro observa que los actuales libros de texto no siempre ofrecen las bases teórico-prácticas que, desde su perspectiva, tenían materiales de generaciones anteriores.
Ante ello, plantea que los docentes de los primeros grados recurren a estrategias que han demostrado resultados en otros momentos, con el propósito de fortalecer conocimientos que considera fundamentales para el desarrollo posterior de los estudiantes.
Un rezago que trasciende las aulas
Desde su perspectiva, el rezago educativo es amplio y ocurre dentro de una sociedad marcada por la diversidad, la tecnología, la globalización y distintas formas de crianza. En ese escenario, los maestros deben adaptarse constantemente a las necesidades de sus alumnos.
Ramos compartió que la escuela también enfrenta el reto de equilibrar inclusión, tolerancia y libertad con la disciplina, el seguimiento de instrucciones y la preparación académica. Para el docente, recuperar el interés por aprender y fortalecer las bases desde primaria resulta indispensable si se busca que las próximas generaciones lleguen mejor preparadas a evaluaciones como PISA.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX