“Monclova necesita trabajo, disciplina y honradez”

— José Mariano Orozco Tenorio 02/09/2026

ISIDRO ANTONIO RUIZ DÍAZ

Empresario industrial y educador

Isidro Ruiz Díaz, empresario y educador analiza el desarrollo de Monclova, la quiebra de AHMSA y los retos para recuperar su economía.

Nació en Monclova, Coahuila, donde estudió hasta la Preparatoria. Continuó sus estudios en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en la que se tituló de Ingeniero Mecánico Electricista. Después de culminar exitosamente sus estudios regresó a trabajar a Monclova, Coahuila, donde desarrolló su trayectoria laboral.

¿Cuál es la base de todo emprendedor? Prácticamente en todo el mundo hay una proporción del 20% de la población que tiende a trabajar por su cuenta y un 80% que prefiere ser empleado por otra persona. Esa estadística lo único que señala es que de cada 4 de 5 individuos prefieren la seguridad de un sueldo a la posibilidad de un ingreso que puede ser mayor pero no es seguro. Las características más notorias de un emprendedor son: 1. Les gusta hacer las cosas a su manera. No toman bien las rutinas del trabajo y les gusta innovar, lo cual les ocasiona conflictos en un empleo. 2. Son cautelosos en asuntos de dinero, calculan las probabilidades de ganar o perder y no arriesgan como jugadores de casino. 3. Cuidan su salud. Entienden que su presencia es crucial y evitan riesgos para no desatender su empresa. Por lo anterior, puede decirse que ser emprendedor es una vocación natural pero que también se puede fomentar en alguna medida poniendo a los niños desde temprana edad en contacto con actividades diversas de trabajo con actividades diversas de trabajo sencillo de ventas, elaboración de alimentos, aprendizaje de oficios manuales, etc. Pero también reconociendo que ser emprendedor no es para todos y que quien no tenga esa vocación, que es la mayoría, tiene incluso la posibilidad de ser mas feliz y útil a la sociedad como músico, maestro, político, investigador, etc. Es preferible para la sociedad en su conjunto un empleado feliz y honesto que un empresario incompetente y sin vocación.

¿Cuál considera que es su aportación al desarrollo de Monclova? En el campo de la industria instalé en 1981 la empresa Metales ¿industriales. La idea era utilizar acero de AHMSA y exportar de Monclova productos ya elaborados para su uso en todo el país. Empezamos con 20 empleados y 45 años después continúa trabajando con 500 empleados. Yo me retiré en 2005 y la segunda generación ha conducido con éxito las operaciones con crecimiento sostenido.En el campo educativo fundé en 1989 la primaria Colegio Monclova y la presidí los primeros 10 años. Actualmente sigue funcionando pero yo no tengo ya ninguna participación. En 1991 fundé la secundaria y preparatoria “Liceo Monclova”, que funcionó hasta 1997. La mejor aportación al desarrollo de Monclova en mi modesto alcance fue traer recursos a la región desde otras partes del país y el extranjero y derramar en Monclova salarios e insumos locales.  Mi idea fue siempre ser cliente de AHMSA y no proveedor. No es malo ser comerciante pero si no traemos recursos frescos de fuera mediante la industria de transformación no avanzaremos y el comercio local no tendrá oportunidades. No es malo ser comerciante o proveedor de servicios localmente, pero eventualmente el dinero va a salir de la circulación interna hacia los proveedores de fuera y si no compensamos con las exportaciones poco a poco se empobrece nuestro medio.

