— Agencias 07/09/2026
Ocho de cada 10 niños y adolescentes mexicanos consumen más sodio del recomendado, aumentando desde edades tempranas riesgos para su salud cardiovascular.
El consumo excesivo de sal y sodio comienza desde edades tempranas en México. Datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) muestran que 74 por ciento de los preescolares y 82 por ciento de los escolares y adolescentes superan los niveles de sodio recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El exceso de sodio puede contribuir al aumento de la presión arterial y elevar con el tiempo el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud.
¿Cuánta sal recomienda la OMS?
La OMS recomienda que el consumo diario de sodio no supere los 2 gramos, cantidad equivalente aproximadamente a 5 gramos de sal, es decir, cerca de una cucharadita.
Esta recomendación incluye el sodio presente naturalmente en los alimentos y el que se incorpora durante su preparación o procesamiento.
El problema no se limita a México. La OMS señala que en numerosos países el consumo promedio de sodio supera ampliamente las recomendaciones internacionales.
¿Por qué los niños mexicanos consumen tanta sal?
De acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), una parte importante del sodio que consumen los menores proviene de productos que forman parte habitual de su alimentación.
En los preescolares, los lácteos representan aproximadamente 16 por ciento de la ingesta diaria de sodio, seguidos de los cereales, con 13 por ciento.
También aparecen las carnes procesadas, con 7.6 por ciento, y los condimentos, con 4.4 por ciento.
Entre los niños en edad escolar y los adolescentes, los cereales representan la principal fuente de sodio, seguidos por los lácteos, las carnes procesadas y los snacks salados.
Esto significa que el exceso de sodio no depende únicamente de agregar sal con el salero, sino también de la cantidad que contienen los productos procesados y empaquetados.
¿Qué daños puede provocar comer demasiada sal?
El consumo elevado de sodio puede favorecer un incremento de la presión arterial, especialmente cuando se mantiene durante periodos prolongados.
La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, por lo que mantener un consumo elevado desde la infancia puede contribuir a generar problemas de salud posteriormente.
El exceso de sodio también se ha relacionado con enfermedades renales, osteoporosis y cáncer gástrico, entre otras afecciones.
Por esta razón, reducir el consumo de sal desde edades tempranas es considerado una medida importante para prevenir enfermedades no transmisibles.
El problema puede comenzar antes de la primaria
Los datos del INSP muestran que el consumo excesivo de sodio no aparece únicamente durante la adolescencia.
El hecho de que 74 por ciento de los preescolares supere los niveles recomendados indica que los hábitos alimentarios relacionados con el consumo de sal pueden establecerse desde los primeros años de vida.
La situación se vuelve todavía más frecuente durante la etapa escolar y la adolescencia, cuando la proporción alcanza 82 por ciento.
¿Qué alimentos tienen más sodio?
Entre los productos que pueden aportar cantidades importantes de sodio se encuentran las carnes procesadas, cereales, botanas saladas, alimentos instantáneos, salsas y aderezos.
Algunos productos pueden contener sodio incluso cuando no tienen un sabor particularmente salado, por lo que revisar la información nutrimental resulta importante para conocer su contenido.
El etiquetado frontal de los alimentos permite identificar aquellos productos que contienen cantidades elevadas de sodio.
¿Cómo reducir el consumo de sal en niños?
La OMS recomienda privilegiar una alimentación basada principalmente en alimentos frescos o mínimamente procesados.
También aconseja cocinar con poca o ninguna sal y limitar el consumo de productos procesados, alimentos instantáneos, salsas, aderezos y botanas con alto contenido de sodio.
Otra medida sencilla consiste en retirar el salero de la mesa, para evitar añadir sal adicional a alimentos que ya contienen sodio.
En el caso de niñas, niños y adolescentes, estos hábitos pueden contribuir a establecer una alimentación más saludable desde edades tempranas.
OMS propone cambios en escuelas y alimentos procesados
Además de las decisiones individuales, la OMS plantea medidas dirigidas a instituciones y a la industria alimentaria.
Entre ellas se encuentra la reformulación de productos para disminuir su contenido de sal, así como el establecimiento de opciones bajas en sodio en espacios como escuelas, hospitales y centros de trabajo.
También recomienda fortalecer el etiquetado frontal y desarrollar campañas que ayuden a la población a identificar los riesgos asociados con el consumo excesivo de sodio.
La meta es reducir progresivamente la cantidad de sodio que consume la población y prevenir enfermedades relacionadas con la alimentación.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX