Café: esta forma de tomarlo puede afectar tu corazón después de los 40

— Agencias 06/09/2026

Llegar a los 40 años no significa que sea necesario abandonar el café para proteger la salud cardiovascular. Para la mayoría de los adultos sanos, el consumo moderado de café puede formar parte de una alimentación equilibrada.

Más que la edad, factores como la cantidad de cafeína, la forma de preparación, los ingredientes añadidos y la sensibilidad individual pueden determinar cómo responde cada organismo.

¿El IMSS recomienda dejar el café después de los 40?

Esta afirmación requiere contexto. No existe una recomendación general del Instituto Mexicano del Seguro Social que indique que todas las personas mayores de 40 años deban dejar de consumir café para evitar enfermedades del corazón.

El café sí aparece entre las sustancias que pueden modificar temporalmente algunas mediciones. Por esa razón, los protocolos para tomar correctamente la presión arterial contemplan evitar café y otros estimulantes antes de realizar la medición.

Esto no significa que tomar café provoque automáticamente hipertensión o enfermedad cardiovascular. Una elevación temporal de la presión después de consumir cafeína es diferente de desarrollar hipertensión de manera permanente.

1. La cantidad de cafeína es más importante que el número de tazas

 

La cafeína estimula el sistema nervioso central y puede producir aumentos transitorios de la presión arterial y de la frecuencia cardiaca.

La respuesta, sin embargo, no es igual en todas las personas. Quienes consumen cafeína habitualmente pueden desarrollar cierta tolerancia, mientras que quienes son más sensibles pueden experimentar palpitaciones, nerviosismo u otros efectos incluso con cantidades menores.

Por ello, dos personas que consumen la misma cantidad de café pueden tener respuestas completamente diferentes.

2. Cuidado con convertir el café en un postre

 

Una taza de café puede cambiar considerablemente desde el punto de vista nutricional cuando se le agregan grandes cantidades de azúcar, jarabes saborizados, crema batida u otros ingredientes.

El problema no es necesariamente añadir un poco de leche, sino el consumo habitual de preparaciones con una elevada cantidad de azúcares y calorías.

Si buscas una alternativa más sencilla, el café sin azúcar o con cantidades moderadas de leche puede ser una opción más favorable que las bebidas de café cargadas de añadidos.

3. ¿Cuánto café es demasiado?

No existe una cantidad de tazas que pueda aplicarse de la misma manera a todas las personas, porque el contenido de cafeína cambia según el tipo de grano, la preparación y el tamaño de la bebida.

Como referencia general, hasta 400 miligramos de cafeína al día se considera una cantidad que suele ser segura para la mayoría de los adultos sanos. Sin embargo, algunas personas pueden presentar efectos adversos con cantidades considerablemente menores.

Por eso, además de contar las tazas de café, conviene considerar otras fuentes de cafeína, como té, refrescos de cola, bebidas energéticas, suplementos y algunos medicamentos.

4. El café puede elevar temporalmente la presión arterial

Después de consumir cafeína, algunas personas experimentan un aumento transitorio de la presión arterial. Este efecto suele ser más evidente en quienes no consumen cafeína habitualmente.

También pueden aparecer palpitaciones, sensación de aceleración de los latidos, inquietud, ansiedad, acidez o dificultades para conciliar el sueño.

La aparición ocasional de estos síntomas no significa necesariamente que exista una enfermedad cardiaca. Sin embargo, si son frecuentes, intensos o aparecen incluso sin consumir cafeína, es conveniente solicitar una valoración médica.

5. Si tienes hipertensión, no necesariamente tienes que eliminarlo

Tener presión arterial elevada no significa automáticamente que debas renunciar al café. La respuesta depende de cada persona y de la cantidad consumida.

Una forma sencilla de identificar sensibilidad a la cafeína consiste en comparar la presión arterial antes de consumirla y nuevamente entre aproximadamente 30 y 120 minutos después. Si se producen aumentos repetidos y relevantes, puede ser conveniente reducir el consumo y comentarlo con un profesional de la salud.

El café tampoco debe utilizarse como sustituto de los medicamentos o del tratamiento indicado para controlar la hipertensión.

6. Estos síntomas pueden indicar que estás consumiendo demasiada cafeína

Algunas señales que pueden aparecer cuando una persona consume más cafeína de la que tolera incluyen:

Palpitaciones o latidos acelerados.Nerviosismo o ansiedad.Inquietud.Problemas para dormir.Acidez o molestias digestivas.Elevaciones temporales de la presión arterial.

La intensidad de estos efectos depende de factores individuales, por lo que no existe una dosis que produzca exactamente la misma reacción en todas las personas.

7. Cumplir 40 años no convierte al café en una bebida peligrosa

 

La edad de 40 años no representa por sí misma un límite a partir del cual el café se vuelva perjudicial para el corazón.

En adultos sanos, el consumo moderado de café no se ha relacionado de manera consistente con un aumento del riesgo cardiovascular. Incluso algunos estudios han encontrado asociaciones entre el consumo habitual y determinados beneficios cardiovasculares, aunque esto no significa que el café deba considerarse un tratamiento o que más consumo sea mejor.

La relación entre cafeína, café y salud cardiovascular depende de múltiples factores, por lo que la tolerancia individual sigue siendo importante.

8. Café y bebidas energéticas no son lo mismo

 

Los resultados sobre el consumo moderado de café no deben extrapolarse automáticamente a las bebidas energéticas.

Algunas bebidas energéticas pueden contener cantidades elevadas de cafeína y otros estimulantes, capaces de aumentar la presión arterial y provocar alteraciones del ritmo cardiaco en determinadas personas.

Por ello, una taza convencional de café no necesariamente equivale, desde el punto de vista de la exposición a estimulantes, a una bebida energética con una concentración elevada de cafeína.

9. Si tienes colesterol elevado, también importa cómo preparas el café

La preparación puede influir en determinados componentes presentes en la bebida.

El cafestol, un compuesto del café, puede elevar el colesterol LDL. Se encuentra en mayores cantidades en preparaciones sin filtrar, como algunos cafés hervidos, turcos o preparados con prensa francesa.

En cambio, el filtrado mediante papel retiene gran parte de estos compuestos, por lo que el café filtrado puede ser una alternativa interesante para quienes necesitan controlar especialmente sus niveles de colesterol.

10. ¿Cuál es una buena manera de tomar café después de los 40?

Si no existe una contraindicación médica, el café puede consumirse con moderación. Algunas recomendaciones prácticas son:

Vigilar la cantidad total de cafeína consumida durante el día.Reducir el exceso de azúcar, jarabes y cremas.Preferir preparaciones filtradas si se necesita controlar el colesterol LDL.Evitar consumirlo demasiado tarde si afecta el sueño.Prestar atención a palpitaciones, ansiedad o elevaciones de la presión después de beberlo.

En personas con hipertensión, colesterol elevado, arritmias u otras enfermedades cardiovasculares, la cantidad adecuada puede ser diferente. En estos casos, lo más recomendable es individualizar el consumo con ayuda de un profesional de la salud.

La edad no es el principal problema

Cumplir 40 años no obliga a eliminar el café. Para la mayoría de los adultos, la clave está en la cantidad, la preparación y la respuesta individual.

Una taza de café sencilla y moderada es muy diferente de varias bebidas con grandes cantidades de cafeína, azúcar y otros estimulantes. Por eso, más que temerle al café por la edad, conviene observar cómo se consume y cómo responde el organismo.

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