¿Qué necesita Monclova para superar el desarrollo económico, social e industrial? Como punto de partida no solo Monclova sino todo México debe combatir inteligentemente la corrupción. Con una corrupción tan arraigada tanto en el ámbito de gobierno como en el privado, los esfuerzos de mejorar se estrellan en un muro. A un japonés que vivió algunos años en Monterrey trabajando para una empresa y hablaba español muy bien, le pidieron cuando iba a regresar a su país, que tratara de definir en una sola palabra al mexicano; le dieron opciones como: alegre, fiestero, sentimental, responsable o irresponsable, puntual o impuntual, etc. La respuesta del japonés fue: LOGRÓN. Y analizando la respuesta veo que tenía razón. Ese rasgo está muy arraigado y extendido en las mayorías. Ser logrón se fomenta en toda la sociedad desde la infancia. Logrón es el ciudadano que busca un puesto público para beneficiarse o robar descaradamente. Logrón es el maestro que pierde el tiempo de sus alumnos en asambleas interminables o juntas técnicas sin sentido. Logrón es el empresario que soborna a las autoridades para recibir un contrato o eludir el pago de sus obligaciones. Logrón es el gobernante que amaña la obra pública para aumentar el valor de los terrenos, que previsoriamente compró cuando no valían nada. El hecho de que en todo el mundo se de este fenómeno no es excusa para seguir haciéndolo en nuestro municipio, estado y país. Un paso pequeño para no creara logrones en nuestros hijos es educarlos en la búsqueda de sus aspiraciones por el trabajo, la disciplina, el ahorro y la honradez. Evitar el consejo de arrimarse al árbol solo por su sombra o amigarse con el rico o poderoso aunque sea una lacra, con la esperanza de lograr una mejoría. Si queremos un Monclova que brille y sea un buen lugar para vivir, trabajar o educarse tenemos que alejarnos un poco de la actitud logrona y comportarnos decentemente con el resto de la comunidad. El simple hecho de ceder el paso a un vehículo en los cruces de las calles nos va civilizando poco a poco. Dar el paso al peatón o no pelear por un lugar de estacionamiento para lograr unos cuantos metros menos de caminata. El conjunto de acciones de la comunidad para crear un ambiente social armonioso vale más que los parques industriales y las gestiones del gobierno que sale de paseo “buscando inversiones extranjeras”. Una medida de gran envergadura sería hacer de nuevo a Monclova capital de Coahuila. Hay muchas razones históricas, geográficas y prácticas que harían de este cambio un beneficio enorme para todo Coahuila. La región sureste del Estado está colapsada por falta de espacio y agua; no tienen siquiera posibilidades de hacer un buen aeropuerto. La mayoría de viajeros usa el aeropuerto “Mariano Escobedo”, en Apodaca, N.L. Los trámites en dependencias estatales son un viacrucis para los habitantes de Piedras Negras, Acuña y para todo el norte del Estado. A falta de AHMSA los empleos que crea cualquier gobierno serían de gran ayuda en esta región. Hay un ensayo sobre el tema investigado por Ramón Williamson Bosque, que detalla este asunto. Monclova ya fue un tiempo la capital de Coahuila, si se logra que vuelva a serlo sería una resurrección.

Desde su punto de vista, ¿Cómo es posible que AHMSA llegó a la quiebra, siendo una empresa líder en su ramo en América Latina? En primer lugar nada es eterno, la decadencia es el destino final de cualquier empresa, nación o imperio. AHMSA podría haber vivido más tiempo si al privatizarse hubieran entrado personas competentes y honestas para dirigirla. Era más fácil mantener la compañía trabajando con las enormes ventajas de haberla adquirido a precio de regalo, con inventarios a tope de rollos por todos los patios y activos inmuebles por todo el país. Eran condiciones para que la política neo-liberal de privatizaciones demostrara la superioridad del sistema de empresa privada sobre el sistema de estado-administrador. La conclusión poniendo en una balanza los logros, triunfos y fracasos de AHMSA en sus dos etapas: la de propiedad estatal con el Sr. Harold Pape dirigiendo y la de empresa privada con Salinas de Gortari y Ancira a la cabeza es evidente. No importa si la empresa es estatal o privada. Una administración incompetente y/o corrupta la llevará a la quiebra tarde o temprano. No defiendo ciegamente la administración de AHMSA paraestatal, hubo mucho saqueo y corrupción también; el modelo industrial de proceso integral de la siderurgia tradicional debía evolucionar también pero solo los primeros 30 años (1942-1972) hubo buena dirección. De 1972 a 1990 los burócratas sexenales venían a Monclova de paseo y a saquear cuanto podían, hasta que se privatizó y se aceleró la caída y la quiebra total. A lo largo de 80 años de existencia de AHMSA se tomaron miles de decisiones importantes de ingeniería, laborales, políticas económicas, con criterios muy diferentes por ejecutivos buenos y malos y no es posible señalar una razón única como causa de la quiebra. No creo que haya una segunda oportunidad para AHMSA como productos de acero, al menos no de la importancia que fue, pero a los monclovenses que veíamos acercarse la caída de AHMSA sin poder hacer nada nos duele haber sido testigos del nacimiento y el esplendor y luego la humillante decadencia hasta el colapso final.

¿Qué le ha hecho falta a México para superar el subdesarrollo económico y social? A mi juicio, en orden de importancia, la falta de integridad personal en gran parte de nuestra población, permite que las minorías con cargos públicos o sin ellos. Desde la época prehispánica hasta nuestros días nos mantengan en estado de sumisión total. La apatía de la población por superar el subdesarrollo la frena para emprender, espera que otro lo saque de su condición. No participamos en las tareas de vigilar por la seguridad, dejamos que roben a nuestro alrededor públicos y privados. Se aconseja a los hijos no participar en movimientos sociales que pudieran ser positivos. Y el colmo en la época actual: se busca la intervención extranjera para darnos seguridad interna. No soy filósofo ni dirigente social o religioso para indicar el camino pero creo que la mano que nos puede ayudar está al final de nuestro brazo.

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