— Agencias 07/09/2026
Mantener una presión arterial controlada durante la noche es importante para favorecer la salud del corazón y el funcionamiento adecuado del organismo. Sin embargo, lo que se consume en las horas previas a acostarse puede influir en este equilibrio.
Algunas bebidas contienen estimulantes, azúcares, alcohol o cantidades elevadas de sodio que pueden interferir con el descanso y modificar temporalmente la presión arterial. Por esta razón, ciertos productos deberían limitarse, especialmente durante la noche y en personas que tienen hipertensión o factores de riesgo cardiovascular.
Estas son algunas bebidas cuyo consumo nocturno conviene evitar o moderar.
Café Arábica: un estimulante que puede interferir con la presión nocturna
El café Arábica contiene cafeína, un estimulante capaz de aumentar temporalmente la actividad del sistema nervioso y producir cambios en la presión arterial. La cafeína bloquea los receptores de adenosina, una sustancia relacionada con la sensación de relajación y somnolencia.
Tomar café poco antes de acostarse puede mantener al organismo en un estado de alerta durante varias horas. Además de dificultar el sueño, esto puede impedir que la presión arterial disminuya de manera natural durante el descanso nocturno.
Por ello, las personas sensibles a la cafeína o con problemas para controlar su presión pueden beneficiarse de evitar el café durante las horas previas a dormir.
Bebidas energéticas: una combinación poco favorable para el corazón
Las bebidas energéticas suelen contener cantidades importantes de cafeína, además de otros estimulantes y azúcares añadidos. Esta combinación puede aumentar la activación del organismo y favorecer un incremento temporal de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Su consumo durante la noche también puede dificultar considerablemente la conciliación del sueño. Cuando el descanso se ve afectado, el sistema cardiovascular no dispone de las mismas condiciones de recuperación que durante un sueño adecuado.
Por estas razones, este tipo de bebidas no resulta recomendable antes de acostarse, especialmente entre personas con hipertensión o sensibilidad a los estimulantes.
Whisky: el alcohol que puede alterar el descanso y la presión
Aunque algunas personas recurren al whisky u otras bebidas alcohólicas para relajarse antes de dormir, el alcohol puede tener efectos contraproducentes.
Después de su consumo pueden producirse cambios en la circulación y en la frecuencia cardíaca, mientras que durante las horas posteriores puede alterar la arquitectura normal del sueño. Además, el alcohol puede empeorar los episodios de apnea obstructiva del sueño, condición que se relaciona estrechamente con un mayor riesgo de hipertensión.
Por ello, utilizar el alcohol como método para conciliar el sueño no constituye una estrategia saludable para proteger la presión arterial.
Té negro Darjeeling: una infusión con cafeína
El té negro Darjeeling, procedente de la India, contiene cafeína y otros compuestos estimulantes. Aunque suele considerarse una bebida ligera, su consumo durante las últimas horas del día puede afectar a las personas sensibles a estos componentes.
La cafeína puede incrementar temporalmente el estado de alerta y dificultar la relajación necesaria para dormir. Además, al retrasar o alterar el descanso, puede interferir indirectamente con la regulación nocturna de la presión arterial.
Una alternativa para la noche son las infusiones que no contienen cafeína.
Refrescos de cola: cafeína y azúcar en una misma bebida
Los refrescos de cola combinan dos elementos que pueden resultar poco convenientes antes de dormir: cafeína y cantidades importantes de azúcar.
La cafeína puede mantener activo el sistema nervioso y dificultar el sueño, mientras que el consumo frecuente de bebidas azucaradas se relaciona con un mayor aporte calórico y un posible aumento de peso. Estos factores pueden influir negativamente en la salud cardiovascular a largo plazo.
Por ello, consumir refrescos de cola durante la noche no es la mejor opción para quienes buscan mantener hábitos favorables para la presión arterial y el descanso.
Yerba mate: una bebida estimulante que puede quitar el sueño
La yerba mate es una bebida tradicional de Sudamérica conocida por su contenido de compuestos antioxidantes y estimulantes. Entre estos se encuentra la cafeína, aunque en ocasiones se utilice el término “mateína” para describirla.
