— Daniela Cordova 31/08/2026
De la mano, Laura Elena lleva hoy a su querida Eugenia a su primer año de preescolar.
El regreso a clases no solamente representa el esfuerzo de madres y padres de familia; también es una oportunidad para reconocer a esos abuelitos que, con amor y entrega, se convierten en una segunda guía para sus nietos. Esta mañana, Laura Elena Pérez tomó de la mano a su pequeña nieta Eugenia Margarita Zavala para acompañarla en su primer día del ciclo escolar 2026-2027.
Desde temprana hora, la rutina volvió a casa de la familia. En la colonia La Loma de Monclova, la abuelita Laura Elena llegó junto a Eugenia al Jardín de Niños Damas Sertoma, lista para comenzar nuevamente esos días de prisas, mochilas, loncheras y, sobre todo, mucho cariño.
Una abuelita que vuelve a vivir la maternidad

Laura Elena contó que Eugenia es su nieta más pequeña. Tiene además dos nietos, uno de 15 años y otro de 22, pero con la pequeña Eugenia la historia es diferente, pues ahora le corresponde acompañarla muy de cerca y convertirse prácticamente en una segunda madre.
Mientras su hija sale muy temprano todos los días a trabajar para construir un mejor futuro para su pequeña, Laura Elena se encarga de acompañar a Eugenia en una de las etapas más importantes de su infancia.
“Es un sentimiento indescriptible”, compartió la abuelita, quien aseguró sentirse profundamente feliz de poder tomar de la mano a su nietecita y llevarla al preescolar.
Una escena que le recuerda a su propia hija

Caminar junto a Eugenia rumbo al kínder también despertó en Laura Elena recuerdos llenos de nostalgia. La pequeña le recuerda a su hija cuando ella también era una niña y debía llevarla entre sus brazos al preescolar.
Ahora, muchos años después, vuelve a vivir una escena parecida, pero esta vez de la mano de su nieta. Su hija se encarga de dejar a Eugenia lista desde muy temprano, mientras que Laura Elena posteriormente toma el relevo para llevarla al jardín de niños.
Es un ciclo de amor que parece repetirse, pasando de una generación a otra.
Eugenia, lista para aprender y disfrutar su lonchera

Con apenas cuatro años, Eugenia Margarita está lista para comenzar el primer grado de preescolar. Con su mochila y su linda lonchera de Frozen, su princesa favorita, llegó con toda la ilusión de descubrir un mundo nuevo dentro del salón de clases.Y aunque aprender será una de sus principales tareas, Eugenia también tiene muy claro que habrá un momento especial durante la jornada: el recreo. Para esa hora lleva preparadas unas ricas zanahorias que podrá disfrutar en su lonchera.
Los abuelitos también hacen un gran esfuerzo

La historia de Laura Elena y Eugenia recuerda que detrás de cada pequeño que llega a las aulas hay una familia que se esfuerza para acompañarlo en su camino.
Madres, padres y también abuelos hacen grandes sacrificios para que los niños puedan asistir a la escuela, aprender y tener mejores oportunidades. Laura Elena ya crió a sus propios hijos y cumplió con esa importante etapa de su vida; sin embargo, hoy vuelve a entregar tiempo, cuidados y amor a sus nietos.
Y lo hace, dice, con una emoción todavía más especial, porque Eugenia es fruto de sus amados hijos.
Así, este regreso a clases deja una imagen que habla por sí sola: una abuelita tomando de la mano a su pequeña nieta, caminando juntas hacia el kínder y demostrando que el amor de los abuelos también regresa a las aulas.
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