Así funciona la vacuna vs. el cáncer de Moderna

— Agencias 30/08/2026

Una vacuna experimental contra el cáncer desarrollada por Moderna y Merck mostró resultados positivos en un ensayo clínico de fase 3, un avance que podría abrir nuevas posibilidades para reducir el riesgo de que algunos tumores vuelvan a aparecer.

El tratamiento utiliza ARN mensajero (ARNm), una tecnología que adquirió gran relevancia durante la pandemia por su aplicación en algunas vacunas contra COVID-19. En este caso, la estrategia es diferente: el objetivo es enseñar al sistema inmunitario a reconocer características específicas de las células tumorales y atacarlas.

Hasta ahora, los resultados del estudio han mostrado una reducción en la recurrencia del melanoma, un cáncer agresivo que se origina en los melanocitos, las células responsables de producir melanina. Sin embargo, los investigadores todavía deben determinar con mayor precisión cuánto beneficia el tratamiento a largo plazo y, especialmente, si consigue prolongar la supervivencia de los pacientes.

¿Cómo funcionan las vacunas de ARNm contra el cáncer?

Las vacunas de ARN mensajero contienen instrucciones elaboradas en laboratorio para que determinadas células produzcan temporalmente proteínas específicas. De esta manera, el sistema inmunitario puede reconocer esas proteínas y desarrollar una respuesta contra ellas.

En el cáncer, la estrategia es más compleja que en enfermedades infecciosas. Las células tumorales acumulan mutaciones que pueden generar proteínas anormales, conocidas como neoantígenos. Las vacunas experimentales buscan presentar estas características al sistema inmunológico para favorecer una respuesta dirigida contra las células cancerosas.

En el caso de la vacuna desarrollada por Moderna y Merck, el tratamiento está diseñado para utilizar información obtenida del propio tumor del paciente. Por ello, no se trata de una vacuna preventiva convencional ni de un producto idéntico para todas las personas.

Su principal objetivo en el melanoma estudiado es disminuir la probabilidad de recurrencia después del tratamiento inicial, particularmente en pacientes que ya fueron sometidos a cirugía.

¿Qué tipos de cáncer podría tratar?

Aunque el melanoma es uno de los principales objetivos de esta tecnología, las investigaciones con vacunas personalizadas de ARNm se están extendiendo a otros tumores.

Entre las enfermedades que han sido estudiadas se encuentran algunos tipos de cáncer de pulmón, vejiga y riñón. También existen investigaciones independientes que analizan vacunas de ARNm para tumores como los de páncreas, colon, cabeza y cuello.

Esto no significa que una sola vacuna pueda tratar todos estos cánceres. Cada tumor presenta características moleculares diferentes, por lo que los tratamientos deben diseñarse de acuerdo con las alteraciones presentes en las células malignas.

¿Por qué las vacunas deben ser personalizadas?

Una de las principales diferencias respecto a las vacunas contra infecciones como COVID-19 es que el cáncer no es una sola enfermedad. Los tumores pueden presentar mutaciones diferentes incluso cuando se encuentran en el mismo órgano.

Por esta razón, el desarrollo de una vacuna contra el cáncer puede comenzar con la obtención y análisis de una muestra del tumor. Los investigadores identifican las mutaciones que podrían generar una respuesta inmunitaria y posteriormente diseñan las instrucciones de ARNm que se incorporarán al tratamiento.

La vacuna de Moderna y Merck puede incluir información dirigida contra múltiples mutaciones tumorales en una misma formulación, con el objetivo de aumentar las posibilidades de que el sistema inmunitario reconozca las células cancerosas.

¿En qué se diferencia de la quimioterapia?

Las vacunas personalizadas de ARNm tienen un mecanismo distinto al de tratamientos tradicionales como la quimioterapia.

La quimioterapia utiliza medicamentos capaces de destruir o inhibir células que se dividen rápidamente, aunque también puede afectar tejidos sanos con una elevada tasa de división.

Los tratamientos dirigidos, en cambio, buscan bloquear moléculas o vías específicas que participan en el crecimiento del tumor. Las inmunoterapias modifican o potencian la respuesta del sistema inmunológico para que pueda atacar las células cancerosas.

Las vacunas de ARNm contra el cáncer siguen otra estrategia: proporcionan al sistema inmunitario información específica sobre las características del tumor, con la intención de generar una respuesta más precisa.

Un avance prometedor, pero todavía experimental

Los resultados obtenidos por Moderna y Merck representan un avance importante en la investigación de tratamientos personalizados contra el cáncer. Sin embargo, es necesario interpretar los hallazgos con cautela.

Que un ensayo clínico muestre una reducción en la recurrencia no significa que la vacuna ya sea una cura contra el cáncer. Todavía es necesario conocer la magnitud completa del beneficio, cuánto tiempo puede mantenerse la protección y si el tratamiento consigue mejorar de manera significativa la supervivencia de los pacientes.

Además, las vacunas personalizadas requieren procesos complejos para analizar cada tumor y diseñar el tratamiento correspondiente, por lo que su implementación a gran escala plantea importantes desafíos logísticos y económicos.

Por ahora, Moderna y Merck continúan evaluando la tecnología y no existe una fecha definida para su disponibilidad comercial generalizada. Si los resultados favorables se confirman en los estudios correspondientes, estas vacunas podrían convertirse en una nueva herramienta dentro del tratamiento contra determinados tipos de cáncer, especialmente para reducir el riesgo de que la enfermedad reaparezca.

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