Tomarla por la noche puede incrementar el estado de alerta, dificultar la conciliación del sueño y provocar palpitaciones en personas especialmente sensibles a los estimulantes.
Si se consume habitualmente, es preferible reservarla para las primeras horas del día y evitarla cerca de la hora de dormir.
Té matcha: concentrado de cafeína
El matcha se diferencia de otros tés porque se consume la hoja de té pulverizada, por lo que puede proporcionar una cantidad relevante de cafeína.
Aunque sus componentes antioxidantes pueden formar parte de una alimentación saludable, su efecto estimulante puede prolongarse durante varias horas. Consumirlo demasiado tarde puede dificultar la relajación y afectar la calidad del sueño.
Las personas con hipertensión o sensibilidad a la cafeína deberían considerar limitar su consumo durante la tarde y la noche.
Cacao y chocolate caliente: una bebida reconfortante con estimulantes
El cacao, especialmente cuando se utiliza chocolate oscuro, contiene sustancias como la teobromina y cafeína, capaces de ejercer efectos estimulantes.
Cuando el chocolate caliente se prepara con grandes cantidades de azúcar, además, aumenta considerablemente su aporte de carbohidratos simples. Esto puede convertir una bebida aparentemente inofensiva en una opción poco recomendable antes de dormir.
Si se desea consumir cacao por la noche, conviene prestar atención a la cantidad de azúcar añadida y al contenido de estimulantes.
Bebidas isotónicas: cuidado con el sodio innecesario
Las bebidas deportivas o isotónicas están formuladas principalmente para reponer líquidos y electrolitos después de actividades físicas prolongadas o intensas.
Cuando se consumen sin haber realizado ejercicio que justifique esa reposición, pueden aportar cantidades innecesarias de sodio y azúcares. Un consumo elevado de sodio favorece la retención de líquidos en determinadas personas y puede contribuir al aumento de la presión arterial.
Por esta razón, no suelen ser necesarias como bebida habitual antes de dormir para una persona que no ha realizado una actividad física intensa.
Kombucha: una opción que también puede contener cafeína
La kombucha es una bebida fermentada que suele elaborarse a partir de té verde o negro. Debido a ello, algunas presentaciones conservan cafeína, aunque la cantidad puede variar dependiendo de la preparación.
En personas sensibles a los estimulantes, consumirla cerca de la hora de dormir puede dificultar el descanso. Además, algunas versiones comerciales contienen cantidades apreciables de azúcar.
Si se consume por la noche, es conveniente revisar la etiqueta para conocer su contenido de cafeína y azúcares.
Té helado comercial: una bebida refrescante que puede contener estimulantes
El té helado industrializado puede parecer una alternativa ligera, pero algunas presentaciones contienen cantidades considerables de azúcar y cafeína.
El consumo frecuente de bebidas azucaradas puede incrementar el aporte calórico diario, mientras que la cafeína puede interferir con el sueño cuando se consume cerca de la hora de acostarse.
Por ello, una opción más conveniente puede ser preparar té descafeinado o agua natural, especialmente durante las últimas horas del día.
Infusión de regaliz: especial precaución por sus efectos sobre la presión
La raíz de regaliz merece una atención especial porque contiene glicirricina, un compuesto que puede alterar el equilibrio de sodio y potasio del organismo.
El consumo elevado o frecuente de regaliz puede favorecer la retención de líquidos y contribuir al incremento de la presión arterial. El riesgo es especialmente relevante para personas con hipertensión, enfermedades cardiovasculares o determinados problemas renales.
Por esta razón, quienes presentan estos factores de riesgo deberían evitar consumir regaliz de manera habitual y consultar con un profesional de la salud si tienen dudas sobre su consumo.
¿Qué conviene tomar antes de dormir?
Para favorecer un descanso adecuado, las opciones más sencillas suelen ser agua natural o determinadas infusiones sin cafeína y sin ingredientes que puedan afectar la presión arterial.
Más que preocuparse únicamente por una bebida concreta, es importante considerar el consumo total de cafeína, alcohol, azúcares y sodio durante el día. También conviene recordar que la respuesta puede variar entre personas.
En caso de padecer hipertensión, tomar medicamentos para controlarla o presentar enfermedades cardiovasculares, es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de realizar cambios importantes en la alimentación.
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