¿Por qué se te duermen las piernas al estar sentado? Causas y prevención

— Agencias 08/09/2026

El adormecimiento temporal de las piernas, conocido médicamente como parestesia, es una sensación bastante común que puede aparecer después de permanecer sentado durante un periodo prolongado. Generalmente se manifiesta como hormigueo, sensación de ardor, cosquilleo o disminución momentánea de la sensibilidad en las piernas y los pies.

La causa más habitual está relacionada con la compresión de determinados nervios y con una reducción temporal del flujo sanguíneo hacia los tejidos. En la mayoría de los casos se trata de una molestia pasajera que desaparece al cambiar de posición o levantarse. Sin embargo, cuando ocurre con frecuencia, dura demasiado tiempo o se acompaña de otros síntomas, puede ser necesario investigar si existe alguna condición médica subyacente.

Nervio ciático: una de las estructuras que puede verse afectada

El nervio ciático es uno de los nervios más grandes del organismo y se extiende desde la zona lumbar hasta las extremidades inferiores. Permanecer sentado durante mucho tiempo, especialmente en una posición incómoda, puede generar presión sobre estructuras nerviosas y alterar temporalmente la transmisión de las señales entre el sistema nervioso y las piernas.

Cuando se libera la presión al levantarse o modificar la postura, la sensibilidad suele recuperarse de manera gradual, dando lugar a la característica sensación de hormigueo.

Reducción temporal del flujo sanguíneo

Mantener una postura sentada durante demasiado tiempo también puede dificultar temporalmente la circulación sanguínea en las piernas. La presión ejercida sobre determinados vasos puede reducir el suministro de sangre y oxígeno a los tejidos.

Las células nerviosas son particularmente sensibles a los cambios en el aporte de oxígeno, por lo que esta alteración puede contribuir a la sensación de hormigueo o pérdida momentánea de sensibilidad.

Nervio peroneo: un problema frecuente al cruzar las piernas

El nervio peroneo pasa por una zona superficial situada cerca de la rodilla, por lo que puede comprimirse con facilidad. Una postura habitual que puede ejercer presión sobre este nervio es permanecer sentado con las piernas cruzadas durante periodos prolongados.

La compresión puede provocar hormigueo o adormecimiento, especialmente en determinadas zonas de la pantorrilla y el pie. Para reducir esta presión, puede ser útil mantener ambos pies apoyados sobre el suelo y cambiar de posición con frecuencia.

Columna lumbar y postura

La columna lumbar también desempeña un papel importante cuando se permanece sentado durante muchas horas. Una postura inadecuada, especialmente si no existe un buen soporte para la espalda, puede aumentar la tensión sobre la región lumbar.

En determinadas circunstancias, problemas de los discos intervertebrales pueden ejercer presión sobre las raíces nerviosas que se dirigen hacia las piernas. Esto puede provocar no solo dolor lumbar, sino también hormigueo, sensación de adormecimiento o dolor que se extiende hacia una extremidad.

Mantener una postura adecuada y contar con un respaldo que proporcione soporte lumbar puede ayudar a disminuir la tensión sobre esta zona.

Parestesia: cuándo deja de ser una molestia normal

La parestesia describe sensaciones anormales como hormigueo, cosquilleo, ardor o pérdida parcial de sensibilidad. Cuando aparece después de mantener una postura determinada durante mucho tiempo, generalmente es temporal y desaparece al recuperar la movilidad.

Sin embargo, si el adormecimiento aparece con frecuencia, permanece incluso después de cambiar de posición, se vuelve doloroso o afecta progresivamente otras zonas del cuerpo, es recomendable acudir a una valoración médica. Estos síntomas pueden estar relacionados con alteraciones nerviosas que requieren un diagnóstico específico.

Ergonomía: una herramienta para prevenir el adormecimiento

Una adecuada ergonomía puede ayudar a reducir las molestias asociadas con permanecer sentado durante periodos prolongados. Utilizar una silla con buen soporte lumbar, ajustar correctamente su altura y evitar que el borde del asiento ejerza demasiada presión sobre los muslos son algunas medidas útiles.

También es importante modificar la postura periódicamente y evitar permanecer inmóvil durante horas. Estos cambios favorecen la movilidad y pueden disminuir la presión sobre nervios y vasos sanguíneos.

Músculo piriforme y nervio ciático

El músculo piriforme, localizado en la región profunda de los glúteos, se encuentra cerca del nervio ciático. En determinadas circunstancias, la tensión o irritación de esta zona puede contribuir a la compresión del nervio.

Permanecer sentado durante mucho tiempo, especialmente sobre superficies duras, puede aumentar las molestias en algunas personas. Los cambios frecuentes de posición y los ejercicios de movilidad y estiramiento pueden ayudar a reducir la tensión muscular.

Neuropatía diabética: cuando el hormigueo tiene otra causa

No todo adormecimiento de las piernas se debe a permanecer sentado. Una causa importante que debe considerarse, especialmente en personas con diabetes, es la neuropatía diabética.

Los niveles elevados de glucosa mantenidos durante largos periodos pueden dañar los nervios, principalmente los de las extremidades. En estos casos, el hormigueo o la pérdida de sensibilidad puede aparecer incluso sin mantener una determinada postura y puede persistir después de levantarse.

El adecuado control de la glucosa y el seguimiento médico son fundamentales para reducir el riesgo de progresión del daño nervioso.

Sedentarismo: un problema que va más allá del hormigueo

Permanecer sentado durante muchas horas no solo puede provocar episodios de adormecimiento. El sedentarismo prolongado también se ha relacionado con un mayor riesgo de diversos problemas cardiovasculares y metabólicos.

Por ello, resulta recomendable interrumpir los periodos prolongados de inmovilidad. Levantarse periódicamente, caminar algunos minutos y mover las piernas puede favorecer la circulación y reducir las molestias derivadas de permanecer en una misma posición.

Trombosis venosa profunda: una situación que requiere atención

En determinadas circunstancias, la inmovilidad prolongada puede aumentar el riesgo de trombosis venosa profunda (TVP), especialmente durante viajes largos en avión, automóvil o autobús.

A diferencia del simple adormecimiento postural, la TVP suele manifestarse con síntomas como hinchazón, dolor, sensibilidad o aumento de temperatura en una pierna. Debido a que un coágulo puede desplazarse hacia los pulmones y provocar una complicación potencialmente grave, estos signos requieren atención médica.

Durante los viajes prolongados, levantarse cuando sea posible, mover los tobillos y realizar contracciones de los músculos de las piernas puede favorecer el retorno venoso.

¿Cuándo consultar a un médico?

El adormecimiento ocasional que desaparece rápidamente después de cambiar de postura generalmente no representa un motivo de alarma. No obstante, conviene buscar atención médica si la sensación:

Aparece sin una causa evidente.

Se vuelve frecuente o persistente.

Se acompaña de debilidad muscular.

Produce dolor intenso.

Afecta de manera constante una sola extremidad.

Se presenta junto con hinchazón importante.

Aparece después de una lesión.

Se acompaña de dificultad para caminar o controlar determinadas funciones corporales.

En definitiva, que las piernas "se duerman" después de permanecer sentado suele ser una reacción temporal relacionada con la presión sobre nervios y tejidos. Sin embargo, reconocer cuándo el síntoma deja de ser ocasional permite identificar a tiempo posibles problemas neurológicos, circulatorios o metabólicos.

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